Cuando en Venezuela pocos soñaban con oír un disco, ya una compatriota había dejado testimonio de su grandeza en una cinta magnetofónica grabada en Alemania. No era otra que Teresa Carreño, una de las más grandes pianistas de todos los tiempos. Cuando tenía 12 años la escuchó Liszt en París y le dijo, colocando sus largas manos sobre la frente de la niña: "Dios le ha concedido su don más alto: el genio" y agregó "si continúa trabajando llegará a ser uno de nosotros". En una oportunidad, Teresa interpretó el Concierto de Grieg. El compositor, que se encontraba entre el público, al finalizar la interpretación se dirigió al camerino y le dijo: "Señora, no sabía que mi concierto era tan bello".
Antes del fonógrafo había un instrumento grabador
que iba cortando el rollo de papel mientras el artista tocaba.
Así grabó Teresa Carreño, en 1906, la primera
balada de Chopin y la sexta Soirée de Viena de Schubert-Liszt.
Se pasó al acetato en 1966 por orden del presidente Raúl
Leoni.
En 1964, Venezuela estrenaba Presidente, Raúl Leoni, y en el Zulia un movimiento urbano ganaba seguidores. La gaita, como expresión de las barriadas marabinas, conseguía que muchas agrupaciones surgieran, una de ellas el Conjunto Gaitero Los Guacos del Zulia.
Esta agrupación estaba formada por estudiantes del Liceo Udón Pérez de Maracaibo, entre los que sobresalían Mario Vitoria, José Castillo, Alfonzo y Gustavo Aguado, todos vecinos de la urbanización Sucre en Maracaibo, quienes afrontaron el reto musical ofreciendo cuatro producciones para llegar a la década de los setenta entre gaitas y villancicos.
Atrás quedó el nombre de Conjunto Gaitero Los Guacos del Zulia, para llegar a conocerse como Grupo Guaco o simplemente Guaco. Este movimiento fue muy criticado por locutores y defensores del folclor regional, ya que no aceptaban que la agrupación le agregara instrumentos ni que tratase a la gaita de forma distinta a como fue concebida.
Con un disco por año, muchas fueron las propuestas que presentaban los integrantes de Guaco, dentro de las que destacan la inclusión de guitarras eléctricas, tumbadoras, piano, bajo, cambios rítmicos y propuestas novedosas provenientes de otros géneros. Los Guaco no podían separarse de las sonoridades propias de la época como la guitarra de don Armando Molero, la propuesta latina de Fania, los arreglos armónicos y polifónicos de la onda nueva del maestro Aldemaro Romero, los sonidos progresivos de Carlos Santana, entre otros.
En 1978 la música de Guaco llegó con éxito a los oídos de muchos venezolanos con María la Bollera, de Ricardo Portillo, para que luego le siguieran temas que consagrarían a la banda en los años ochenta en las voces de Amílcar Boscán, Gustavo Aguado, Daniel Somaroó y Nelson Arrieta, para dejar con ganas de más a muchos seguidores que bailan y disfrutan cada nueva producción.
Diez discos editados en Japón, Estados Unidos y Europa; frecuentes participaciones en festivales de gran reconocimiento en Portugal, Italia, Estados Unidos, Puerto Rico, Holanda, Dinamarca, Alemania, México, Colombia, Francia e Inglaterra, entre otros, demuestran el nivel obtenido por la agrupación a escala mundial.
Gustavo Aguado, líder de Guaco, asocia la permanencia
de la banda con las diferentes propuestas realizadas en sus
discos, ya que están adaptadas a los momentos que vive
el mundo. La superbanda es expresión de lo que somos
los venezolanos: una mezcla de sabores, creencias, colores,
tendencias y sonidos, que nos da el arraigo y la identidad.
¿Quién puede negar que Guaco es un sentimiento nacional,
que suena a Venezuela o que, simplemente, Guaco es Guaco?
Leomar Enrique Córdova Bello
Alma llanera. Con 94 años, es el segundo himno nacional de Venezuela. Se ha paseado por todo el mundo. Se puede escuchar en un gran teatro o un bar popular.
Moliendo café. Se encuentra entre las mejores 10 canciones de la historia. La han interpretado Ismael Rivera, Ricardo Montaner, Julio Iglesias, Paco de Lucía, Javier Solís y muchos más.
Caballo viejo. Esta canción tiene en Plácido Domingo a su más excelso intérprete. La última versión, a ritmo de reggaetón.
Ansiedad. Le dio fama internacional a su autor, Chelique
Sarabia, quien la compuso cuando tenía 15 años.
Sus grandes intérpretes: Nat King Cole y Raphael.
Franco de Vita. Cantautor y compositor. Ha escrito canciones para Ana Belén, Ricky Martin, Chayanne y Enrique Iglesias. Entre los premios en su haber figuran el Premio Latino de Honor, la Antorcha y la Gaviota de Plata en el Festival de Viña del Mar. Ha vendido 20 millones de copias en toda América y vive en España.
Ricardo Montaner. Interpretó la versión para Latinoamérica de Un mundo ideal del film Aladdín. Ha producido discos y compuesto éxitos a otros cantantes latinos.
José Luis Rodríguez. "El Puma" está entre
los grandes de América. Con varios discos de platino,
también se ha cotizado como actor de telenovelas. Sus
canciones fueron número uno. Vive en Miami.