Caracas está lejos de ser una de las ciudades más seguras del mundo. Muchas son las desventajas con las que cuenta. No cumple con el número de policías que, según los estándares internacionales, debería tener; 20% de los delitos son cometidos por uniformados; muchos de los crímenes se planifican desde las cárceles y existe un 93% de impunidad.
Sin embargo, todo eso podría cambiar si se implementan ciertas tecnologías para combatir la inseguridad.
No cualquier tipo de dispositivos sirve para una ciudad y sociedad como la de Caracas, pero hay cuatro que bien podrían funcionar. Se trata de hacer un mapa del delito con los aquellos que más se repiten en Venezuela. Luego colocar cámaras de circuito cerrado de televisión; surtir de GPS a las patrullas de todas las policías del país e instalar bloqueadores de señales de celulares en las cárceles.
De acuerdo al criminólogo Fermín Mármol García, esas cuatro tecnologías deben ir de la mano para lograr resultados en un país como Venezuela. En primer lugar, explica, es importante la implementación de un mapa del delito a nivel nacional.
"No es solo tener recursos para hacer un despliegue tecnológico en la ciudad, sino saber dónde colocar esos recursos para que sea eficiente. En Londres, por ejemplo, hicieron un mapa e identificaron donde se cometían los delitos como venta de drogas, robos y homicidios, con mayor intensidad. Pudieron ver qué zonas estaban muy congestionadas de habitantes porque a lo mejor el transitar de la cotidianidad así lo exigía y también el de las zonas solitarias que tenían mucha movida nocturna y a través de ese mapa del delito hicieron la colocación de los aspectos tecnológicos", acota.
En Venezuela hace falta hacer un mapa del delito, agrega el experto. Todas las policías deberían aportar el cuadro estadístico al MIJ que es el órgano rector en materia de inseguridad, para que un equipo multidisciplinario pueda hacer un vaciado por zona de qué tipos delictuales se padecen en el país y luego escoger qué delitos se quieren combatir.
"Yo diría que en Venezuela tenemos que irnos a los dos tipos delictuales que más zozobra le está produciendo a la sociedad. El primero es el secuestro, que tiene un crecimiento de 470%, entonces vale la pena escogerlo. Y el otro, por ser el delito rey porque la vida es lo más preciado y por haber crecido en 240% es el homicidio. Por lo tanto hacer un mapa de secuestro exprés, secuestro prolongado y del homicidio, sería lo ideal", indicó Mármol García.
Partiendo de los resultados del mapa del delito, continuó el experto, deben entonces instalarse cámaras de circuito cerrado de televisión que además tenga visión nocturna para que transmitan las 24 horas. Para esto, advierte Mármol García, debe haber suficiente personal para que esté atento a las transmisiones y así pueda avisar a los patrulleros cuando ocurra alguna irregularidad.
Control del delito
"¿Cuál es el aspecto favorable de la tecnología? Sirve más para reprimir que para prevenir. El tema tecnológico ha ayudado a la prevención del delito pero no a los estándares que se quisieran porque ver tantas cámaras simultáneamente es un problema. Pero ha ayudado a la represión del delito porque a través de esas imágenes de alta resolución se ha podido identificar a bandas y a personas que estaban cometiendo delitos para luego realizar una labor de inteligencia y encontrarlas", señala el experto.
"Los videos tienen una particularidad interesante en los proceso penales del mundo, acarrean plena prueba, más allá de que son presunciones o de que e una investigación puede tener indicios, contar con tecnología y poderla reproducir constituye plena prueba en los procesos penales. Esa es la gran ventaja de la tecnología", explicó Mármol García.
Luego el tema de los GPS que deberían tener todas las radiopatrullas de las policías del país. Para Mármol es muy importante porque esa tecnología ayuda a dos cosas: una a nutrir constantemente el mapa del delito, y la otra a evaluaciones continuas de la gestión policial.
"Es importante que cada policía cuente con su sala de monitoreo en donde sepa donde está su unidad policial, donde está estacionada porque todos los venezolanos hemos visto cuatro patrullas estacionadas en el mismo lugar. Eso es falta de supervisión y falta de GPS", dice.
Con el GPS además se alimentaría el mapa del delito, pues permitiría hacer un cruce, muy interesante. Y es que cuando se comete un homicidio en un sitio, usted puede saber en dónde estaba la radiopatrulla que le compete la zona a la hora que se cometió el crimen. Eso lo hacen las policías de primer nivel para saber cuáles son las fallas de patrullaje que tienen", asegura.
Aislar a los presos
Otra de las herramientas tecnológicas que propone Mármol García es colocar bloqueadores de llamadas en las cárceles venezolanas, para evitar que desde adentro se planifiquen secuestros y sicariatos, tal como ha ocurrido.
"En las 34 cárceles de corte civil (en las que hay 40 mil internos) deben colocarse los bloqueadores de llamadas como las que usan las embajadas de los países del primer mundo. Esos aparatos impiden que se hagan llamadas desde teléfonos celulares y se envíen mensajes de texto. Y hay que instalarlos para que los pranes (líderes de los penales) pierdan toda la capacidad operaria desde las prisiones. Están privados de libertad, vamos a reeducarlos, a reinsertarlos pero no van a seguir comandando una banda desde allí. Y como Gobierno que domina la Cantv hay que colocar líneas fijas y hacer las consultas jurídicas y legales para el monitoreo de esas llamadas", recomienda.
Asimismo, se debe disponer de horarios y límites de minutos para las llamadas; y el personal interno debe monitorearlas porque son muchos los delitos que se están fraguando desde las cárceles.
Mármol García confía en que con estas medidas podría disminuir mucho el delito para evitar casos como "el homicidio de la hermana de la presidenta del circuito judicial penal de Bolívar, cuyos ejecutores fueron contratados desde una cárcel".
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