Nueva Esparta evoca a playa, diversión y compras. Desde que se llega a Punta de Piedras, en el ferry, o al aeropuerto Santiago Mariño el olor a mar lo impregna todo.
Llena de atractivos naturales este estado esta conformado por tres islas: Margarita, Coche y Cubagua. Fue descubierta en 1498 por Cristóbal Colón en su tercer viaje. El navegante le dio el nombre de La Asunción al llegar el día de la Virgen del mismo nombre.
La isla de Margarita es la más grande de las tres y la que concentra la mayor parte de la población. Al oeste se ubican la península de Macanao (municipio Macanao) y el municipio Tubores y al este los municipios más poblados entre los que resalta el municipio Mariño cuya capital, Porlamar, es el centro comercial por excelencia del estado.
Esta entidad, la única insular del país, es la más pequeña de Venezuela al representar solo el 0,13% del total del territorio nacional. Su principal actividad es el turismo ya que se ha constituido en el principal centro de descanso y recreación de los venezolanos. En 1971 se constituyó en Puerto Libre lo que reforzó su atractivo debido a los descuentos que se pueden conseguir en ropa, calzado y bebidas importadas.
Considerar el desarrollo del estado Nueva Esparta más allá de su actividad turística y comercial puede parecer casi un sacrilegio, pero a la luz de su potencial pesquero, agrícola y minero se puede plantear un futuro promisorio pero que deberá superar serios obstáculos.
La actividad pesquera se presenta como una factible oportunidad de desarrollo al contar con 315 kilómetros de costa y una variada fauna marina. Las especies típicas de la zona son: aguja, anchoa, atún, pargo, licua, sardina, camarón, langosta, almeja, calamar, chipichipi, guacuco y ostras.
Según reportan las autoridades en 2004 el sector pesquero logró una producción cercana a las 200 mil toneladas para descender en 2008 a solo 27 mil toneladas. Informes no oficiales afirman que en 2009 la producción tuvo una ligera recuperación hasta alcanzar las 51 mil toneladas.
El biólogo pesquero y profesor jubilado de la Universidad Simón Bolívar, Juan José Salaya, subraya el potencial del estado Nueva Esparta en el sector pesquero. Considera que las características geográficas, naturales e históricas son idóneas para la explotación de un área que ha tenido sus altibajos en la última década a la luz de las cifras que manejan los funcionarios gubernamentales.
El académico, que fijó su residencia en la entidad hace ya varios años, agrega otra oportunidad de desarrollo: la cría de camarones. Asegura que se han realizado numerosos estudios en este sentido.
"Es importante la experiencia que se acumulado en la cría de camarones en la isla de Coche con un notable rendimiento. En Macanao también existe un buen potencial para el cultivo no solo del camarón sino también de mejillones y peces".
El presidente de Fedecámaras-Nueva Esparta, José Luis Bruzual, resalta las posibilidades de la entidad en el sector pesquero pero no solo para el abastecimiento del mercado nacional sino para su industrialización. "Quizás el problema más álgido es el del almacenamiento. Los pescadores al no tener donde guardar lo pescado en buenas condiciones deben vender a los caveros su producto y esto repercute en el precio que paga el consumidor final".
Refiere Bruzual que en la actualidad se trabaja en la reactivación de una enlatadora en el municipio Tubores un paso incipiente hacia la industrialización del sector pesquero.
Salaya apunta otras consideraciones para mejorar el rendimiento del sector pesquero. "Hay que diseñar y ejecutar una metodología sistemática de información y estadísticas pesqueras; asignar recursos financieros a los proyectos de investigaciones pesqueras; involucrar y trabajar con el recurso humano proveniente de la Universidad de Oriente y la Fundación La Salle y generar, adoptar y mejorar las tecnologías de pesca", entre otras.
Más comida, más agua
En el área agrícola se avizora otro conjunto de oportunidades. Las versiones locales del ají dulce y el tomate son muy apreciados entre los comensales locales y foráneos. Sin embargo, su distribución se limita al comercio local y a contados locales del centro del país.
El presidente de Fedecámaras señala que el desarrollo de la agricultura puede sustentarse en el aumento de la producción de estos dos productos emblema. "El ají margariteño puede industrializarse y distribuirse al centro y el occidente del país, el tomate margariteño también pero éste tiene un menor tiempo de vida".
No obstante, y a pesar de reconocer que en varias zonas del estado tienen el potencial para la siembra de frutas, advierte que todo desarrollo del sector pasa por mejorar el servicio de agua para riego. "Hay planes, pero deben materializarse si de verdad se desea dar un impulso al sector agrícola", señala Bruzual.
La producción y distribución de alimentos será de una importancia estratégica para el futuro de Nueva Esparta debido a la expansión de su población. Según cifras que manejan las autoridades locales cada mes se mudan a la entidad unas cuarenta familias en promedio.
Menos conocida es la presencia del litio y el magnesio en estas islas. Expertos locales señalan que estos minerales pueden ser importante fuente de trabajo. El primero es preponderante en la fabricación de equipos electrónicos y el segundo es usado para la fabricación de aleaciones metálicas.
No obstante, en la actualidad la explotación de ambos metales no se realiza de manera significativa debido a que no se han presentado planes rentables. Sin embargo, en círculos empresariales se conoce del interés de varias corporaciones internacionales.