CARACAS, viernes 04 de marzo, 2011 | Actualizado hace
04.03.2011
07:52 PM
El aroma del huacatay es único para mí, no logro compararlo con nada aunque por segundos he deseado obtener una asociación con otra hierba o aroma, eso se pierde y es que solo es huacatay, el es notable y fue transcendental en la identidad de mi pueblo, muchas veces nos pasamos una vida queriendo dar un significado mas intrincado a la magnífica sencillez que tenemos delante.
Con una presencia que envuelve en rededor, uno de los platos que identifica más su color y sabor es la Ocopa; Para mí con un significado muy amplio pues fue lo último que decidí comer en mi tierra antes de partir por primera vez a empezar mundo, ese aroma me acompaño por siempre en este viaje de vida
Asocié el nombre de Ocopa desde pequeña con los padres franciscanos y su convento de Santa Rosa de Ocopa en Junín, la ciudad de Ocopa, del cual recuerdo con mayor impacto la biblioteca del convento, el arte de sus cuadros, la escuela cuzqueña, y su arquitectura de época. No encontré registros de la receta o cartas referenciales pero si los comentarios de residentes que planteaban la preparación original con nacimiento en Ocopa, para posteriormente tener alguna pequeña variable y al presente ser conocida como embajadora de la hermosa y elegante ciudad de Arequipa.
Visualmente es una crema satinada de color verde acentuado, esto claro está lo proporciona el huacatay, tiene otros orígenes según versiones ancestrales de ser parte de la alforja del Chasqui, estos eran los famosos atletas del imperio incaico los cuales desempeñaban el cargo de emisarios verbales o correo a través del Tahuantinsuyo, según afirman mucho de los ingredientes que conforman esta receta eran de uso cotidiano para la alimentación de los chasquis, como los camarones secos y la A. hypogaea mejor conocido como maní que fue cultivada por los Incas desde hace 8000 o 7000 años, los españoles observaron y registraron su consumo y características al llegar a nuestro continente como referencia el arqueólogo norteamericano Tom Dillehay reveló los restos de maníes de 7840 años en Paiján y en el valle de Ñanchoc, en Perú.
La receta prehispánica constaba en su preparación de camarones molidos, maníes tostados en piedras calientes, hojas de huacatay, ají amarillo todo combinado en un batán de piedra que resultaban ya desde esa época de un gusto y aroma indescriptible hasta nuestros dias, la presencia del batan en nuestra cocina marco diferencias es nuestra genética gastronómica, esa memoria de sabores ancestrales que todos llevamos dentro, el resultado.
Una crema delicada y al mismo tiempo con fuerte presencia la cual era dejada caer sobre papas andinas calientes, para más adelante tener la fusión europea de llevar ,leche en su preparación una oliva negra y una rebanada de huevo cocido.
Las características que hacen de Ocopa un centro histórico de excepcional valía son sus antiguos claustros coloniales, ilesos tan o igual al momento de su fundación, y su magnífica biblioteca que es un archivo impar de la historia y la cultura colonial y republicana del continente, entre otras cosas encontrará los testimonios de los hermanos franciscanos que utilizaban para componer crónicas y narraciones de viajes, al igual que más de 25.000 volúmenes, afanosamente resguardados por sus conservadores actuales, los cuales se transformaron para algunos en obsesión de investigación llegando desde lugares recónditos para consultarlos.
Una de mis versiones de la Ocopa
Con insumos que puede comprar en Caracas... (Tener licuadora y guantes para manipular el ají)
INGREDIENTES (para 4 personas)
01 ají amarillo seco grande.
01 cebolla mediana morada.
02 dientes de ajo pelados
01 lata de leche evaporada de preferencia la de la etiqueta roja y blanco.
01 taza de agua potable a temperatura ambiente.
½ taza de maní tostado y salado de muy buena calidad
250gr. De queso fresco tipo cuajada.
02 paquetes de galleta de soda baja en sal.
1 rama de haucatay, solo usar las hojas en este caso.
Sal, pimienta y aceite vegetal al gusto
PREPARACIÓN
Colocarse los guantes y proceder a abrir el ají despepitarlo y lavar con abundante agua caliente, dejarlo bajo la llave por unos diez minutos permitiendo que el agua corra y retire el picor del mismo, posteriormente proceder a realizar el mismo ejercicio con agua fría.
En un sartén con un toque de aceite vegetal caliente, sofría la cebolla cortada en forma gruesa y los ajos hasta dorar; luego se agrega el ají escurrido, el maní tostado, y las hojas limpias de huacatay. Sofreír.
Una vez dorados nuestros ingredientes anteriores se colocan en una licuadora y le agregaremos la leche evaporada, la taza de agua, el queso en trozos, las galletas de soda y un toque de aceite, proceda a licuar hasta obtener una crema homogénea y satinada, agregue más agua si es necesario, apague la licuadora pruebe y corrija el sabor a su gusto.
MERCADO PERUANO EN CARACAS: Al lado de la casa del Artista, en Quebrada Honda bajando a mano derecha por la salida del metro Colegio de Ingenieros, encontramos el Mercado Peruano, Dirección: Boulevard Amador Bendayán, sector Quebrada Honda, se puede estacionar al frente.
La estación del Sistema Metro más cercana es Colegio de Ingenieros. Horario: Domingos de 09:00 a.m. a 5:00 p.m.