A comienzos del siglo XX quizás los retos para alcanzar la cura o vencer diferentes patologías eran mayores que hoy día, diversas enfermedades eran una incógnita y estábamos sumamente desprotegidos para poder combatirlas. Sin duda, uno de los mayores aportes de la ciencia a la humanidad, fue el descubrimiento de los antibióticos y sus sucesivas generaciones que hoy siguen buscando confrontar la peligrosidad de la resistencia bacteriana. Por otro lado, el tratamiento de enfermedades psiquiátricas desde la cloropromazina y la evolución de la anestesia, operar sin traumas y sin dolor, fueron momentos de la medicina que marcaron una etapa.
La industria farmacéutica, sin lugar a dudas, a pesar de todos los detractores que pueda ganar, un debate eterno entre lo natural y lo sintético, lo homeopático y lo ayurvédico, ha sido fundamental para elevar la expectativa de vida de los seres humanos.
Diversas investigaciones publicadas en las revistas científicas en estos últimos 60 años, demuestran la eficacia de los tratamientos farmacológicos descubiertos e implementados a lo largo de todos estos años, ofreciéndole a la humanidad mejor calidad de vida y remisión de gran cantidad de patologías que antes eran impensables.
una mirada al futuro
Hoy yacen muchas preguntas sobre la industria farmacéutica, sin embargo, no debemos olvidar que los Institutos de Investigación y las Universidades de los diferentes países del globo, también forman parte de las instituciones que trabajan en la medicina del futuro.
Hace años pensar que alveolos o discos blancos eran capaces de erradicar una bacteria o disminuir la replicación del virus de inmunodeficiencia humana era increíble, hoy día nos preguntamos, ¿En que consistirá la medicina del mañana? Son muchas las propuestas en las que se trabajan como por ejemplo, las técnicas de utilización de tejidos autólogos, que consiste en extraer células del propio paciente. Estas se purifican por distintas técnicas, se optimizan y posteriormente se emplean en el mismo.
Las células madre pueden ser obtenidas de diversos tejidos, pero aquellas que provienen del cordón umbilical son las mas eficientes por su rendimiento. Sin embargo, basándonos en las publicaciones científicas, hoy día, las aplicaciones para utilizar las células madres están reservadas para el trasplante de médula. En los próximos años, esperemos que no muchos, quizás podamos regenerar tejido cerebral, tejido hepático, células beta pancreáticas, entre otras, con esta técnica tan prometedora.
La nanotecnología, aunque suene a guión hollywoodense, es una herramienta de la medicina que será empleada para la humanidad. Microchips que pueden ser insertados en nuestro cuerpo y puedan modular ya sea estimulando o inhibiendo la liberación de un neurotransmisor u hormona, como también modular la sensibilización de un receptor, estimular su síntesis para patologías del sistema nervioso como el Parkinson o enfermedades endocrinas, entre otras dolencias.
En cuanto a la prevención, tras el anuncio del mapeado del genoma humano, se pensaba que muchos problemas podrían estar resueltos, aún estamos en deuda con ello. Es un proceso que lleva tiempo, sin embargo, es una de las más grandes esperanzas para la medicina preventiva, el poder evaluar a un paciente y determinar secuencias genéticas predisponentes, oncogenes, disfunción de receptores celulares o nucleares y que este paciente, reciba un tratamiento pre aparición de los signos y síntomas y así no llegar al paciente enfermo.
Con respecto a la forma de administración de los medicamentos, será uno de los nortes de las farmacéuticas. Buscar que sean de fácil aplicación, más económicas, más seguras, que sean administradas por el paciente, y que los fármacos sean diseñados para que sean administrados con una menor frecuencia, no diarios, sino semanalmente, o por qué no, mensualmente: es decir, que su efecto sea más duradero.
Ya existen señales de estas intenciones. Por ejemplo: productos para la osteoporosis, la fertilidad y la artritis reumatoide. Los dispositivos autoinyectables, las cápsulas y las tabletas, seguirán siendo las formas farmacéuticas por muchos años.
Las enfermedades crónicas como la hipertensión arterial y la diabetes seguirán siendo los titanes a vencer y controlar, patologías silenciosas que siguen cobrando y afectando vidas más que cualquier otra enfermedad. A pesar del gran arsenal terapéutico disponible su control puede alcanzarse, (responsabilidad que también queda por parte del paciente, en seguir a cabalidad su tratamiento y control), no obstante, estos tratamientos en un año o dos, deben ser modificados o aumentar la dosis, por disminución en su efecto, tolerancia o efectos adversos. La perspectiva será encontrar medicamentos que simulen los mecanismos fisiológicos de control, que nos acerquen más al tratamiento ideal.
Con respecto al cáncer, quedan tantas preguntas por resolver. Existe gran variedad en los tipos de cáncer, donde incluso cada uno de ellos se comporta de manera distinta. Esto ha complicado el encontrar un tratamiento realmente efectivo que de calidad de vida a los pacientes y logre una remisión de la enfermedad.
Sin embargo, la ciencia sigue aportando nuevas alternativas terapéuticas ya sea de origen químico-sintético u obtenidas por técnicas de ADN recombinante. Se busca inhibir cofactores o mediadores que se encuentran alterados en esta patología. Lamentablemente, los tratamientos son altamente costosos. Va a depender incluso de políticas de Estado para que la población afectada tenga disponibilidad de esto. Para el cáncer, la nanotecnología, la detección temprana y modificación de los oncogenes a través de la fármacogenética serán la estrategia del futuro para el manejo de esta multienfermedad.
Existe una realidad que deberá vencer la humanidad y será la disponibilidad de nuevas terapias a toda la población del globo. Que las nuevas alternativas estén disponibles para todos a pesar de su costo en clínicas y hospitales en estos países mal llamados del tercer mundo. Los medicamentos sin duda serán más efectivos que los actuales, serán menos traumáticos e incluso píldoras inteligentes con liberación ultracontrolada, no con dos, sino con cuatro o más medicamentos, que ataquen varios blancos terapéuticos que brinden comodidad y amplia cobertura terapéutica al paciente del hoy y por qué no, que este paciente sea el mismo del mañana.
@jvfarma