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Armando Vargas
Comunicador sin fronteras
A través de la señal de la cadena española Antena 3, este venezolano llega a un público inmigrante que reconoce en su trabajo un espacio para conocerse más
A este periodista, vivir en el exterior les ha servido para conocer -y reflejar- la pluralidad de un país que de a poco se vuelve multirracial y multicultural (Cortesía)
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BEATRIZ CRUZ SALAZAR 
EL UNIVERSAL

Los cinco años que lleva en España no han logrado que el acento ibérico suplante su seseo venezolano. Armando Vargas es comunicador social graduado en la Universidad Central de Venezuela, y a sus 37 años de edad tiene el orgullo de decir que es el único y primer venezolano que trabaja frente a las cámaras de un noticiario en el canal madrileño Antena 3 Televisión.

Y es quizás ese innegable nexo con Venezuela lo que más le atrajo de Vargas a los productores de Telenoticias Sin Fronteras, un programa, donde de lunes a viernes presenta noticias de relevancia para inmigrantes, mientras que los sábados comparte la misma labor con colegas de Costa de Marfil, China y Marruecos.

A este falconiano de nacimiento, pero caraqueño de crianza, el destino le supo retribuir su decisión. Abandonar el violín, luego de diez años de práctica en la Orquesta Nacional Juvenil, y escoger como carrera el periodismo hoy le ha rendido sus frutos. Ninguno de ellos consecuencia del azar.

-¿Qué fue lo que más le costó al tomar la decisión de salir de Venezuela?


-Primero, saber que no hay marcha atrás. Pero lo más difícil, además del tema familiar, fue el laboral. Salí del país porque a mi esposa le surgió la oportunidad de estudiar fuera, así que lo que había logrado como corresponsal de CNN en Venezuela y como periodista de Globovisión se quedó allí. Me quedé con la espina de seguir haciendo cosas en mi país, pero eso me ha mantenido conectado con Venezuela.

-¿Le afectó el cambio de ritmo de trabajo? ¿Cómo fue esa primera experiencia como periodista allá?

-Es como ir manejando a 120 km/h y frenar de golpe. Empecé con corresponsalías para NBC, Telemundo y Reuters, era un trabajo mucho más tranquilo, no se comparaba con el ritmo de Venezuela. Pero así me organicé para hacer otras cosas y no andar siempre en la carrera.

-Estando en España, ¿cambió su visión como periodista?

-Estar afuera ayuda a relativizar los hechos y quizás darle más relevancia a otras cosas. He aprendido que lo importante es la pluralidad, y que la persona tiene la libertad de escoger un medio que sea afín a su manera de pensar.

-¿Qué es lo más importante que le ha pasado profesionalmente en España?


-Llegar como cualquier inmigrante y poco a poco tener una posición como la que alcancé en Telenoticias Sin Fronteras. En principio se trató de un noticiero para extranjeros, pero en la calle me he dado cuenta que a los españoles les interesa tanto como a los inmigrantes. Con esto puedo ayudar a que ellos se abran a lo que pasa en el mundo. Ese es uno de mis objetivos, romper estereotipos y cambiar visiones.

-¿Se considera exitoso?

-Me considero una persona muy normal. Como yo, hay miles de ciudadanos que están haciendo su trabajo bien, y lo hacen para tener un mundo mejor. Uno debe cumplir sus responsabilidades, y en la medida que se desempeñe bien, puede alcanzar los éxitos. De esta manera uno se convierte en embajador dentro de la sociedad en la que vives. Como yo me comporte hoy, los españoles verán en el futuro a los venezolanos.

-¿Siempre quiso ser periodista?

-Sí, definitivamente. Lo que más me gusta es poder ser el espejo de las cosas que están pasando, en mi caso, poder informar a los españoles de lo que pasa en América Latina. Tener la satisfacción de que otra gente se entere de la verdad y de los temas que ya uno conoce. Siempre he llevado la espina periodística conmigo, incluso hasta cuando no estoy trabajando.


