La distancia muchas veces se convierte en un obstáculo para que las personas aquejadas con cualquier dolencia reciban un diagnóstico y tratamiento adecuado. Gracias a la tecnología esto ya no es un problema.
La telemedicina es la prestación de servicios médicos a distancia que permite que cualquier paciente sea examinado. La Organización Mundial de la Salud la define como el suministro de servicios de atención sanitaria, en los que la distancia constituye un factor crítico. En estos casos, los profesionales apelan a las tecnologías de la información y de la comunicación con el objeto de intercambiar datos para hacer diagnósticos, dar tratamientos y prevenir enfermedades y accidentes. La telemedicina también ayuda a promover la formación permanente de los profesionales de la salud, así como en la realización de actividades de investigación y evaluación, que sirven para mejorar la salud de las personas y sus comunidades.
En Venezuela el uso de los diagnósticos a distancia está en práctica y la realiza la Universidad Central de Venezuela (UCV) dentro de un proyecto de la Facultad de Medicina que lleva el nombre de SOS Telemedicina.
Héctor Arrechedera, médico y coordinador de Informática Médica de la Facultad de Medicina de la UCV, explica que este programa está dirigido a apoyar a distancia a médicos especialistas, profesionales de la salud y estudiantes que trabajan en centros de atención primaria con las herramientas que ofrece la tecnología como internet y los dispositivos móviles.
"Utilizando las nuevas tecnologías el personal de salud puede realizar teleconsultas y telediagnósticos, otorgados gratuitamente y realizados por profesores de la Universidad Central de Venezuela", comenta Arrechedera.
Explica que en el país existen 35 centros de atención primaria, dotados, equipados y conectados, con los que se realizan las teleconsultas. Los mismos se encuentran, en su mayoría, en el estado Nueva Esparta, lugar donde se conformó la primera red de telemedicina del país.
"Los telediagnósticos funcionan de la siguiente manera: un paciente llega a un centro de atención primaria con una lesión, por ejemplo, en la piel, y si en este lugar no hay especialistas, entonces el personal de salud toma una fotografía de la lesión, redacta una historia clínica con todos los datos que pueda reunir, luego entra a la página de sos.ucv.ve, hace una solicitud de apoyo para el diagnóstico y tratamiento de este paciente", indica Arrechedera.
Añade que luego de haber hecho la solicitud ésta se coloca en la red y va a una sala de triaje virtual donde es asignada a un médico internista de la Facultad de Medicina de la casa de estudio.
"Este doctor recibe la solicitud y la puede ver a través de su teléfono Blackberry o en una computadora. Si tiene la competencia terapéutica para dar una respuesta al personal de salud, la da y, de no ser así, lo refiere a un dermatólogo o a un médico de la especialidad que se requiera de acuerdo al caso", señala Arrechedera.
Luego, en un lapso de 24 horas, el personal de salud que realizó la solicitud recibe a través de internet el diagnóstico del paciente y el tratamiento que debe seguir.
Sin embargo, aclara el doctor, el telediagnóstico es solamente una recomendación que otorga una ayuda al médico tratante y que le permite al paciente ahorrarse el traslado innecesario hacia otro lugar. Además, da una mayor certeza al resultado, fomenta relaciones entre el personal de salud y permite que un paciente de cualquier parte del país pueda ser atendido por los mejores especialistas con un sentido de equidad.
Páginas médicas
El número de personas que busca información sobre salud en internet crece cada día más.
"Las nuevas tecnologías están ayudando a la gente de todo el mundo a averiguar más sobre su salud y a tomar decisiones más informadas. Sin embargo, deben asegurarse de que la información que encuentren les ayude a estar mejor; no peor", dijo David McDaid, miembro de investigación en la London School of Economics, según Reuters.
El doctor Arrechedera tiene una opinión parecida: "internet es un gran mar de dudas. Cuando uno entra a una página de salud no se sabe quién está colocando esa información, además se trata más de páginas sobre enfermedades que de salud".
Señala que estas tecnologías deberían hablar de calidad de vida y prevención, y no simplemente sobre las enfermedades porque sino terminan siendo el sueño de un hipocondríaco.
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