Para Henry González, experto en trekking y socio de la agencia de turismo extremo Explora Trecks, la respuesta es simple: "El mayor impacto que recibe la gente, por lo menos en el caso de los venezolanos que por lo general han viajado mucho fuera del país, es darse cuenta de todo el potencial natural que hay en Venezuela".
Ejemplo de esta afirmación es el caso de pico Espejo en Mérida. La montaña perteneciente al parque nacional Sierra Nevada (ubicado en la cordillera de los Andes) resalta sobre otros accidentes geográficos por ser zona de excursión para muchos senderistas, foco de investigación científica y por el fácil acceso que le proporcionaba el teleférico de Mérida (el más largo del mundo) a los turistas más tradicionales, cuando aún estaba en funciones.
El nombre del pico de 4.765 metros de altura tiene su origen en la mica Moscovita, piedra que se encuentra en la cima de la montaña y que refleja el brillo del sol, produciendo el efecto de los espejos.
Este detalle se suma a las condiciones climáticas generadas por la altura, al particular paisaje (desde su cima se pueden contemplar otras montañas de la Sierra Nevada como el pico Bolívar, el más alto del país) y a la diversidad de la flora y la fauna, para convertir al pico en una de las localidades con mayor potencial turístico en el estado Mérida.
Un paseo por la montaña
Hasta 2008 uno de los principales atractivos de la montaña fue la facilidad en el acceso que ofrecía el teleférico de Mérida.
Judith Torres, presidenta de la Cámara de Turismo del estado andino sostiene que: "En estos momentos el acceso a pico Espejo está bien limitado", debido al cierre del teleférico en agosto de 2008.
Actualmente solo se puede subir a la montaña en uno de los paseos guiados por rutas aptas solo para personas capacitadas físicamente para este tipo de actividades.
"Estamos hablando de subir, gradualmente a 4.700 metros. Obviamente ahí te falta más oxígeno, es mucho más lenta la caminata", explica González, quien, sin embargo, no duda en resaltar los aspectos más que positivos de la experiencia.
"El nivel de satisfacción es total" , agrega el senderista al describir como, quienes practican trekking, pueden disfrutar de la montaña "dormir una noche en una tienda de campaña, que te hagan tu comida, quedarte tranquilo".
Las rutas de ascenso en pico Espejo son diversas. En la formación se encuentra Timoncito, uno de los campamentos base para subir al pico Bolívar uno de los más altos del país.
Enmanuel Evenou, senderista de Assari Treck en Mérida describe otra popular ruta de trekking: "Subiendo por Los Nevados, se va en mula hasta la estación de Loma Redonda (que es la estación del teleférico) desde donde se emprende la caminata hacia pico Espejo, a través de la famosa Cresta de Gallo, que es una zona rocosa".
Lo importante de estos viajes es contar con la presencia de guías que sepan como actuar en situaciones de emergencia como enfermedades o una caída y que conozcan la zona para evitar perderse.
"Contamos en el pueblo de Los Nevados con guías expertos y montañistas que también lo hacen (ascensos) por la vía de la Mocuy", explica la presidenta de la Cámara de Turismo de Mérida.
Cabe destacar que la estación de verano va de diciembre a marzo y la de invierno de abril a noviembre.
Acceso limitado
Pese a la diversidad de las excursiones extremas los recientes problemas de acceso constituyen un duro golpe para el turismo en la zona.
González explica que "El turismo se reduce mucho inclusive para las agencias que hacen trekking", ya que algunas de las rutas que se ofrecen contemplaban bajar en el teleférico, y realizar un descenso a pie aumenta la dificultad del paseo.
"La montaña tiene un gran potencial turístico, el problema es la logística que no hay, porque al no haber teleférico las excursiones hacia el pico Bolívar descienden porque hay que ir caminando desde Mérida y por lo mínimo son seis o siete días para llegar a esos sitios, para llegar a esa altura con aclimataciones y todo", agrega el también senderista Evenou.
Los problemas de acceso no solo han complicado el turismo en la zona, sino también la actividad científica que se realizaba en la montaña.
Pedro Hoffmann, encargado de la Estación de Investigación atmosférica Mérida (MARS por sus siglas en Inglés), que funcionó en pico Espejo hasta el cierre del teleférico, afirma que la montaña, "ciertas técnicas de medición de gases traza de la atmósfera superior solo se pueden realizar en latitudes tropicales a grandes alturas por lo que el pico Espejo es ideal".
Sin embargo, en la actualidad las actividades de este centro están suspendidas.
"Se necesita buena infraestructura logística, infraestructura académica y técnica. También se necesita financiamiento", indica Hoffmann ante la interrogante sobre cómo se puede solventar la situación actual del centro.
Por su parte Judith Torres afirma que "el sector privado está urgido de que este sistema (el del teleférico) esté en funcionamiento".
Pero también demanda inversión en otras áreas logísticas de la montaña que mejorarían el turismo que en ella se realiza actualmente.
"Hay una bajada donde se pueden hacer una especie de toboganes... inclusive el refugio que está cerca tiene años, ya se está cayendo no se ha acondicionado para que el turista pueda estar en él cuando va bajando desde la estación", agrega Torres, quien aspira a que pronto la solución llegue y los visitantes puedan disfrutar de la montaña que no duda en describir como "un lugar mágico, un lugar hermoso".