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Fernando Báez
Fanático de la memoria escrita
Su pasión por preservar lo hace conocido en la Unesco. Trabaja no sólo por el patrimonio cultural sino para defender la dignidad, la justicia y la democracia. Hoy es el director de la Biblioteca Nacional
Su Historia Universal de la Destrucción de los Libros es una de las obras más influyentes del siglo XXI y se ha traducido a doce idiomas (Cortesía Fernando Báez) (Cortesía Fernando Báez) (Cortesía Fernando Báez) (Cortesía Fernando Báez)
Su Historia Universal de la Destrucción de los Libros es una de las obras más influyentes del siglo XXI y se ha traducido a doce idiomas (Cortesía Fernando Báez)
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MITCHAELLE HENRÍQUEZ 
EL UNIVERSAL

Corría mayo de 2003. Durante dos meses Estados Unidos había bombardeado numerosas zonas estratégicas en Irak. Terminada la guerra, una llamada a la Unesco alertó acerca de otra catástrofe: un grupo de personas había saqueado y quemado los bienes de la Biblioteca Nacional de Bagdad, donde se conservaban piezas milenarias. Fernando Báez fue el elegido para verificar lo acontecido y sus hallazgos lo pusieron en la palestra pública internacional.

Báez es venezolano, licenciado en Educación, doctor en Bibliotecología, experto en el tema de la destrucción de libros. Producto de la experiencia vivida en Irak y de investigaciones previas sobre la devastación de elementos culturales a lo largo de la Historia, en 2004, publicó Historia universal de la destrucción de los libros, traducida en 12 idiomas y que constituye una referencia obligatoria sobre el tema. Esta obra comenzó como un breve artículo, luego se transformó en un ensayo de 20 cuartillas y, finalmente, se convirtió en un libro, que inicialmente fue rechazado por las editoriales venezolanas pero que en Europa tuvo receptividad y fue editado.

CON VOCACIÓN HUMANISTA

El amor por el conocimiento ha hecho de Báez un intelectual polifacético. Ha escrito dos poemarios: Alejado (1993) y Todo el sol de las sombras (2002); tres traducciones de pensadores griegos: Tractatus Coislinianus (2000), Los fragmentos de Aristóteles (2002) y La poética de Aristóteles (2003); dos novelas: El traductor de Cambridge (2005) y Crónica del mar perdido (a publicarse en 2009); y seis ensayos referidos a la aniquilación de la memoria colectiva: La ortodoxia de los herejes (2002), Historia de la antigua biblioteca de Alejandría (2003), Historia universal de la destrucción de los libros (2004), La destrucción cultural e Irak (2004), La hoguera de los intelectuales (2006) y El saqueo cultural de América Latina (2008).

Considera que las personas que tuvieron mayor peso en su formación como hombre de letras fueron su padre y José Manuel Briceño Guerrero. El primero le transmitió el gusto por la lectura y el segundo le ayudó a descubrir a los grandes filósofos griegos y a comprender mejor las raíces de América Latina.

Sin embargo, ¿qué lo llevó a interesarse en la preservación de bienes culturales? Pues la razón principal fue el triste recuerdo de la inundación y desaparición de la biblioteca municipal de su pueblo natal, en San Félix, estado Bolívar, donde pasó gran parte de su niñez. Ese hecho despertó su interés por la destrucción cultural, contribuyendo con la Unesco en la evaluación de daños al patrimonio de países afectados por guerras o asesorando a diversas naciones sobre el estado de sus industrias culturales y educación.
Siente que su labor ha tenido eco en autoridades de muchos países, pues ha logrado crear redes patrimoniales en México, Colombia, Argentina, España, Italia, Bolivia, Brasil y Venezuela. "Ahora existen nuevas cátedras y centros de investigación sobre la materia, los bibliotecarios tienen un rol social más activo y algunos gobiernos han comprendido que si se no se toman acciones urgentes en 50 años la humanidad perderá más de 60% de su acervo histórico".

 Y mientras Báez continúa con su labor de hormiga, sólo espera ser recordado como "un humilde defensor de la memoria,  la única que da dignidad, justicia y democracia a los pueblos".

