Espectáculos seguros
Es indispensable mandar un mensaje claro y directo: los violentos pagarán sus crímenes
Recientemente hemos observado algunos brotes de violencia alrededor del fútbol nacional, donde algunas barras de equipos han agredido aficionados, además de generar destrozos materiales importantes. Aunque no se trata de una situación generalizada, no es la primera vez que esto ocurre, y llama la atención que ahora suceda en ciudades que parecían ajenas a estos comportamientos.
Si bien pareciera ilusorio exigir que en uno de los países más violentos del mundo, el deporte se mantenga ajeno a la violencia, no podemos permitir que nuestros aficionados insistan en emular el comportamiento de los radicales de otras latitudes. Lamentablemente muchas veces importamos conductas antisociales y nos olvidamos de nuestra propia idiosincrasia. Y es que, a decir, verdad, nuestros espectáculos deportivos se han mantenido al margen de las crisis violentas que han enfrentado otros países, por lo que se requiere atender en forma inmediata esa moda de celebrar o lamentar los resultados deportivos con la fuerza y la indisciplina.
Para ello se requiere un esfuerzo conjunto de las autoridades federativas, los propietarios de equipos, jugadores y las autoridades policiales. Aquí todos son responsables, no sólo algunos. Las autoridades del fútbol nacional han impuesto sanciones a los equipos, básicamente con juegos a puerta cerrada. Pero adicionalmente se requiere una interacción directa entre los dueños, jugadores y sus aficionados, para hacerles entender que la violencia puede impedir que continúe el crecimiento del fútbol en nuestro país, además de afectar los resultados deportivos de los equipos.
Además, si bien las autoridades federativas consideran que existe una responsabilidad objetiva y directa en cabeza del equipo sede, no podemos obviar que muchas veces éstos hacen importantes esfuerzos por aislar y controlar a los agresores. Es allí donde se requiere la intervención de las autoridades policiales. La reciente Ley del Deporte obliga a que las autoridades colaboren con el deporte nacional y un buen aporte podría ser el establecimiento de sanciones a los responsables de agresiones en los eventos deportivos. Es indispensable mandar un mensaje claro y directo: los violentos pagarán sus crímenes.
Nos quejamos de que existen pocas actividades de recreación, por ello es importante mantener el deporte como un espectáculo familiar y sano. Para eso hay que darle la seguridad a la gente de que llegará y se irá contento de un evento deportivo, independientemente del resultado. Sólo así crecerá la afición y los muy necesitados ingresos que requiere el deporte nacional, para por fin darles a los venezolanos los resultados que anhelan con tanto ahínco.
rchavero@hotmail.com
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