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Nueva York.- Se le venía anunciando desde hace días, y finalmente llegó: tras cuatro días de intenso calor, la influencia del huracán "Earl" frenó hoy el desarrollo del Abierto de tenis de Estados Unidos.
"Juego suspendido". La información se vio en los monitores del estadio, de la sala de jugadores, de la sala de prensa. Pero aquellos fans que se repartían por los 18 escenarios del US Open no necesitaban confirmar en el televisor lo obvio: sencillamente, se estaban mojando, relata DPA.
La lluvia se adelantó una hora y medio sobre lo previsto, porque los partidos fueron suspendidos poco antes de las 14:30 (local, 18:30 GMT) en todos los escenarios del complejo de Flushing Meadows, sede del último Grand Slam de la temporada.
El español Tommy Robredo fue uno de los escasos afortunados que pudo ganar su partido de segunda ronda antes de que el cemento verde y azul comenzara a empaparse y los paraguas a abrirse.
No pueden decir lo mismo el británico Andy Murray, la argentina Gisela Dulko o los españoles Feliciano López, David Ferrer o Daniel Gimeno Traver. Todos ellos fueron a refugiarse a la sala de jugadores resignados a horas de espera mirando el cielo gris plomizo de Nueva York. No pueden irse hasta que la organización no declare suspendida la jornada.
"Se esperan lluvias intermitentes durante la tarde", anticipó la organización del US Open.
Y eso que "Earl" es más débil de lo previsto, porque el huracán se fue debilitando a su paso a lo largo de la costa este de Estados Unidos hasta convertirse en un ciclón de categoría 1 en la escala Saffir Simpson, con vientos máximos de 140 kilómetros por hora.
Aunque el servicio meteorológico sigue pronosticando fuertes lluvias y vientos para cuando "Earl" llegue a Nueva Inglaterra esta noche, el director del Centro Nacional de Huracanes (CNH), Bill Read, se mostró optimista.
"La buena noticia sobre Earl es que se ha estado debilitando de forma constante, quizás incluso algo más rápido de lo pronosticado", dijo Read durante una teleconferencia.
"Incluso podría quedar por debajo de fuerza de huracán cuando pase por el sur de Nueva Inglaterra esta noche", agregó.
Peter Judge, portavoz de la Agencia de Emergencias de Massachusetts, advirtió que el peligro permanece.
"Un categoría 1 que gire un poco a la izquierda podría ser un huracán Bob, que en 1991 dejó decenas de millones de dólares en daños", recordó en referencia al peor ciclón de los últimos años para la costa este norteamericana.
Ajenos a la historia de los huracanes en la costa este de Estados Unidos, los jugadores se preparaban para una larga espera. Incluso el número uno del mundo, Rafael Nadal, que está programado para jugar en el último turno de la noche por la segunda ronda ante el uzbeko Denis Istomin.
"¿Alguna novedad sobre la lluvia?", preguntó minutos antes de que comenzara a llover Carlos Costa, agente de Nadal. Enseguida tuvo la respuesta: el día sería largo.
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