HHH ¿Qué convierte a un país en un lugar atractivo para turistas, inversionistas y para sus ciudadanos, que aun recibiendo excelentes ofertas para emigrar a otros países, se quedan y agregan valor a su propia nación?
Parte de la respuesta a esta interrogante podemos encontrarla en la historia de Singapur, Taiwán, Hong Kong y Corea del Sur, los cuatro tigres asiáticos. Países que han logrado atravesar retadores momentos políticos, económicos y sociales hasta alcanzar su puesto al lado de las mejores naciones del mundo. Los tigres asiáticos son naciones de contrastes y contradicciones, llenos de muchas lecciones. Tomarlos como ejemplo es una tarea que exige miradas críticas y agudas, evitando juicios simplistas. Haber visitado y trabajado en ellos, y conocido personalmente a algunos de sus prominentes líderes, permite compartir con pasión esta entrega.
Al hablar de un país de avanzada, podemos enfocarnos en su economía, empleando su PIB (producto interno bruto), que expresa el valor monetario total de los bienes y servicios de un país. Podemos hablar de su índice de desarrollo humano (IDH), emitido por el PNUD (Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo), el cual muestra la manera como la gente de un país expresa su potencial; disfruta de plena libertad y cuenta con los recursos para su bienestar. Además de estos dos índices, podemos emplear el de competitividad mundial del IMD de Suiza, que mide el ambiente nacional en cuatro grandes áreas: desempeño económico, eficiencia gubernamental, eficiencia empresarial e infraestructura.
Los tigres asiáticos no han salido sin rasguños de esta crisis económica mundial. Singapur poseía un crecimiento promedio de su PIB del 6,8% del 2004 al 2008 y en el 2009, éste descendió en un 2,1%. El PIB de Taiwán cayó en un 2,5% debido a la reducción del 20% de sus exportaciones. Hong Kong sostuvo un sólido 4% de crecimiento en su PIB desde 1989 hasta el 2008, decreciendo en la primera parte del 2009. Corea del Sur, por su parte, contó con un crecimiento moderado entre el 4 y el 5% del 2003 al 2007, decreciendo hasta 2,2% en el 2008 y declinando un 0,8% en el 2009.
Pero no hay que dejarse engañar por estos indicadores. Singapur posee una de las economías más desarrolladas del mundo, disfrutando de un clima de corrupción casi inexistente como Finlandia, precios estables y un PIB per cápita ubicado entre los países más desarrollados, estimando un crecimiento de 3 a 5% este año. Taiwán desde mayo del 2008 ha estrechado sus relaciones con China continental y posee una de las mayores reservas internacionales, después de China, Japón y Rusia. Hong Kong es el centro de transacciones financieras por excelencia de Asia, posee un alto tráfico comercial con China continental y un asombroso crecimiento de 17,5 millones de turistas provenientes del continente chino, en comparación con los 4,5 del 2001, esperando crecer en su PIB este año. Corea del Sur es una de las economías del club del trillón de dólares y es una de las veinte mayores economías del mundo. Hace cuatro décadas, estos países estaban inmersos en la pobreza, el caos político, anarquías empobrecedoras y hoy resaltan por su liderazgo económico y social.
Los cuatro países poseen un IDH mayor o igual a 0,9, ubicándolos entre los países de muy alto desarrollo. El IMD ubica a Hong Kong y Singapur en el segundo y tercer lugar de competitividad mundial, por encima de Suiza, Australia y Canadá. Taiwán y Corea del Sur están en el tope 30.
¿Qué más tienen en común? Tres de ellos son islas sin recursos naturales abundantes. Los cuatro poseen una historia de imperio, colonia y ocupación por parte de holandeses, portugueses, españoles, japoneses, británicos o norteamericanos. Estuvieron expuestos a regímenes autocráticos que luego fueron transformándose en gobiernos democráticos o menos autocráticos. Pero, ¿qué es lo que más nos interesa para impulsar el seguimiento de prácticas exitosas en nuestra Venezuela, que posee la economía que estamos viviendo, un bajo puesto (57) del ranking IMD de competitividad y un IDH del 58, aun cuando poseemos recursos y talento para estar en los primeros puestos de cualquier lista comparativa?
Fundamentos de progreso
He aquí algunas observaciones sobre lo que podemos aprender y usar de estos tigres para elevar nuestro país:
1. Formación del talento humano: los cuatro países invirtieron en la capacitación técnica, universitaria y gerencial de su gente, estimulando y privilegiando el conocimiento y la competencia como estrategia de desarrollo.
2. Retención del talento: crearon las condiciones para que los cerebros no migraran hacia países con mejor calidad de vida, aprovechando sus aportes intelectuales.
3. Visión estratégica de país: alinearon el sueño de país con la ejecución efectiva por parte de gobierno, empresa y comunidad organizada.
4. Interdependencia: algunos redujeron importaciones a través del fortalecimiento tecnológico y de infraestructura industrial que permitiera producir lo que se consumía nacionalmente y tener un excedente para exportar que generara ingresos adicionales. Otros se convirtieron en centros de comercio para equilibrar su carencia de recursos y plantel industrial.
5. Climas de alta seguridad física y legal: se aseguraron de proteger a las personas y sus activos, logrando estimular la inversión extranjera y reducir la fuga de capitales.
Pero, quizás el mayor aprendizaje es que un gran país lo construye su gente, su talento y la orquestación de todos los esfuerzos de una nación en pro de su bienestar, sin importar su raza, color, género, edad, religión, clase social o ideología política.