El año 2000 era la fecha. Para ese entonces, los expertos viales habían proyectado que se culminarían las obras de infraestructura que requería la ciudad para estar completamente interconectada a través de vías expresas regionales, perimetrales y urbanas.
Ciertamente era ambicioso pensar en un proyecto tan amplio a finales de la década de los 60. Pero había 30 años por delante que permitían aspirar a eso y más. Así que el Plan Vial Caracas 2000 no tenía por qué verse como algo irrealizable para la ciudad.
De hecho, entre 1959 y 1998 fue cuando se ejecutaron las grandes obras de vialidad. Entre ellas la autopista Petare- Guarenas, los tramos de la Francisco Fajardo, Jardín Botánico-Caricuao, Valle-Coche, Prados del Este. Aparte de las avenidas Boyacá, Baralt, Libertador, Miranda y Río de Janeiro, entre otras.
Así la red vial de la capital alcanzó los 250 kilómetros. Pero desde entonces, es poco lo que se ha modificado. Entre 1999 y 2009 solo se ha construido el viaducto de la Caracas-La Guaira luego de que se cayó el anterior, se continúo la construcción del ferrocarril Caracas-Tuy y se concluyó el ramal de la autopista de oriente en 2007, que sumó 53 kilómetros.
Del estudio realizado por Freddy Iriza, Daniel Quintini, Carlos Villarroel, Aracelys Álvarez -entre otros- se desprende que en materia de vías férreas también hubo un crecimiento lento durante el mismo período. En el informe destaca que entre 1979 y 1998 se construyeron 40 estaciones del metro y 38,17 kilómetros de vías férreas, lo que representa un rendimiento de 1,8 estaciones y 1,7 kilómetros por año.
La gestión de Hugo Chávez, en cambio, solo ha logrado inaugurar nueve estaciones en una década de gobierno, pese a haber gozado de bonanza económica y de altos precios del petróleo. El primer mandatario tiene en su haber la apertura de las cuatro estaciones de la Línea 4 (Teatros-Zona Rental), un tramo de 5,8 kilómetros de longitud que demoraron siete años en construir y que requirió de una inversión de 1.010 millones de dólares. Amén del tramo de 5,97 kilómetros que va desde El Valle hasta La Rinconada (Los Jardines-Coche-Mercado) y de la Línea 1 de Metro Los Teques que interconecta Las Adjuntas-El Tambor, con una longitud de 9,5 kilómetros.
Pero, por desgracia, los grandes proyectos de infraestructura que faltan llevan más de 30 años engavetados. Allí se apunta la culminación de 3,5 kilómetros de la avenida Boyacá en su tramo del distribuidor Baralt-Catia. O la autopista Hoyo de la Puerta-Baruta-La Trinidad-Cerro Verde, que está proyectada en planos desde 1977. Sin contar la autopista Carabobo que, de acuerdo con el trazado hecho en 1978, conectaría el distribuidor La Bandera con el Sureste. Y así otro más.
Hoy se calcula que la Gran Caracas requiere al menos 320 kilómetros de vías expresas, entre nuevas, ampliaciones y mejoras. Así lo aseveró Daniel Quintini, ingeniero experto en materia vial, en su informe "Culminación del sistema vial mayor de la ciudad de Caracas", donde señala que estas obras para la capital podrían acometerse con una inversión de 7 mil millones de dólares.
Este estudio especifica que la ciudad debería contar con 70 kilómetros para el sistema perimetral, constituido por las vías expresas de alta capacidad que conectan las autopistas con los conglomerados urbanos. Sin embargo, hasta la fecha, sólo se han construido 23,5 kilómetros o el equivalente a 1/3 del sistema.
En esa lista se apunta el tramo de 13,5 kilómetros de la avenida Boyacá, el corto pedazo de 6,5 kilómetros de la perimetral Sur-Oeste que va desde el distribuidor La Rinconada hasta el de Hoyo de la Puerta, así como 2,5 kilómetros de la Francisco Fajardo que conecta Petare y el distribuidor Boyacá y 2 kilómetros de esa misma vía, comprendidos entre los distribuidores Antímano y Caricuao.
El déficit de vías expresas internas, que corresponde a aquellas que cruzan el área urbana de la ciudad y manejan el tránsito de largo recorrido, asciende a 122 kilómetros. Y es que, hasta la fecha, Quintini señala que sólo se han construido las autopistas Francisco Fajardo, El Valle y Prados del Este.
No obstante, el experto sugiere que las vías internas existentes deberían ser mejoradas o ampliadas para aliviar el congestionamiento. Asevera que la autopista Francisco Fajardo y la de El Valle deberían ser ampliadas a 4 canales mínimo por sentido y construírsele conexiones complementarias. La Prados del Este, en cambio, no ameritarían a su juicio de alguna ampliación o de un segundo piso, pero sí requerirían de calles de servicio interconectadas con pasos a desnivel, como ha sido propuesto, por la presencia de centros comerciales.
En lo que respecta a vías secundarias, Quintini señala que la ciudad requiere de 143 kilómetros de avenidas, corredores viales y alimentadores por donde puedan movilizarse las principales líneas de transporte superficial.
Si se toma en cuenta sólo el Área Metropolitana, el déficit de vialidad alcanza 150 kilómetros y una inversión aproximada de 4 mil millones de dólares, según los cálculos de Quintini. Esa cifra se acerca a lo planteado por la Sociedad Venezolana de Ingeniería de Transporte y Vialidad (Sotrovial), cuyos miembros aseguran que para completar la red principal básica de Caracas se requiere la construcción de 100 kilómetros.
Ante tal reto, Quintini propone actualizar el Plan Vial Caracas 2000 y fijarle una nueva fecha a la meta de completar la infraestructura de la ciudad. El plan Caracas Vial 2025, entonces, prevé la ejecución de 284 kilómetros de vías adicionales, a un costo de 7.600 millones de dólares, a precios actuales.
Pero tales obras deben venir acompañadas de otra serie de medidas, según los expertos. Entre ellas se menciona la creación de una autoridad única de tránsito y transporte del Área Metropolitana que planifique e implemente la ejecución de las diversas medidas. Adoptar políticas que desanimen el uso del transporte privado de baja ocupación y que privilegien el uso del transporte público.
Asimismo, se debe mejorar el servicio del metro, aumentar el número de líneas y mejorar la calidad del mantenimiento. Ello pasa por costruir las dos fases de la Línea 5, completar los 3 kilómetros de la Línea 3 de Metro Los Teques y finiquitar la rehabilitación de la Línea 1. Aparte, existe la obligación de aplicar las leyes de tránsito y mejorar el entrenamiento de los vigilantes de Tránsito. Así como delinear una política que incentive el traslado de empresas al interior para descongestionar la capital.