SER O NO SER estudiante de intercambio en un pueblito perdido en el principado de Hamlet. Ser o no ser diseñadora gráfica. Ser o no ser periodista de TV. Ser o no ser extranjera. La senda ha sido corta, pero intensa.
"Soy hija de Puerto Ordaz. Mi papá es de Charallave, mi mamá de Ciudad Bolívar. Crecí orgullosa, oyendo que vivíamos en la ciudad más moderna de Venezuela", dispara en pleno centro de Manhattan, en un canal relativamente calmado para una estación informativa (NY1 Noticias), donde es narradora y reportera. La visita papal estuvo en la boca de todos, sin que nadie se alterara.
Bachiller en Humanidades (Colegio Los Próceres), aterrizó en Dinamarca, la antípoda absoluta del calorón guayanés. "A regañadientes de mi mamá me fui para allá porque es un país del que se sabe muy poco. A los cinco meses ya hablaba el idioma", asegura. El inglés le costó un poco más: madrugonazos en Caracas y colapso por estrés, siendo vecina de La Urbina, estudiante en la UCAB y pasante en un diario.
La verdad es que siempre fui muy temeraria, echada pa' lante.
Yo miro atrás y digo: ¡qué loca! Hace poco una amiga
de la infancia me dijo: "estás muy tranquila últimamente",-
ríe.
Y es cierto, aunque relativamente. Su caso sigue siendo excepcional:
trabaja de jueves a lunes, y cuando está libre opta por
no alisarse el pelo para evitar que la reconozcan. "No me
gusta, siempre me ha incomodado". Aun así viaja en metro
y procura almorzar en los vecindarios más variopintos
de Queens, para descubrir historias. En Nueva York tiene apenas
8 meses. Viene de ser gerente de un canal en Tampa.
A Florida emigró no sin vacilar, enamorada de un decorador que conoció en los inicios del chateo electrónico y por quien dejó una carrera en Caracas y una inminente beca en Londres. Pero a la larga sería él quien la animaría a entrar a la TV y la pondría frente a un productor que le dijo que su sonrisa era perfecta para las cámaras. Así que al final todo cuadra."¿Que si creo en telenovelas? Vengo de Venezuela, ¿qué más?".
Es inevitable que sus colegas le refieran la situación en su país, que visita una vez al año. "Me hierve la sangre oír tantas medias verdades", y en el fondo quisiera que en vez de política la consultaran sobre el éxito de Johan Santana con los Mets de Nueva York, por ejemplo. Otro tema que le encanta tocar es su mamá: "siempre nos inculcó a mi hermano y a mí que teníamos que ser los mejores. Y ante el sacrificio que ella estaba haciendo por nosotros sentí que alcanzar el triunfo era la mejor manera de retribuirle". O al menos intentarlo. Es hora de ensayar la salida al aire. Las noticias vienen en camino. Andrés Correa