LAS MATEMÁTICAS SON LA RAZÓN DE SU INVESTIGACIÓN
Los números son una pasión, tanto así que lleva 11 años dedicado por completo a su estudio y comprensión. Lyonell Boulton, quien nació el 11 de mayo de 1974 en  Caracas, obtuvo su título como licenciado en Matemáticas en la Universidad Simón Bolívar, casa de estudios en la que además dio sus primeros pasos como académico al laborar como profesor agregado con dedicación exclusiva. En 2004, Lyonell viaja como experto a Canadá para dictar cursos sobre Ecuaciones diferenciales parciales y Álgebra lineal para ingenieros y científicos en la Universidad de Calgary. De allí parte al Reino Unido donde es recibido para enseñar Matemática asistida para computadoras en la Heriot-Watt University de Edimburgo, ciudad donde reside actualmente para continuar con su línea de investigación en Mecánica cuántica y Teoría espectral de operadores lineales, áreas en las que este venezolano ha logrado destacarse gracias a su talento e indudable disciplina investigativa.
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Comentarios
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Oscar Elias Sucre Reyes
30.04.2008 | 11:39 AM
Un libro sobre la destruccion cultural de la guerra en Irak??? Le felicito, porque eso es lo que hace falta en Venezuela (y en el mundo), es decir, poner lo puntos sobre las íes, pero con decencia y hechos.
 
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 EL DESTINO
Países estables

Estados Unidos. Este país representa la primera opción de los científicos y tecnólogos venezolanos que deciden emigrar. Su estabilidad económica y política unida a su constante expansión en las áreas de investigación y desarrollo convierten a esta nación en una de las más atractivas para el progreso profesional. Es por eso que EEUU cuentan con más de 23% de los investigadores del mundo.    

La Unión Europea. Este continente agrupa a un total del 15% de científicos y académicos del planeta, siendo Francia e Inglaterra los dos países con mayor índice de inmigrantes de este tipo. 

Japón. Según cifras de la Unesco, alberga al 14% de los estudiosos del mundo. 

EL PROTAGONISTA
Ricardo Ernst

EL 24 DE JUNIO DE 2007 quedará guardado para siempre en la memoria del profesor Ricardo Ernst. ¿La razón? Ese día fue condecorado con el premio Outstanding American by Choice, reconocimiento que otorga anualmente la Oficina de Servicios de Inmigración y Ciudadanía de los Estados Unidos (Uscis) para honrar los esfuerzos y logros de los extranjeros que optaron por la ciudadanía en esa nación.

La primera ceremonia de este programa de premios se llevó a cabo en el año 2006 gracias a las labores del Departamento de Seguridad Nacional de ese país, división que honra la participación cívica, las conquistas profesionales y la responsabilidad de ciudadanos como Ricardo, un ingeniero venezolano experto en logística y negocios, temas que domina a la perfección y que le hicieron merecedor de este importante reconocimiento.

Ricardo Ernst se graduó de Ingeniero Civil en la Universidad Católica Andrés Bello, para luego obtener su Master en Administración de Empresas (MBA) en el Instituto de Estudios Superiores de Administración (IESA) ubicado en Caracas. Al culminar sus estudios en esa ciudad, se inscribe en la Wharton School de la Universidad de Pensilvania donde recibe el título de PhD en Gerencia de Operaciones.

Su año sabático transcurre en Francia, donde ejerce las labores de profesor visitante en el Departamento de Logística y Producción en la École Supérieure des Sciences Économiques et Commerciales (ESSEC), y en el Departamento de Dirección Industrial y Logística en el Institute de Haute Études Commerciales (Groupe HEC). En ambas instituciones, Ernst logra desarrollar programas de investigación en el área de logística global. 

En 1983 regresa a Estados Unidos para continuar con sus estudios e investigaciones, esta vez en logística empresarial, área en la que se especializa tras solicitar una plaza en la Universidad de Georgetown, ubicada en Washington, donde lleva más de 20 años enseñando.

"Los latinoamericanos que han emigrado y viven en la nación del Norte, nunca deben olvidarse de la deuda moral y afectiva que tienen con sus países de origen. Es un compromiso y este permite que esos países, de los cuales han emigrado, puedan brillar pese a las turbulencias políticas", fueron las palabras que pronunció Ricardo tras recibir el Outstanding American by Choice de manos de Emilio González, director del Uscis, quien consideró como admirable la contribución de este venezolano a la comunidad.

Además de enseñar en Georgetown, Ernst trabaja como instructor en el Centro de Logística de América Latina, donde ofrece programas de capacitación a varias naciones. Ana Terán