Un grupo de hombres armados del movimiento palestino Hamas, que rechazan las conversaciones, mataron el martes a cuatro israelíes en un asentamiento de Cisjordania mientras Netanyahu, Abbas y los gobernantes de Egipto y Jordania se congregaban en Washington.
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Washington.- La secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton inició formalmente el jueves las primeras conversaciones de paz directas entre israelíes y palestinos, implorando a las dos partes a que hagan concesiones para alcanzar un acuerdo.
En una ceremonia en el Departamento de Estado, Clinton dijo que el gobierno del presidente Barack Obama quiere que se alcance un acuerdo en un año. Pero destacó que después de décadas de fracasos, la tarea principal recae sobre el primer ministr oisraelí Benjamin Netanyahu y el presidente palestino Mahmoud Abbas, citó AP.
"Estados Unidos no puede imponer una solución al conflicto palestino-israelí y no lo hará'', dijo Clinton.
Las negociaciones que comenzaron el jueves son las primeras desde 2008. Recientes actos de violencia en Cisjordania y la incertidumbre ante la construcción de asentamientos en territorios reclamados por los palestinos hacen que las conversaciones inicien con expectativas bajas. Funcionarios estadounidenses considerarían que un acuerdo para realizar una segunda ronda de negociaciones sería un éxito.
El gobierno del presidente Barack Obama supervisa las primeras negociaciones directas entre Israel y los palestinos en casi dos años con la intención de gestionar un elusivo acuerdo de paz para el Medio Oriente.
Obama está ante la posibilidad de conseguir el acuerdo de paz que varios mandatarios de Estados Unidos promovieron durante décadas sin lograrlo, manifestó AP.
Después de casi dos días de conversaciones con el presidente Obama en la Casa Blanca, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, y el presidente palestino, Mahmud Abbas, se reúnen el jueves para el primero de lo que funcionarios estadounidenses esperan sea una serie de encuentros que lleven en el lapso de un año a un acuerdo sobre la creación de un estado palestinos.
"Este momento de oportunidad podría no volver pronto'', advirtió Obama la noche del miércoles en la Casa Blanca.
Obama expresó que estaba "cautelosamente esperanzado'' sobre las conversaciones, que comienzan con reducidas expectativas y que fueron empañadas por dos ataques a tiros contra israelíes en dos días.
En la reunión en el Departamento de Estado con la mediación de la titular de la institución, Hillary Rodham Clinton, y del enviado especial de para el Medio Oriente, George Mitchell, las negociaciones de los dos gobernantes enfrentan numerosos obstáculos.
Entre los escollos figuran los nuevos hechos de violencia y provocaciones de israelíes y palestinos que se oponen al objetivo de una Palestina independiente y un Israel seguro.
Un grupo de hombres armados del movimiento palestino Hamas, que rechazan las conversaciones, mataron el martes a cuatro israelíes en un asentamiento de Cisjordania mientras Netanyahu, Abbas y los gobernantes de Egipto y Jordania se congregaban en Washington.
Y el miércoles, horas después de que los dignatarios comieron juntos en la Casa Blanca, dos israelíes fueron heridos a tiros cuando viajaban en su automóvil en otra parte de Cisjordania. Hamas se atribuyó también este ataque.
Antes de la comida en la Casa Blanca con Netanyahu, Abbas, el presidente egipcio Hosni Mubarak y el rey Abdulá de Jordania, Obama afirmó que todos, como gobernantes y padres, tenían algo en juego en las gestiones de paz.
"¿Tenemos la sensatez y el valor de andar el camino de la paz?'', preguntó Obama ante una concurrencia que atestó el Salón Oriental de la Casa Blanca.
Cada uno de los dignatarios mencionó su esperanza de conseguir avances, con la mediación de Estados Unidos, pero la reunión estuvo desanimada, en un reflejo de un extenso pesimismo sobre las posibilidades de logros después de casi dos décadas de conversaciones de paz fallidas.
Los israelíes ``reconocen que otras personas comparten esta tierra con nosotros'', dijo Netanyahu en la Casa Blanca el miércoles.
Pero expuso que cualquier acuerdo debe garantizar la seguridad de Israel y evitar que se repitan las salidas unilaterales de Israel de Gaza y el Líbano, donde el territorio abandonado fue ocupado por extremistas apoyados por Irán que luego lanzaron ataques contra Israel.
Abbas coincidió con Netanyahu al declarar que debía aprovecharse el momento. "No queremos que se derrame sangre, ni de palestinos ni de israelíes. Queremos la paz, queremos una vida normal. Queremos vivir como compañeros y vecinos'', dijo.
Pero Israel, agregó Abbas, debe dar a los palestinos señales tangibles, como liberar a reos palestinos y suspender toda construcción de asentamientos en las tierras que los palestinos quieren para su futuro estado.
Las negociaciones serán sometidas a una primera prueba dentro de unas semanas, a finales de septiembre, cuando termina la suspensión de la construcción de asentamientos que adoptó el gobierno israelí.
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