La ciencia siempre ha sido una de las consentidas de la tecnología. En la carrera por la vida los investigadores científicos han experimentado con todo lo que está a su alcance, todo sea por alargar las expectativas de vida y ganarle la batalla a las enfermedades.
Hasta abril de 2011 el centro de investigaciones del Ministerio de Salud de Estados Unidos tenía 158 estudios en desarrollo para la cura de enfermedades a través de las células madre. Parkinson, Alzhaimer, diabetes, problemas de retina, sordera y parálisis cerebral, son algunas de las patologías que están cerca de obtener un tratamiento.
Lo cierto es que desde finales de los años 80 comenzaron las investigaciones asociadas a las células madres y hoy en día existen aproximadamente 80 enfermedades que pueden tratarse con éstas. La gran mayoría de las patologías tratadas con células corresponden a trastornos hematológicos e inmunológicos.
En Venezuela el uso de las células madres aún es muy limitado. José Jiménez, ginecobstetra y director médico de MaterCell, señala que a pesar de que en el mercado se ofrecen tratamientos para la diabetes y el Alzhaimer, el único que cuenta con el aval científico es el uso de las células madres para sustituir el transplante de médula ósea.
Hace ochos años que surgieron los primeros bancos de células madre en nuestro país. Los pioneros solo se dedicaban a la recolección de las células y posteriormente las enviaban a centros de almacenamiento en Estados Unidos. En el 2011 la tendencia sigue siendo la misma, pero algunas empresas empezaron a invertir en el establecimiento de bancos en el país. Ya existen al menos seis compañías que se dedican a esta labor en nuestras latitudes.
Hace seis meses nació la Cámara Venezolana de Criopreservación de Células Madres, que además de ofrecer información actualizada de los tratamientos avalados en el país, tiene como meta ayudar a los médicos interesados en recibir capacitación.
Pero uno de los principales aportes de la cámara será la creación de un banco de células madre de carácter público. "Vamos a almacenar muestras de personas que donen su cordón umbilical en los hospitales. Cada uno de los bancos privados asumirá sin costo un porcentaje de estas muestras y las pondrá a disposición del Ministerio de Salud o Fundamédula para que sea utilizado en el tratamiento de personas de escasos recursos", comenta Jiménez.
Nueva piel
Desde hace cuatro años, Francisco Arvelo, profesor titular de la Universidad Central de Venezuela e investigador del Instituto de Estudios Avanzados (IDEA), inició su investigación sobre el cultivo de células para el desarrollo de órganos.
Para 2012 Arvelo espera contar con el laboratorio de la Unidad de Ingeniería de Tejidos Humanos y así dar la validación clínica a los procedimientos que han investigado durante los últimos años.
La generación de piel para personas con quemaduras de gran extensión es una de las prioridades de esta unidad de investigación. Arvelo detalla que a partir de una biopsia de dos centímetros de piel, y con 25 días de trabajo, son capaces de reproducir dos metros de tejido para el transplante. Con esta técnica se reduce la posibilidad de rechazo del tejido que se ve en los pacientes que son tratados con piel de personas fallecidas o con tejidos de cochino.
"También se ha desarrollado la metodología del cultivo de condrocitos, para la generación de cartílagos que ayudará a las personas con artrosis. Asimismo, queremos desarrollar en nuestro laboratorio el epitelio de la córnea para la gente que sufre desgaste en ese tejido", explica el investigador.
Con sello nacional
Los avances científicos de los investigadores venezolanos no se quedan atrás en materia de bioingeniería. En 1994 se dieron los primeros pasos para la creación del Instituto Nacional de Bioingeniería, que se dedica al desarrollo, diseño y fabricación de prótesis y dispositivos biomédicos.
"Hoy somos el instituto más grande de Latinoamérica en el área de biomecánica y biofluidos, eso no lo sabe mucha gente", asegura Miguel Cerrolaza, director de Inabio. Desde el 2001 se han graduado 14 doctores y 20 masters y la meta es aumentar el número de investigadores especializados.
Para ello, en los próximos meses se prevé la inauguración de la sede de Inabio, espacio de 3.500 metros cuadrados que albergará a 300 investigadores. Allí funcionarán tres instancias: un centro de investigación, el Postgrado Latinoamericano de Bioingeniería y una empresa dedicada a la comercialización de las prótesis creadas; prótesis de bajo costo que en el último año evitaron 80 amputaciones de pierna y 20 de brazo en el servicio de Traumatología del Hospital Universitario.
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