La comida es un gran negocio y hay quienes así lo han entendido, entre esos nombres aparece Yván Lemoine, quien no duda en utilizar YouTube para enseñar cómo se hacen sus cocteles-postres. Estudió pastelería y ha llegado a abrir su portal en Internet, que se llama www.¡foodstudios.com. La misma página lo califica como un personaje importante de la culinaria neoyorquina.
La imagen que refleja en YouTube confirma que no es nada tímido y tiene toda la capacidad para armar un show explicando cómo se hace un coctel. Nació en Venezuela pero la mayor parte de su vida ha transcurrido en la Gran Manzana.
Se dio cuenta de su vocación a la temprana edad de 14 años. Decidido y desenvuelto, sus profesores se percataron de sus habilidades para preparar un plato y, siguiendo los pasos de todo buen educador, lo orientaron para que comenzara a formarse como un buen cocinero.
Le aconsejaron que se pusiera en contacto con Careers-through Culinary Arts Program y así lo hizo. Su desempeño fue satisfactorio y a los 15 años ya tenía empleo en el restaurante La Caravelle, donde comenzó como aprendiz en la pastelería.
Yván continuó su recorrido por varios restaurantes reconocidos, hasta que decidió trabajar por su cuenta. Y como las ideas afloran con rapidez en su cabeza, tuvo la iniciativa de preparar tragos que, además, sirvieran de postre (drinkable desserts). Esto se ha convertido en el motivo principal de sus videos en YouTube, donde puede mezclar desde una grapefruit con vino blanco tomado en la propia cáscara. Verlo es seguir paso a paso cada una de sus recetas.
Su juventud asombra, pero más llama la atención la seguridad con que se desenvuelve ante una cámara. Para Yván, comer es mucho más que preparar ricos platos, es montar un show, divertirse y compartir. Ha convertido los cocteles en postres y todavía le queda un largo trecho por recorrer.
Su juventud y espontaneidad lo hacen un showman que ha recibido comentarios positivos de parte de la crítica, que destaca la visión refrescante en el campo de la pastelería de este joven. Se han ocupado de él Food Arts, Time Out NY, New York Magazine, Catalina Magazine, Food and Architecture, el Diario y el The Arizona Tribune. Al citarlo, The New York Times señaló que es un prodigio en materia de dulces, donde refleja su ascendencia latina.
Otra de las aspiraciones de Yván es poder tener su propio
show para mostrar sus conocimientos y endulzarle la vida a
mucha gente. Este joven pastelero no se duerme en los laureles,
continúa indagando porque su intención es ser el
autor de los postres del futuro y para ello se ha aliado con
la cibernética.
Madrid. Según la web, en la capital española existen siete restaurantes venezolanos. Uno presenta una fusión venezolano-japonesa, otro se anuncia como una galería de arte y café donde también se ofrecen platos del resto de Latinoamérica. La carne en brasa, que no es otra cosa que la parrilla; las hallacas y las arepas son comunes en todos.
Islas Canarias. En Tenerife se concentran
la mayoría de los comedores criollos. Sus nombres están
hermanados por la palabra arepa, común en muchos de ellos.
Algunos están dirigidos a la gente joven pues sólo
sirven arepas rellenas y por los precios, que son bajos. No
falta una agencia de festejos que además de tequeños
ofrece piñatas.
La sifrina. No resulta extraño encontrarse a Kristina Wetter en televisión, pues fue ese medio, una canción y un helado que la convirtieron en celebridad. Pero la "sifrina de Caurimare" se dedica a cocinar y lo hace a través de un canal internacional.
El catering. Después de trabajar en
Il Cortile, de Alain Ducasse y cansarse de las excentricidades
de los famosos en Nobu, Isabella Lozada decidió abrir
su propia compañía, Eat Intuition en Burdeos, que
atiende a los castillos de la zona cuando hay invitados especiales
y a los turistas de lujo que visitan los viñedos, además
tiene un atelier y también imparte clases. Ella es egresada
de la acade-mia de Paul Bocuse. Su página web es www.eatintuition.com.