UNAS POSTALES QUE ACAPARAN PREMIOS INTERNACIONALES
"Postales de Leningrado", de Mariana Rondón no cesa de recibir galardones internacionales. Tras ganar el Gran Premio El Abrazo a la Mejor película en el Festival de Biarritz 2007, Premio del Jurado a la Película revelación y Premio de la Juventud en la Mostra de Cine de Sao Paulo 2007, obtuvo recientemente dos reconocimientos por el trabajo de la primera actriz Haydée Faverola, en el Festival Internacional de Cine de Punta del Este y Festival Latino de Marsella, donde ha sido reconocida como mejor actriz secundaria. Faverola interpreta a la madre de guerrilleros durante los años 60 en Venezuela y al mismo tiempo a la abuela que le toca criar a su nieto de 9 años y se las ingenia para que éste se mantenga al margen de la realidad que viven sus padres en ese mundo clandestino. "Postales" participará próximamente en el Chicago Latino Film Festival, Festival de Ceará (Brasil) y el Latin Wave at the Museum of Fine Arts (Houston), entre otros. ARG
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EL PROTAGONISTA
Leonardo Padrón

Lo llaman el poeta, y no les falta razón. Más allá de los sus títulos El Amor Tóxico (2005), Boulevard (2002), Tatuaje (2000), Balada (1993) y La Orilla Encendida (1983) Leonardo Padrón ha sabido inundar sus creaciones con una magia particular, que aun en medio del maltratado género de la telenovela, sus diálogos están llenos de una poesía que va de lo sublime a lo urbano. Sus personajes, incluso los más locales, hablan un lenguaje que trasciende, y sin duda, -con sus altas y sus bajas- podrían estar sentados en la silla de enfrente del escritor y ser protagonistas de sus Imposibles.

Leonardo Padrón creyó en sus años pueriles que la Ingeniería de Sonido sería su destino, pero la palabra y sus modos de decirla le regalaron la posibilidad de hacer vida contando historias.

El mundo, gracias a la distribución de sus telenovelas, más de ocho, ha conocido de su obra. Más allá de los convenios entre empresas que permiten que las producciones de Venevisión se transmitan en Estados Unidos y Latinoamérica, España, por ejemplo ha conocido de las temáticas locales de Cosita Rica o Ciudad Bendita.

Pero Leonardo Padrón no es un libretista o un guionista divorciado de la realidad social, por ello su obra recrea y enseña, su obra entretiene y permite reflexionar las situaciones de la vida.

Sus telenovelas son un fenómeno, no sólo en Venezuela, sino en el exterior. Por ello el autor ha sido invitado a numerosas conferencias y seminarios sobre el género.

Salamanca, Praga y algunas ciudades de Colombia han recibido a Padrón para que éste cuente cómo se hace una telenovela que contenga el sentido original del género, la historia de amor, pero que abarque también otras características de la vida social que a cada pueblo le corresponde enfrentar.

Por ello sus buhoneros, sus barrios, sus matrimonios en crisis, o sus mujeres empeñadas en surgir, más allá de lo que los convencionalismos mal entendidos han determinado por siglos.

El cine, en menor medida, pero también con su contribución importante ha permitido la internacionalización de Padrón. Manuela Sáenz recorrió el mundo con un guión de su autoría para conocer a una "Libertadora del Libertador" en otra faceta, mucho más humana.

Sus libros, sin convertirse en bestseller se encuentran en las estanterías de países tan remotos como Bulgaria, donde Balada, traducida a tres idiomas, se editó con mucho éxito, lo mismo que ocurre con El Amor Tóxico, su más reciente edición, que ya está en España.

Además Padrón, exigente en su búsqueda de personajes que tienen mucho que decir, prepara una edición internacional de su exitosa serie Los Imposibles, un libro, que sin dudas, dará de qué hablar, y de qué leer. Alfredo Yánez Mondragón

 EL LEGADO
Al micrófono

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