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La Vía Digital | sabía que... |
Todo estará en línea, la historia clínica del paciente, sus pruebas de laboratorio, radiografías y tomografías e incluso cuándo, quién y qué medicamentos se suministraron. Serán hospitales sin papel. Se acabarán los bisturíes sobre la mesa pues las cirugías serán cero invasivas y tridimensionales. Incluso llegarán a ser nanorobóticas, a través de partículas que viajarán por el organismo y serán manipuladas por el cirujano a distancia. Funcionarán en edificios "verdes", construidos para ser asépticos y manejar desechos ecológicamente
Hace unas décadas, se pensaba que en el siglo XXI serían frecuentes los automóviles voladores y los viajes de turismo al espacio. No ha sido así pero, a cambio, podemos hablar en tiempo real con alguien que está en las antípodas y llevarnos el mundo dentro del bolsillo, encapsulado en un smartphone. Adivinar el futuro nunca ha sido fácil. Sin embargo, en el caso de la atención a la salud, sí existen pistas sobre cómo serán los hospitales del mañana.
Los pacientes serán distintos y los médicos también. Este es un cambio que, de ambas partes, ya se nota. Los pacientes disponen de mucha mayor información de hace algunos años sobre patologías, saben de técnicas y avances, y pueden dudar de lo que dice un doctor con más frecuencia que generaciones anteriores. Por su parte, a los médicos jóvenes -los mismos que crecieron manejando complicados controles desde chiquitos en sus consolas de videojuegos- se les hace muy fácil dominar los aparatos de las técnicas de cirugía avanzada como la laparoscopia y la robótica. Esos serán los especialistas que predominen en los hospitales del futuro.
Una de ellas es Alejandra Parilli, cirujana pediátrica pionera en laparoscopia infantil en Venezuela, técnica que ha sustituido, actualmente, parte de las operaciones que antes sólo se realizaban con cirugía abierta y que intercambia el bisturí por equipos y cámaras que se introducen a través de orificios que miden milímetros y cuya acción contempla el médico a través de un monitor que proyecta imágenes bidimensionales. Por supuesto, la recuperación del paciente demora tres veces menos y los riesgos de infecciones son menores.
Parilli no duda en que, en un futuro cercano, todas las cirugías serán laparoscópicas. "Cada vez son menores las contraindicaciones para esta técnica", comenta. Pero, además, serán tridimensionales, gracias a lentes especiales que harán más precisa la visión del cirujano. En Venezuela, las operaciones no invasivas tridimensionales sólo se realizan, actualmente, en cirugía robótica.