La presentación contó con la presencia del maestro José Antonio Abreu y el alcalde de Caracas, Jorge Rodríguez.
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Caracas.- La Sinfónica de la Juventud de Caracas, fundada por el maestro José Antonio Abreu, ofreció ayer un concierto de final de temporada en el Centro de Acción Social por la Música para homenajear al maestro Gustavo Dudamel, quien subió al podio para dirigir a los jóvenes.
Las 900 butacas de la Sala Simón Bolívar del Centro de Acción Social por la Música estaban repletas. Muchos niños asistieron al concierto junto con sus padres. También músicos de generación anteriores. Las escaleras estaban repletas.
El fundador del Sistema de Orquestas y Coros Juveniles e Infantiles de Venezuela manifestó el orgullo de presentar a la orquesta. "La hermosa y novísima Sinfónica Juvenil de Caracas es una promesa del futuro musical venezolano que ya es una realidad", anunció el maestro Abreu.
Uno de los episodios más emotivos del concierto fue la presentación del compositor venezolano Inocente Carreño, presente en la sala, quien compuso Margariteña, una glosa sinfónica, que constituyó la primera interpretación del concierto. "El maestro Inocente Carreño es eterno en la memoria de los venezolanos, en el continente latinoamericano y el ámbito universal. Esta obra me hace llorar cada vez que la oigo porque ella evoca imágenes del mundo que Carreño vivió en la Margarita de su infancia", señaló Abreu mientras el público aplaudía de pie al maestro del oriente venezolano.
Margariteña fue dirigida por Dietrich Paredes, director titular de la Sinfónica Juvenil de Caracas. "Es por ello, que nuestro repertorio es cada vez más exigente y que cada vez hacemos un trabajo más profundo para interpretarlo, un trabajo que no sólo se refiere a los aspectos musicales sino también del contexto histórico de la época en que fue escrita una obra, de lo que el autor vivía en aquel momento personalmente, entre otros aspectos", señaló Paredes.
Al escenario subió Gustavo Dudamel para dirigir el primer y el tercer movimiento del Concierto para violín y orquesta en Re Mayor de Piotr Ilych Tchaikovsky, interpretado, de memoria, por el joven solista Franklin Bolívar, miembro de los primeros violines de la SJC.
El concierto con el que la SJC terminó la temporada finalizó con la interpretación de la Cuarta Sinfonía en Fa Menor de Tchaikovsky, una obra que junto a Margariteña, fue tocada por la Sinfónica de la Juventud Venezolana Simón Bolívar en su gira reciente a Europa.
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