Enterarse de que el camión de la basura está cerca a través de un mensaje electrónico; hacer trámites en las instituciones públicas sin salir de casa; que las centrales de seguridad puedan conocer la ubicación exacta de sus funcionarios o controlar semáforos y unidades de emergencias a través de imágenes satelitales, parecen escenas tomadas de una película futurista. Sin embargo, están muy cerca de la realidad de Chacao.
El municipio fue el único que figuró en los primeros lugares como representante de Venezuela en el ranking latinoamericano de ciudades digitales de Motorola (2009).
Para Carlos Jiménez, economista y experto en estudios de mercado en tecnología, Chacao puede dejar de estar solo en ese esfuerzo si se implementan planes nacionales intensivos de educación en tecnologías.
-¿Por qué las ciudades deberían ser digitales?
-Hay una relación lineal y positiva entre tecnología y desarrollo. En la medida en que hay mayor uso de tecnologías el avance de los países es mayor. Chacao quedó de noveno lugar en el ranking de ciudades digitales en América Latina que realiza Motorola cada dos años, luego estuvo Valencia en el 25, pero podrían ser más.
-¿Cómo es el caso de Chacao?
-Allí la penetración de internet es de 70%, equivalente a la de Estados Unidos, que tiene 78%. Sin embargo, a nivel empresarial tiene mucho por avanzar. El gobierno municipal está tratando de hacer cosas y por otro lado tiene a unos ciudadanos que han acogido muy bien el tema de las redes sociales. Chacao es la alcaldía con más seguidores en Twitter, por ejemplo.
-¿Qué está pasando con las empresas?
-Los usuarios han subido por el ascensor y las empresas por las escaleras. Mientras están pasando cosas increíbles con los usuarios, las compañías temen a arriesgarse. Tenemos el segundo lugar en Latinoamérica tanto en Facebook como en Twitter. Están pasando grandes cosas a nivel de ciudadanos y las empresas por mitos y desconfianza se están quedando atrás.
-¿Cuáles actores deben estar presentes para lograr un ciudad digital?
-Los gobiernos pueden generar políticas para impulsar el uso en ciudadanos y empresarios, pero se necesita el aporte de los tres. El gobierno tiene un primer nivel que es el electrónico, el estadio más básico. Tiene que ver con la presencia web para que los ciudadanos estén informados y la mayoría de gobernaciones, alcaldías e instituciones la tienen. El segundo tiene que ver con servicios. Ahí esta el tema transaccional, ¿qué tanto puedo hacer trámites en línea? Ese punto lo estamos transitando aún, allí los gobiernos tienen que buscar la eficiencia. Luego está la "e-democracia", en la que se empieza a consultar a los ciudadanos. Lo mismo se aplica a las empresas, la mayor bondad de las redes sociales es estar cerca de sus clientes. Los gobiernos también pueden pulsar por allí las respuestas a sus acciones.
-¿Cómo estamos en Venezuela con el uso de medios electrónicos para trámites gubernamentales?
-Este gobierno ha tenido preocupación por el tema de la tecnología, de homogeneizar las páginas. El gobierno en línea se refiere al servicio, los trámites en Seniat, Cadivi y Saime son grandes iniciativas, hay gente que ha entrado a internet solo para eso. Sin embargo, hay que considerar también el perfil de las personas que van a sacar un pasaporte, pagar impuestos o solicitar divisas: la mayoría ya tenían acceso a las tecnologías. En Tendencias Digitales hicimos un estudio que reflejó que a finales de 2010, 32% de los usuarios de internet en Venezuela hicieron algún trámite en un sitio gubernamental. Este porcentaje es más bajo en Latinoamérica, donde para el mismo periodo la cifra se ubicó en 24%. Según este dato, en Venezuela se realizan un 33% más trámites en línea que en el promedio de la región.
-¿Cuáles son las acciones necesarias para que el índice mejore?
-Yo he propuesto que el Gobierno, con tantos canales de comunicación, debería alfabetizar a la población en materia de tecnología. Hubo un intento con los Infocentros, pero son complicados de mantener por su infraestructura. Nosotros hicimos un análisis de la brecha digital y determinamos que los inconvenientes no son económicos, sino educativos. La meta de Google en su ciudad sede, California, es que haya internet gratis para todos. Esto tiene una ventaja y es el aliciente para conectarse.
-¿Ese ejemplo podría aplicarse aquí?
-En Venezuela se venden más computadoras portátiles que de escritorio, luego está la cantidad de teléfonos móviles inteligentes. Sin embargo, la inseguridad se convertiría en neutralizante de esa política. Yo me concentraría más en tener internet en centros cerrados como bibliotecas o centros comerciales, en donde la gente se siente relativamente más segura.
-¿Cómo estamos a nivel de tecnología?
-En Venezuela internet tiene una penetración de 36%, pero ahí estamos metiendo al sur del país donde es muy baja y tenemos otras zonas como la capital con más de 50% y ahí Chacao con 70%. Como país tenemos mucho por mejorar, pero gran potencial: la gente está ávida de participar en las redes sociales y los gobiernos lo pueden explotar. Eso habría que articularlo con desarrollos de tecnología para mejorar la seguridad, el tránsito, la educación y la salud. Creo que se pueden hacer maravillas.
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