Clima frío y fresco, entre 12 y 26 grados centígrados; verdor de montaña y pasividad, caracterizan la atmósfera del estado Táchira, al oeste del país. Por estas tierras la gente es de hablar pausado y educado, y de pronunciación casi perfecta (por lo menos respetan las "eses", "eres" y "eles" que se omiten en buena parte de Venezuela). La música se corresponde con la tranquilidad inherente a los lugareños, llena de violines, cuatros, cantos a dúo... en fin, instrumentos melódicos, más que rítmicos, aunque el vallenato de la vecina Colombia se ha disputado siempre la preferencia de la gente, ante el bambuco y los valses tradicionales de la zona. A sus pobladores les llaman cariñosamente "gochos".
La entidad andina, cuya capital, San Cristóbal, está ubicada a 841 kilómetros de Caracas, produce ganado bovino para carne y leche. En Rubio y Bramón se han establecido industrias procesadoras de café. El cultivo de tomate, cebolla, ajo, papa, yuca, apio, ocumo, mora, durazno, fresa, caraota, arveja... se ha extendido ampliamente en ciertas zonas del estado. En Ureña se localiza un complejo azucarero.
La existencia de rocas calizas permitió la instalación de una fábrica de cemento en la región y también se explota carbón y fosfato en Lobatera.
Pero su capital humano es lo principal. Táchira le ha dado a Venezuela y al mundo, músicos, bailarines, científicos... reinas de belleza y, por supuesto, presidentes de la República: al menos siete tachirenses han llegado al poder.
Personajes del pasado y del presente dan muestra de un estado pujante, cuyos individuos desbordan excelencia. El afamado violinista y director de orquesta Pedro Antonio Ríos Reyna, vio la luz en Colón en 1905; mientras el bailarín Anthony Vivas, llegó por San Cristóbal hace 19 años, y en febrero logró una medalla de oro en Tanzolymp, competencia realizada en Berlín.
Verushka Ramírez, por su parte, nació en Táriba en 1979, para convertirse en 1997 en Miss Venezuela y al año siguiente en la segunda finalista del Miss Universo. Ahora se desempeña principalmente como modelo.
También tachirense es la bioanalista e investigadora Mónica Contreras, quien ganó en 2001 el Premio Jacques Monod, que otorga el Instituto Pasteur de París, donde recibió dos años después el doctorado en Microbiología General.
capital del fútbol
El estado Táchira tiene una extensión territorial cuatro veces mayor que la del Distrito Capital. Mientras la entidad andina tiene 11.100 kilómetros cuadrados, el segundo tiene 2.050. Paradójicamente, estimaciones del Instituto Nacional de Estadística (INE) arrojan que para el 30 de junio de este año, el Distrito Capital contará con 2.103.404 habitantes, mientras el primero tendrá 1.242.153.
Esa población podría ser ferviente fanática del beisbol, deporte predominante en Venezuela. Pero en Táchira el fútbol es históricamente el más practicado y seguido. Es en San Cristóbal donde se encuentra el estadio Pueblo Nuevo, llamado el "Templo sagrado" del balonpié a escala nacional, con capacidad para más de 38 mil personas.
Y si de deportes se trata, el ciclismo tiene también un lugar especial con la tradicional Vuelta al Táchira, que este año arribó a su 45 aniversario. El evento deportivo se realizó como siempre, a comienzos del año, y en homenaje a Fernando Fontes, llamado cariñosamente "El Rubio de Rubio", campeón de las ediciones 1975 y 1976, fallecido a mediados del año pasado.
Fernando Carrero Silva, presidente del ente organizador, dice en el editorial de este año que la Vuelta "es un hecho cultural y su historia huele a café, montaña, mastranto, hortaliza, está impregnada del sudor del campesino, del trabajador de la fábrica, del afán del ama de casa, del tiempo del funcionario, que hacen un paréntesis en sus labores para aplaudir el paso de los valientes pedalistas. A ellos les pertenece...".
El toque extranjero
El puente Libertador se encuentra ubicado entre las márgenes del río Torbes, entre San Cristóbal y Táriba. Declarado Patrimonio Histórico de la Nación, la estructura fue diseñada y construida a principios del siglo XX, durante el gobierno de Juan Vicente Gómez, quien encomendó la obra a la misma empresa que construyó la torre Eiffel de París.
Y es que el toque internacional ha estado siempre a pocos metros, en la frontera. Para el periodista Roberto Giusti, oriundo de Rubio, los tachirenses eran colombianos. En una crónica autobiográfica escrita para la revista Producto, dice: "Éramos colombianos por nuestros hábitos de consumo en un molde cultural donde predominaba el fútbol por encima del beisbol, el porro sobre la guaracha y Pacho Galán antes que la Billo's. Pero las cosas comenzaron a cambiar a finales de los 50, cuando la Panamericana y luego la vía de los Llanos acortan las distancias".
En 1856 la provincia del Táchira comprendía los territorios de La Grita, Lobatera, San Antonio y San Cristóbal. A los siete años, adquiere el rango de estado. Entre 1867 y 1868 formó parte del estado Zulia. En 1881 el país se dividió en nueve estados y pasó a integrar, junto con Guzmán (Mérida) y Trujillo, el gran estado Los Andes. En 1899 se disuelve el estado Los Andes y Táchira recupera su categoría de estado independiente que mantiene hasta hoy.
La patrona del estado Táchira, la Virgen de la Consolación, y San Sebastián, patrono de San Cristóbal, a quien se dedica la más importante feria de la ciudad, derraman sus bendiciones sobre estos parajes llenos de historia, tradición, agradable clima, pujante producción y gente sin igual, la misma que hace que la capital del estado, por ejemplo, sea conocida como la "Ciudad de la Cordialidad".