La idea de ir al banco, perder al menos una o dos horas del día, y en el entretiempo dañar unas cuantas planillas, comienza a disiparse con el tiempo, o al menos así lo prometen los bancos en sus planes que todavía van a ritmo moderado.
Los celulares amenazan con convertirse en la solución para evitar el fatídico momento de visitar una sucursal bancaria. Se espera que para el próximo año los pagos de servicios y las transferencias vía móvil sean la aplicación más usada en el mundo.
La empresa de tecnología Gartner augura que en esta actividad el mayor chance de desarrollo se podría concentrar en las naciones en vías de desarrollo, en especial porque permite la bancarización de personas que tradicionalmente han estado fuera del sistema financiero.
Aunque los avances en Venezuela todavía son tímidos, ya algunas instituciones financieras se atreven a desarrollar servicios que permiten pagar y hacer transferencias entre cuentas desde un teléfono móvil, sin importar cuan avanzada sea la tecnología que acompaña a su dispositivo.
Las posibilidades de éxito de este tipo de servicios son gigantescas. Venezuela es un país en el que los organismos estatales calculan que existen casi 99 celulares por cada 100 habitantes, pero aún con estos resultados los avances en materia de banca móvil no muestran su verdadera potencial.
Actualmente, la mayoría de las instituciones nacionales poseen mecanismos que permiten manejar las cuentas bancarias, aunque unas tienen planes más extensos que otras.
El propio Gobierno nacional, a través de la red estatal de bancos, tiene proyectos para avanzar en ese sentido. Además de los terminales bancarios comunales, con los que esperan llegar a las comunidades de menores recursos, también se busca que las personas que no cuentan con teléfonos inteligentes puedan realizar operaciones a través de los teléfonos celulares.
Redes populares
Banesco maneja una idea similar y, de hecho, la iniciaron antes. La vicepresidente de Banca Comunitaria de ese banco, Claudia Valladares, relató que la institución bancaria cuenta con un sistema de 156 puntos de atención financiera en zonas pobres, desde los cuales se pueden realizar diversas operaciones, aunque no hace falta llegar hasta esos puntos.
Aseguró que también pueden hacer operaciones desde teléfonos celulares, y por ello desarrollaron aplicaciones que ruedan a través de mensajes de texto.
Igual sucede con el Banco Bicentenario, a través del denominado "Dispositivo Banca Móvil", que se trata de aplicaciones que utilizan la red GSM para informarse sobre los estados de cuenta, saldos, así como realizar operaciones básicas usando la mensajería de texto.
Un plan similar -exclusivamente con tecnología GSM- tiene el Banco de Venezuela. Desde las aplicaciones ofrecidas pueden registrarse cuentas, consultar saldos de cuentas, las últimas transacciones, el monto disponible en las tarjetas de crédito y el saldo de las tarjetas de débito; hacer transferencias entre cuentas propias del mismo banco y bloquear tarjetas y cheques, entre otras operaciones.
Esos mismos servicios son ofrecidos por el resto del sistema bancario, algunos con aplicaciones más sofisticadas que tienen como soporte teléfonos como los Blackberry y Iphone.
Sin embargo, para los representantes del sector financiero ni ese avance, ni otros que se desarrollan con sistemas de pagos que evitan la visita al banco, no significa la desaparición de las agencias, de los cajeros automáticos o de las tarjetas de crédito.
De hecho, en algunos países existen desarrollos increibles en materia de dispensadores de dinero, lo que indica que las investigaciones siguen, y todas ellas buscan facilitarle los trámites bancarios a los clientes.
Uno de los más interesantes ocurrió en Brasil, donde se pusieron en línea cajeros automáticos que, en lugar de requerir una clave para realizar las operaciones o una huella digital, tiene un sistema que "lee" los vasos capilares, lo que le permite reconocer a los clientes.
En Venezuela existen pocos avances al respecto, y los que existen buscan evitar las posibilidades de fraude bancario. Lo más que se ha logrado es la inclusión del sistema Braille y cámaras para preservar la seguridad de los usuarios de los cajeros electrónicos.
Ganar-Ganar
Para la vicepresidente ejecutiva de Planificación y Demanda de Tecnología de Banesco, Geraldine Abreu, los desarrollos en los que se encuentra inmersa la banca tienen como objetivo llegar a los sectores de la población que tradicionalmente no participaban de la actividad bancaria, pero también la simplificación de la vida de los clientes.
"El cajero electrónico también es necesario", aseguró Abreu, quien agregó que ciertamente el mundo avanza hacia la desmaterialización de las tarjetas.
En todo caso, no esconde que el boom de la banca móvil, que se presenta a nivel mundial, está referido a la necesidad de disminuir costos en la banca. No obstante, destaca que en los desarrollos que se hacen al respecto se logra una fórmula en la que ganan los clientes y también los bancos.
"Al principio se apostó a internet, que era el canal más barato, pero el teléfono ahora también lo es", dijo la vicepresidente ejecutiva de Planificación y Demanda de Tecnología de Banesco.
Las posibilidades de desarrollar nuevas tecnologías son interminables.
stejero@eluniversal.com