Anzoátegui lo tiene todo para el progreso: playas hermosas, petróleo, gas, tierras productivas y una posición geográfica estratégica. Y aunque la cuenca oriental produce la mitad de crudo del país, para muchos, la clave del desarrollo está en el turismo.
Así lo piensa Luis Medina, presidente Fedecámaras en Anzoátegui. Asegura que la diferencia del turismo con el petróleo es que las divisas que genera se reparten en mayor cantidad de manos. Y si bien allí se debería aprovechar la ventaja competitiva de ser productor de petróleo para instalar fábricas que procesen sus derivados, como el plástico, Medina asegura que el turismo sigue siendo la mejor apuesta.
Ello, porque la inversión que se realiza en un hotel produce 10 veces más empleo que en una fábrica y se replica en otros ámbitos de la economía. "Hay un impacto tremendo en la variedad y multiplicidad de sectores que se benefician", afirma.
Sin embargo, para que desarrolle todo su potencial, aún hay mucho por hacer. Gabriel La Clé, presidente de la Cámara de Turismo del estado argumenta que se requiere invertir en infraestructura y servicios básicos para aprovechar los 125 kilómetros de playas vírgenes que se encuentran entre Boca de Uchire y Puerto La Cruz. Un elemento en el que coincide con Medina es que mientras no exista seguridad jurídica y condiciones para que la inversión privada tenga lugar, continuará la desinversión en el sector hotelero.
Apunta que el momento que se vive no es el mejor, debido al impacto negativo del turismo corporativo en los últimos cinco años, en particular el petrogasífero, que ocupó 98% la estructura hotelera. La Clé explica que el trabajo que se había realizado durante años para ubicar a Anzoátegui como destino, se fue a pique. "Antes que Margarita, Anzoátegui llegó a recibir a 15 mil turistas en un trimestre". Aún así, reconoce que el cierre del aeropuerto contribuyó a desalentar la llegada de visitantes.
Para La Clé no han sido suficientes lo esfuerzos realizados en ferias internacionales, pues no se ven los resultados. La opinión no coincide con la de Gabriel Kurbaji, presidente de la Corporación de Turismo de Anzoátegui, quien asegura que durante el gobierno de Tarek William Saad, el turismo ha pasado a ser asunto de primer interés. "Debido a una agresiva campaña de promoción pasamos de tener 120 mil temporadistas en los carnavales de 2005, a 400 mil en 2010. Se han invertido BsF 10 millones en capacitación y se han instalado seis nuevas rutas, que incluyen safaris fotográficos y de observación de aves en Boca de Uchire o rasfting en el río Neverí".
Kurbaji ostenta un largo listado de resultados, y afirma que esperan por la aprobación de BsF 20 millones para desarrollar el eje turístico de la laguna de Unare, que permitirá la expansión de las playas en la zona oeste.
Anzoátegui fue puerta de la llegada de la conquista española a tierra firme, de allí la relevancia que tiene el rescate del patrimonio. La arquitecta y restauradora Yesmín Morales trabaja en la recuperación de la ruta de las misiones observantes, que incluye a Píritu, Clarines, Aragua de Barcelona y San Pablo. Y en el centro de Barcelona rescata la arquitectura republicana, gracias a los recursos del gobierno regional. Con la UDO desarrollan programas de capacitación de la comunidad y mantenimiento de los edificios recuperados.
sembrar el Petróleo
Dos quejas se repiten en el estado: que los recursos que genera el petróleo no se reinvierten en los anzoatiguenses y que su explotación ha traído más problemas que beneficios. Sin embargo, todos reconocen que allí, casi todos, viven del petróleo. Alexis Medina, presidente de la Cámara Petrolera de Anzoátegui, afirma que se presentan dos oportunidades: la conversión profunda que se realiza en la refinería de Puerto La Cruz para el procesamiento del petróleo pesado, que puede incluir a las comunidades en sus beneficios y la búsqueda de nuevos yacimientos de gas en el mar. La producción de crudo pesado, además de traer empresas transnacionales, comprende la construcción de una súper autopista que enlazará a Guárico y Monagas con Anzoátegui, lo que puede potenciar la relación comercial con el sur. Sin embargo, para Medina habría que desarrollar tecnología propia y superar la dependencia, para encaminarnos en la práctica de la verdadera "siembra del petróleo".
Tierra fértil y buena
El presidente de Fedecámaras en Anzoátegui, Luis Medina, recuerda cómo hace 15 años la zona era pionera en producción de pollo y huevos, tanto, que abastecía los requerimientos internos. Además, esta industria fomentó la producción de sorgo, maíz y alimento concentrado, lo que se perdió hoy en día.
La zona centro norte tiene grandes fortalezas para la producción bovina, caprina e incluso de ovejos en el sur y Mesa de Guanipa, "donde existe una de las reservas de aguas subterráneas más importantes de América Latina y donde hubo más de 300 sistemas de riego y 500 pozos perforados. Allí se sembró maní, girasol, ajonjolí y patilla. Hoy solo quedan 20 pivotes", dice Medina.
Wilfrido Trías, presidente de la Asociación de Ganaderos y Julio Malavé, secretario de la Federación Campesina bien lo saben. Aseguran que si se revierte la falta de incentivos hacia el sector privado, se invierte en tecnología de punta, se corrige el problema de la inseguridad y la inestabilidad en cuanto a la propiedad de la tierra, además de sincerar el precio de venta final, Anzoátegui no solo despega, sino arrasa. Este es el camino que transita el Colegio de Ingenieros al impulsar la iniciativa "pensar en Venezuela" para articular soluciones, informó su presidente en el estado Freddy López. Se puede ver en www.cianz.org.ve