"La gente que tiene poder no suele leer poesía. No tienen vida interior. Solo un ente político"
|
|
En el trópico, Mark Strand siente un poco de frío. Se cubre con una chaqueta mientras los surcos de su rostro se acomodan para vestir el traje de poeta que todos quieren conocer. Pero de repente, el traje queda a medio vestir. De buenas a primeras este escritor estadounidense, ganador del Premio Pulitzer en 1999 (por su libro Blizzard of One) rompe el protocolo. Le da la espalda a la mesa que le espera y arrima una silla para estar más cerca de quienes preguntan. La rueda de prensa ha muerto y nace una conversación más estrecha. Más cálida. Strand mantiene a distancia al poeta de carrera brillante y deja ganar espacio a la persona.
Dice llevar dos vidas paralelas. La "profesional" y la "doméstica". A veces, estas dos vidas se cruzan, como ahora, en Caracas. La razón: Nada ocurra, una antología de poemas selectos traducida por Beverly Pérez Rago y que publica bid&co.editor. Se siente halagado por ello y agradece la traducción, a sabiendas de que no es un trabajo fácil.
"No leo más poesía", confiesa. "Leo prosa, la prosa que está en los diarios. También algunas novelas. Pero ya no dispongo de tanto tiempo para leer. Me interesa y mucho la política de los Estados Unidos. Es un tiempo muy difícil, con un mundo sometido a cambios radicales.
"La clase media se está acortando y se está acercando a la clase más empobrecida. Esa es una consecuencia. La realidad económica de Estados Unidos ha cambiado. Ahora vez en las tiendas muchas más ofertas porque es más difícil acceder a los productos. El empleo tampoco está creciendo. La gente pierde sus empleos, pierde sus casas, se muda de nuevo con sus padres.
"... Entrar al ejército hoy día es una solución económica.
"Pero la guerra siempre es una mala idea para resolver los problemas. Deberíamos tener a James Bond para eso".
"No creo que la poesía consiga cambiar algo. ¿Hay audiencia para la poesía? En realidad es muy pequeña. Y la gente que tiene poder no suele leer poesía. No tienen vida interior. Solo un ente político. Así, la poesía no tiene ninguna posibilidad de vencer".
"En tiempos de crisis, la poesía política es una necesidad de la sociedad. Es una poesía que responde al dilema, pero no puede responder a las grandes audiencias. No puede convencerlas. La poesía es un arte violento para la política".
En un momento, Strand toma el libro Nada ocurra, pasa las páginas y se detiene en una de ellas. "Algunos de estos poemas son muy viejos", comenta. "Algunos son más recientes. Pero otros ya no existen más. Bueno, solo en español. En inglés los he borrado. Y como los escribí en inglés, no en español, pues no existen. Los descarté porque no me gustaban. No vivo a través de mis poemas. Una vez que han sido escritos se van. Quedan en el papel, no en mi mente. Debo seguir escribiendo cosas nuevas. Es imposible no vivir en el presente. El pasado ha muerto. El mañana nunca existe, aunque deseamos estar allí. A veces, sin embargo, nos sorprende un terremoto, un tsunami o una revolución.
"Los libros que he escrito luego solo existen en mi carrera, que tiene una vida separada de mi vida doméstica. Tomo distancia. La gente que lee mis poemas quiere conocerme, pero yo no quiero conocerlos a ellos. No tienen idea de lo imposible que es sostener ese encuentro. No puedo ser un poeta de tiempo completo. Quiero comer huevos revueltos, ir al mercado. La gente no tiene idea de lo que es ser un poeta. Piensan que eres una divinidad o algo parecido".
La relación de Strand con la escritura también está cambiando. Aunque aun lo sorprende un poema, no es tan frecuente. "Todavía ocurre, pero ya no pasa tanto como antes... Trato de escribir en las mañanas. Me hice a mí mismo escribiendo todos los días. Era una suerte de penitencia. Cuando no tienes nada qué decir, se vuelve un trabajo tedioso. Usualmente me gusta escribir cuando estoy trabajando en un libro. Entonces trabajo muy rápido. Eso me emociona. Escribir no es una obligación cuando te gusta".
Después de Caracas, el Strand Poeta y el Strand Persona volverán a separarse. "Estoy cansado de vivir en Nueva York -se mudará a Madrid después del otoño-. Creo que ha llegado el tiempo de cambiar. Me voy a retirar. No quiero escribir más. Es demasiado duro. Ahora quiero pintar, hacer dibujos. Preparar buenas comidas. Vivir como un ser humano. Quiero ser libre. El trabajo es una obligación, no es una elección. Quiero despertar sabiendo que puedo quedarme en la cama. Creo que ya escribí bastante."
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
- Verdugo no pide clemencia
- El tipo de cambio a Bs 5,30 gana terreno en...
- Los magistrados cantarines
- De Pastor Maldonado y Juan de Mairena
- Pastor en la F1, ¿política vs deporte?
- Lago de Valencia está a 8 centímetros de de...
- La falsa austeridad europea
- Pánico y muertes en atentado contra exminis...
- El tamaño del país
- Escolta mató a dos mujeres porque le negaba...
- Verdugo no pide clemencia
- Pastor en la F1, ¿política vs deporte?
- El tipo de cambio a Bs 5,30 gana terreno en...
- Critican que ofrezcan viajes a la F1 sin pa...
- Capriles abogó por pluralidad en el tarjetó...
- "Soy el John Lennon del grupo"
- Con el celular hasta en el baño
- "En tres años se pueden hacer 33 nuevas cár...
- Lago de Valencia está a 8 centímetros de de...
- Denuncian que instalación afecta a escuela...
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

