|
compartir
|

Galimatías de un gordito

MIGUEL E. WEIL DI MIELE |  EL UNIVERSAL
miércoles 28 de septiembre de 2011  04:05 PM

En algún artículo anterior hice mención sobre la predecible postura del Gobierno frente a la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, partiendo de la entrevista que el Marciano con bigote hizo a la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia. El papá de los helados de Miraflores, con su acostumbrada manipulación de conceptos y definiciones, desvirtuó el valor de la Corte IDH al sopesarlo con su corte de cabello. Le siguieron así, como es ya práctica consecuente, todos y cada uno de los lisonjeros oficiales en el descrédito de la decisión en nombre de la soberanía bolivariana.

Del acostumbrado bochinche, destaca la cháchara del Procurador General de la República. El leguleyismo del gordis no es novedad, menos para aquellos que fuimos sus alumnos. Sin embargo, no deja de impresionar su descarado manejo de lo jurídico en procura de su interés particular (o del interés revolucionario que es lo mismo que el interés del comandante). Al referirse a la sentencia, la cita y lee en público para decir que a Leopoldo López, según la Corte IDH, no se le violó su derecho a la defensa. Allí la sentencia sirve, allí la representación del Estado venezolano obtuvo su victoria, allí la Corte no es un cero a la izquierda. Pero cuando la sentencia condena la inhabilitación de López, hay violación de la soberanía de la patria de Bolívar y de nuestro "Estado de Derecho". Como si éste fuese independiente del Estado de Derecho internacional, o como si la soberanía de la que habla no fuese el fundamento mismo sobre el que organizaciones y cortes internacionales consiguen el mismísimo fundamento de su existencia.

Es esta misma Corte IDH la que condenó al Estado venezolano por atrocidades que devinieron y manifestaban el desgaste del sistema previo a la revolución. El caso de la masacre de El Amparo o el caso del Carazo, tratados y condenados fueron parte importante en la pérdida de confianza y estima por los partidos políticos. Formaron esos casos los caldos de cultivo (entre otros tantos) para la añoranza de un cambio. Un cambio que llegó y que hoy propone una nueva Corte de Derechos Humanos de Unasur, porque aquella no sirve más.

Las manifestaciones tanto del Presidente como de sus panegiristas sobre la desobediencia total de las decisiones de la Corte, cuyo argumento pareciera desarrollarse en base a galimatías del gordito Procurador, han de preocupar al continente en general, y especialmente a los proyectistas de los procesos de unificación americana, sudamericana o andina. Mercosur, Unasur, Comunidad Andina, o cualquier otro proyecto similar no podrán desarrollarse sin el reconocimiento por igual de derechos fundamentales a los habitantes de las naciones que pretenden unificarse. Ese reconocimiento ya existe, en la ratificación del la Convención Americana de Derechos Humanos, que implica el respeto obligatorio a las decisiones de la Corte IDH. Podrá crearse otra Corte de Unasur, o una Corte de la revolución bonita, pero el Derecho internacional operará igual, y la Corte nueva para ser tal cosa requerirá del cumplimiento de sus sentencias como lo requiere la Corte actual.

El gordis podrá ir y venir, decir y desdecir, pero la realidad jurídica no cambiará aunque él procure lo contrario. Un procurador, como un profesor de Derecho Administrativo, sabe que lo jurídico trasciende lo revolucionario, y que los abogados podremos darle la vuelta a la tortilla con nuestras artimañas, pero que la justicia logra imponerse en el desarrollo del verdadero debate jurídico. Afortunadamente, los abogados valen por muchas cosas, pero no por su peso en oro.

miguelwd@yahoo.com
@weilmigul



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
fotter clasificados.eluniversal.com Estampas
cerrar
cerrar