Ubicada a unos 600 kilómetros de Caracas, Guayana es inmensa, hermosa y rica en recursos naturales. Nada subjetivo: su grandeza salta a la vista.
Esta región se extiende sobre el Macizo Guayanés, una formación de 3.500 millones de años, compartida entre Venezuela, Guyana, Surinam, la Guayana Francesa y Brasil.
La Guayana venezolana está al sur del Orinoco y abarca los estados Amazonas, Bolívar y parte de Delta Amacuro, si bien el mayor potencial de la región se ubica en Bolívar.
Ríos
La gran región Guayana alberga buena parte de las reservas de agua dulce más importantes del mundo. Así lo han definido tanto instituciones nacionales como las organizaciones internacionales vinculadas al tema.
Los ríos Caroní, Ocamo, Cunucunuma, Suapure, Cuyuní y Yuruari vierten sus aguas en el Orinoco y la unión de éste con el Caroní es considerada una de las cuatro primeras hoyas hidráulicas del planeta.
En su más de medio millón de kilómetros, Guayana está surcada por ríos caudalosos y de pronunciadas pendientes, aprovechados en la producción de la hidroelectricidad que, en condiciones climáticas normales, responde a más del 70% de la demanda nacional y en especial a las necesidades de la industria siderúrgica.
En el bajo Caroní, el gran productor de hidroelectricidad de Guayana, funcionan tres represas: "Simón Bolívar" en Gurí; "Francisco de Miranda" en Caruachi y "José Antonio Sucre" en Macagua. La "Manuel Carlos Piar", ubicada en Tocoma, se encuentra en construcción.
Minerales
Los primeros colonizadores de Guayana llegaron seducidos por la supuesta existencia de toneladas de oro en las entrañas de estas tierras.
Entonces, al igual que los pobladores originarios de Centroamérica y de lo que hoy es Colombia, los de Guayana apelaron al mito de El Dorado para librarse del asedio.
Siglos después, aunque se presume que el potencial aurífero y diamantífero es grande, la minería emplea, casi siempre, técnicas que causan grandes destrozos ambientales a cambio escasos resultados.
También se tienen evidencias de que ya en el siglo XVIII, los capuchinos catalanes explotaron artesanalmente el hierro de Guayana.
Sin embargo, su extracción formal se inició en los años treinta del siglo XX encendiendo la maquinaria económica y social que mueve la región y satisface tanto a clientes extranjeros como nacionales.
Se explotan además minerales no metálicos: arenas, granitos y gneises (rocas similares al granito) requeridos por la industria de la construcción.
Atractivos
Guayana es, sin duda, un destino turístico y científico, pues sus incomparables escenarios naturales, de enorme valor paisajístico y biodiversidad, son además el hogar de numerosos pueblos indígenas.
Ciudad Bolívar, la capital del estado Bolívar, fue bautizada inicialmente como Angostura (1764). Su casco central fue declarado Monumento Histórico Nacional, pues en él se dieron algunos de los principales momentos de nuestra historia y luego postulado ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) como Patrimonio Cultural de la Humanidad.
A su vez, el Orinoco, el paseo del mismo nombre y las islas cercanas constituyen atractivos para la contemplación o la práctica de deportes acuáticos.
En contraste, en 1979 se consolidó la vibrante Ciudad Guayana. Ésta fue planificada por urbanistas venezolanos y norteamericanos, a partir de la conexión de San Félix con Puerto Ordaz en las márgenes del Caroní, y se constituyó en el núcleo de la actividad de las centrales hidroeléctricas y las industrias básicas.
Ciudad Guayana posee una moderna red de vías urbanas y de enlace con el centro y el sur del país, hasta llegar a la frontera con Brasil; 420 kilómetros de vías férreas para el transporte del hierro; un puerto fluvial que da salida hacia el noreste del territorio nacional y un aeropuerto internacional, el "Manuel Carlos Piar".
En una misma ciudad se conjugan enormes centros comerciales con dos magníficos parques, La Llovizna y Cachamay; la organización de Puerto Ordaz con la tradición y espontaneidad de San Félix y un puñado de sitios que visitar para conocer de cerca el proceso de generación de la electricidad.
Atravesando los pueblos del sur, por la Troncal 10, el visitante de Guayana llega a La Gran Sabana, la tierra de los tepuyes.
La Gran Sabana constituye el sector oriental del Parque Nacional Canaima, declarado en 1994 por la (Unesco) como Patrimonio Natural de la Humanidad. Mientras que en el sector occidental se encuentran la laguna de Canaima, Kavac, el Auyantepui y el salto Ángel.
Vale decir que en Guayana se localizan varias Áreas Bajo Régimen de Administración Especial, en función de su riqueza natural, biodiversidad, valor cultural e importancia estratégica para el país. Los tepuyes orientales, por ejemplo se encuentran protegidos por la figura de Monumentos Naturales.
Al suroeste, dentro del mismo Bolívar, está el Parque Nacional Jaua Sarisariñama conocido tanto por sus tepuyes como por las llamadas "simas de hundimiento", cavidades profundas habitadas por especies vegetales únicas.
Recursos forestales
Antes de la era del hierro, Guayana era exportadora de sarrapia, caucho y balatá.
Y aunque es cierto que en sus vastas áreas apenas destacan algunas zonas con vocación para la agricultura y la ganadería, abundan enormes extensiones con aptitud para la explotación forestal bien planificada y bajo estricto control.