El bono Pdvsa-2017 recién anunciado implica una depreciación "escondida" del bolívar, pues la tasa de cambio que resultará del proceso de liquidación del mismo fluctuará en el mejor de los casos entre 6.20BsF/USD$ y 6.70BsF/USD$, una tasa mucho mayor a aquella del SITME. Deprecian el bolívar fuerte, y sólo pocos se pronuncian al respecto; así será el apetito por el dólar y la aversión por el bolívar, que el precio ya poco importa. La razón de la preferencia por el dólar es que Venezuela vive entre dos graves males: inflación alta y persistente, y riesgo creciente; de hecho, nuestra economía exhibe las mayores tasas de inflación y riesgo país del planeta, al menos a juzgar por los rendimientos que debemos pagar al resto del mundo para colocar nuestra deuda.
Si la banda alta del Sitme (5.30BsF/USD$) no es incrementada hasta 6.70BsF/USD$, debemos esperar que la banca no tenga interés alguno en comprar directamente una buena parte de la emisión del Pdvsa-2017 (tendría, entonces, que comprarla el público y luego vendérsela a la banca algunos puntos por debajo del precio del papel en el exterior). Y, si por el contrario, la banca participa comprando directamente buena parte de la misma será lógico esperar que vengan cambios en materia cambiaria: el tipo de cambio implícito del Pdvsa-2017 pareciera indicar cambios en el futuro próximo en el sistema cambiario. ¿Será el preludio de una devaluación?
Muchas veces lo hemos dicho: el problema del Gobierno nacional respecto a la estabilidad cambiaria es que su naturaleza petropopulista (i.e inflacionaria) y revolucionaria (i.e. riesgosa) exacerba la demanda de divisas; en palabras llanas, el problema del Gobierno es que desea controlar absolutamente todo, pero no puede; y su mayor problema es que no puede controlar el precio del crudo y, por tanto, el nivel de la oferta de divisas. De hecho, el desbalance entre la oferta y demanda de divisas (i.e. el exceso de la demanda sobre la oferta de moneda extranjera) ha tenido que ser atendido: quemando reservas del BCV hasta hace poco, que ya alcanzaron un mínimo tolerable; luego endeudándonos con los mercados financieros; y ahora contratando/hipotecando ventas a futuro de petróleo, vendiendo activos (como refinerías); y escondiendo una devaluación o depreciación del tipo de cambio detrás de la emisión de títulos.
PhD en Economía Política de la
Universidad de Siena, Italia y
Profesor del Cendes y Faces/UCV
http://www.angelgarciabanchs.com/
opinion@angelgarciabanchs.com
Twitter: @garciabanchs
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2010