En horas de la madrugada, todo es posible; mientras en Estambul el Imán hace el primer llamado para rezar o en algún convento cristiano de cualquier parte del mundo se toca a maitines, en Madrid abre una churrería o un teatro. En Venezuela, a las cuatro de la madrugada, se hacen colas.
Estando en días pasados en casa de una amiga, alguien quien también la visitaba y había llegado antes que yo, se despidió temprano excusándose en que tenía que trabajar desde las cuatro de la madrugada. Como me dejó intrigado, le pregunté a que se dedicaba, a lo que me respondió que era gestora, que tenía una gran clientela y que debía ir al día siguiente muy temprano, de madrugada, para estar en la oficina del Registro Público, con el objeto de realizar unos trámites. Cuando le volví a preguntar a modo de aclaratoria, si eso sucedía solo en ese sitio, me contestó para mi asombro e incredulidad, que no, que era una situación generalizada en ministerios, institutos y organismos del Estado, incluyendo oficinas de registro, tanto civiles como mercantiles, a las cuales había que acudir tempranito para conseguir un número que le permitiera hacer el trámite o gestión. Averiguando, posteriormente, más sobre el asunto, con amigos y allegados, me enteré que en nuestro país, la gente duerme muy poco y que los trámites, aun los no gratuitos, que a veces tienen que ser pagados con altas tasas y aranceles, están sujetos a largas esperas de tiempo, colas y abusos de los funcionarios al frente del servicio público o de la oficina de turno.
Basta con imaginarse uno mismo, levantándose a las tres y media o cuatro de la madrugada, atravesando la ciudad para llegar de noche a un lugar solitario, un sótano, un centro comercial o u simplemente una calle, para hacer una cola y esperar dos o tres horas a que alguien te atienda.
A las cuatro de la madrugada, uno pudiera pensar en un montón de cosas que hacer, si no está durmiendo, mejores que estar en una cola. A esa hora, pudiéramos estar comiéndonos una arepa en alguna esquina de Caracas, o saliendo de alguna fiesta, o regresando a la casa después de pasarla bien con los amigos, o simplemente conversando con alguien; claro está si las calles de la ciudad fueran las de otros tiempos y la inseguridad no campeara a sus anchas. A las cuatro de la madrugada, cuando la noche es como el día, pudiéramos también estar en casa, viendo televisión, Internet, terminando de leer un libro, apretando el pulgar en algún video juego, o lo que es peor, esperando a alguien.
Pero la madrugada da sorpresas y deja momentos tristes. A esa hora, decía alguien de una populosa barriada caraqueña, lo único que se escucha es puro plomo y gritos; a esa hora de la noche alguien está siendo asaltado en la calle o en su casa o manejando a alta velocidad y consumiendo alcohol o drogas. A las cuatro de la madrugada, se dio también el golpe del 4 de febrero de 1992, y se leyó algún atrasado primer boletín del CNE, en pasados comicios electorales. A las cuatro de la madrugada, quedan más que algunos malos recuerdos, en la memoria de muchos venezolanos.
Xlmlf2@gmail.com
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
- Dame acá ese cheque
- Iris Varela esperamos tu renuncia
- TIEMPO DE PALABRA
- Los que se fueron
- Ministro Hitcher sufrió accidente vial en l...
- Las consecuencias de la enfermedad del poder
- Guerra de encuestas y otras guerras
- Los Simpson de aquí
- Caos en el Vaticano tras detención de mayor...
- Sigue la caza de responsables del escándalo...
- Embargo por deudas
- Iris Varela esperamos tu renuncia
- El turismo venezolano a EEUU subió 14% en 2...
- Maldonado y De La Rosa abandonan en la prim...
- Ministro Hitcher sufrió accidente vial en l...
- Los que se fueron
- Capriles ofrece un millón de empleos para l...
- TIEMPO DE PALABRA
- Guerra de encuestas y otras guerras
- Dame acá ese cheque
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

