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CARACAS, viernes 14 de junio, 2013 | Actualizado hace
 
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ANIVERSARIO 104 | Cantante, compositor y actor

Alfredo Sadel: La voz que representó al venezolano

El tenor favorito de Venezuela es un título que después de 24 años de su despedida, nadie le ha podido arrebatar. Alfredo Sadel, el galán, el bolerista, el actor, el gremialista llegó con su voz a escenarios míticos. Rompió récords con sus discos y quedó en la historia musical del país

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Una bella voz, carisma, simpatía e identificación con el público. Todo lo poseía Sadel
ALBERTO VELOZ GUZMÁN |  EL UNIVERSAL
viernes 14 de junio de 2013  04:22 PM
Para los entendidos fue un intérprete magistral. Brilló en la música popular y clásica, causó furor en las fans de los 50 y 60, quienes se peleaban para ver a su ídolo, Alfredo Sadel, quien en buena lid ganó el título del Tenor favorito de Venezuela. Para explicar el gran número de seguidores, nadie mejor que uno de sus amigos, José Ignacio Cabrujas, quien atinó a decir tras la muerte del cantor: "Ocurre que hay voces más allá de ellas mismas. Supongo que mucho más importante que cantar bien, o mal, o mediano, mucho antes de caer en eso que solemos denominar un juicio crítico (y dudo que en la vida exista algo más expuesto a un juez que un cantante) una voz puede tener el privilegio de representarnos a todos. En este caso no se trata de cantar bien, qué sé yo, un bolero o un aria de Donizetti, que en el fondo es lo mismo. Se trata de cantar bien a una gente. O dicho con el mejor egoísmo, se trata de cantarme bien a mí. Alfredo será siempre el que me hizo el oído. El que me pertenece con aficionado orgullo, y, por lo tanto, el más grande!".

Por eso sigue estando presente en el recuerdo de todos aquellos que hace casi 24 años lo aplaudieron en aquel emotivo concierto presentado en el Teatro Teresa Carreño, acompañado por la Orquesta Sinfónica Venezuela, cuando se despidió de sus admiradores.

Sadel no los decepcionó y se paseó por su repertorio en un acto casi heroico, pero conservando su dominio de escena y regalando carisma.

Al igual que la historia de muchos famosos, comenzó en programas radiales de aficionados, punto de partida de una incesante carrera hacia el éxito, basada en su tesón y superación. Estudió solfeo, piano, armonía y composición. Fue alumno de la Escuela Superior de Música de Caracas. Luego buscó la internacionalización y viajó a Nueva York, México, Salzburgo, Barcelona y Milán. Estados Unidos, Colombia y México se rindieron ante su depurada voz y una dicción impecable.

Su cronología indica que no perdió tiempo, incesantes presentaciones en la radio y televisión y conciertos por todo el mundo así lo confirman. Sadel no sólo fue el galán de la época que causaba tumultos entre sus seguidoras femeninas, que se peleaban por un lugar en el estudio de RCTV o agotaban las entradas de los teatros, también ejerció la ciudadanía de manera consciente. Comprometido con la democracia, fue víctima de más de una intriga y ayudó incansablemente a sus compatriotas en el exilio perseguidos por la dictadura y no le importó correr riesgo por ello.

Estrenó y protagonizó facetas artísticas. Fue el primer cantante venezolano en presentarse en Siberia y en otros 14 países de la desaparecida URSS. El primer disco de factura nacional fue grabado por él, en honor a su amigo, el torero "Diamante Negro", canción compuesta por José Reyna y Luis Peraza. Protagonizó Flor del campo, primera película musical con argumento y elenco totalmente nacionales. Participó en el estreno de la ópera cubana Cecilia Valdés en el Carnegie Hall de Nueva York e incursionó en la actividad sindical al fundar la Asociación Venezolana de Artistas de la Escena. Sadel fue el primero en recibir la bendición nupcial en la capilla del Palacio de Miraflores y su novia, Rosita Rodríguez, hija del mártir de la democracia Valmore Rodríguez, se convirtió en la mujer más envidiada. Su discografía abarca más de 2.000 grabaciones. La Fundación Alfredo Sadel ha recopilado y conservado este legado en alta tecnología digital para su preservación y fomento del acervo cultural del país. Compuso más de 80 títulos. Su hijo, Alfredo Sánchez, recordó que fue el primer artista nacional en convertirse en líder de ventas de discos.

Nueva York lo aplaudió y durante su estadía en Estados Unidos se presentó en varios programas de televisión, uno de ellos, el del legendario Ed Sullivan, cuyo show gozaba de la mayor teleaudiencia.

Cuando llega 1961 cambió su vida artística, dio el gran paso, algo que siempre deseó, ya que se dedicó al canto lírico. Su carrera se enrumbó a los grandes escenarios de todo el mundo, interpretando las más conocidas óperas del repertorio clásico. En su afán por llevar este arte a las masas, creó las temporadas de ópera popular en Venezuela. En 1988 Sadel vivía su mejor momento como cantante lírico, pero el cáncer le hizo una mala jugada.

El Aula Magna de la UCV fue testigo de este empeño por acercar el drama lírico a los públicos. Alfredo Sánchez Luna era su nombre, pero se lo cambió debido a que varios artistas de la época tenían el mismo apellido como Magdalena Sánchez y Alci Sánchez. Unió la sílaba inicial de su apellidos con la terminación del de su ídolo Carlos Gardel. Así nació un nombre que destacó en el espectro musical internacional: Alfredo Sadel, el tenor favorito de Venezuela.

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Comentarios (2)
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Por Antonio Ramos
14.06.2013
10:37 PM
Tuve la suerte de verlo en la obra Rigolleto de Giussepe Verdi hace años en el Aula Magna de la UCV, estudiaba para ese entonces en el liceo. Sin duda que su voz era potente, inundaba el espacio de la sala. Me goce la voz de Sadel como la de Blas Martínez en Madame Butterfly en esa temporada de ópera que realizó la Universidad. Increíble y fascinante la de este último, me impresionó mucho. Recuerdo que durante uno de los descanso a Sadel sus críticos lo pitaron, pero lo mejor de esto es que el Tenor salió a dar la cara, los refutó y con su comentario los calló, terminaron aplaudiéndolo por ello hasta sus propios detractores. Era excelente en su oficio pero también un hombre muy inteligente. Esta obra de Rigolleto fue muy anecdótica por lo expuesto aunque también porque en un momento tuvimos el personaje principal repetido en el escenario, pero para nada esto desmereció la calidad. Qué tiempos aquellos de la UCV.
 
Por Carmen Rubio
11.06.2013
7:47 PM
Alfredo Sadel, el Tenor de Venezuela, nadie como él con su voz suave y a la vez tan potente, fué un un orgullo para todos los venezolanos que lo disfrutamos en sus presentaciones personales como en la television.
 
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