Ya las exportaciones de petróleo resultan insuficientes para atender la demanda total (pública y privada) de divisas; y Pdvsa vende al BCV menos del 50% de las que percibe. Por ello, ahora, el gobierno nacional ha decido exportar papelitos de deuda (bonos), al igual que comprometer ventas de petróleo a futuro para repagar un préstamo con China (por desembolsar) de $20.000 millones. El Gobierno habla de un ratio de deuda sobre PIB entre 20 y 30%, pero, en la práctica, podría estar, más bien, cercano al 60%, o hasta más. La razón es sencilla: usan la tasa de cambio más baja, la de BsF/$ 2.60, para presentar datos favorables, tal y como hacen con el salario mínimo. Pero, todo el mundo sabe que la tasa de BsF 2.60 no es el verdadero precio de la divisa; no tardará mucho para que tengan que devaluar otra vez; y para entonces, tendrán que reportar cifras más realistas.
La deuda pública externa según BCV (incluye pasivos de reserva) son $ 58,199 millones; las estatizaciones por pagar (según Ecoanalítica) $ 14,654 millones; el préstamo chino $ 20,000 millones; el saldo deudor en el fondo chino $ 3,000 millones; la deuda de Pdvsa, según su último reporte, $ 21,419 millones; el estimado a colocar en bonos este año unos $ 6,000 millones; y el descuento por amortización del bono global 2010 -$ 1,500 millones. De allí que la deuda pública externa supere los $ 120,000 millones; es decir, 60% del PIB, aproximadamente, al cambio de BsF/$ 4.30 (algunas cifras fueron facilitadas por el economista Orlando Ochoa).
La deuda pública externa es mayor a 4 veces las reservas internacionales del BCV; igualmente, mayor a 9 veces las reservas operativas (las reservas líquidas); y mayor a unas 12 veces la parte en divisas de dichas reservas.
El déficit del Gobierno se debe fundamentalmente al despilfarro del pasado y el presente, además del deterioro económico nacional, la preferencia por el producto importado, la caída de la inversión real y las exportaciones. El gasto fiscal inyecta base monetaria, y los impuestos sobre la actividad económica nacional la recogen. Así, cuando los impuestos resultan insuficientes para absorberla por completo aparece el déficit público; es decir, la necesidad de emitir deuda para recoger la base monetaria no recogida por los impuestos y poder estabilizar las tasas de interés y cambio, y el nivel de las reservas internacionales. Aparecen, pues, dos opciones: la deuda en moneda local, y aquella en moneda extranjera, ésta última la preferida por el Gobierno, pues le permite ampliar la oferta de divisas, mientras mantiene un tipo de cambio sobrevaluado (i.e. un petropopulismo cambiario), por supuesto, en detrimento del empleo y la producción nacional.
Lamentable que nos sigamos endeudando para financiar gasto corriente, fugas de divisas e importaciones baratas. La Revolución, a este punto, resulta una carga, una hipoteca.
PhD en Economía Política de la
Universidad de Siena, Italia y
Profesor del CENDES/UCV
http://www.angelgarciabanchs.com
opinion@angelgarciabanchs.com
Twitter: @garciabanchs
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

