Es la isla más grande de Venezuela y goza de un excelente clima todo el año. Posee 168 kilómetros de playas para todos los gustos: de aguas tranquilas para las familias, oceánicas para los deportistas, desiertas, casi vírgenes o muy concurridas y con servicios. Arenas blancas y finas o coralinas. Pero todas con una temperatura agradable que promedia 23 grados centígrados y un sol radiante todo el año.
Margarita o Paraguachoa, en lengua guaiquerí, está definida geográficamente de la siguiente manera: al este el área de más abundante vegetación y recursos hídricos, es la zona de mayor concentración poblacional y crecimiento urbanístico. Y al oeste, Macanao, un territorio bastante árido que mantiene pocas alteraciones en su conformación urbana y poblacional desde hace muchos años. Estas dos penínsulas están unidas por el istmo de La Restinga.
multiplicidad de opciones
La isla, como sus pares caribeñas, es dueña de reliquias militares y religiosas bien conservadas. Destacan su artesanía y la sabrosa y particular gastronomía basada en los frutos marinos, que unido a la oferta hotelera, la apertura de parques, centros de compras y diversión nocturna la hacen un sitio de disfrute vacacional único en nuestro país. Cuenta con una red vial en buenas condiciones, amplia y bien señalizada, lo que permite recorrerla a plenitud.
varios tonos de azul
Cuando uno piensa en Margarita visualiza las empanadas, las compras, la Virgen del Valle y sus playas. Nada como un día soleado disfrutando en El Agua, Punta Arenas, Guacuco, La Pared o Puerto Cruz, según sea el gusto, disponibilidad de tiempo y presupuesto. La oferta es amplia y las hay para todos: pequeñas como la terminal de Pampatar o infinitas como Playa La Restinga, de aguas cálidas como Playa Concorde hasta las muy templadas Manzanillo y La Galera, al norte de la isla.
Playa El Yaque se ha consolidado internacionalmente como un sitio ideal para la práctica de windsurf y skitesurf gracias a los fuertes vientos que allí soplan todo el año y a la divulgación de esos deportes. Las playas son el principal gancho de la isla y bien merecedoras de la fama que traspasa nuestras fronteras.
historia y fe religiosa
Los visitantes pueden disfrutar una ruta de monumentos militares y religiosos. Los españoles construyeron castillos y fortines para protegerse. Entre los primeros destacan Santa Rosa en La Asunción y San Carlos Borromeo en Pampatar, por muchos años el primer puerto. De menor tamaño, el fortín La Galera, en Juangriego, el lugar para disfrutar de uno de los atardeceres más hermosos de todo el Caribe.
Asimismo, dentro de la arquitectura religiosa de esa época destacan la iglesia del Cristo del Buen Viaje en Pampatar, el templo de Santa Ana y la catedral de La Asunción. De fecha más reciente, la Basílica Menor en El Valle del Espíritu Santo, que guarda la imagen de Nuestra Señora del Valle. Lugar de devoción y destino de miles de creyentes que acuden agradecidos.
distracción total
La constante afluencia de visitantes que demandan diversión ha dado pie al desarrollo de parques de diversión con perfiles característicos: acuáticos, mecánicos, ecológicos y de índole costumbrista, en los que grandes y chicos se relajan en un ambiente seguro y confortable.
Con sabor a isla
Una de las mejores formas de conocer un sitio es probando sus comidas. Por eso cuando visite la isla descubra sus sabores, pruebe sus cazuelas de mariscos y pescados. Un punto de referencia es el mercado de Conejeros, en Porlamar, allí podrá degustar empanadas y arepas de variados sabores acompañadas de una amplia variedad de jugos preparados al instante.
Vale destacar los comederos en el tramo La Fuente-Playa El Agua. Allí puede comer desde las criollísimas cachapas, empanadas y bollitos hasta novedades como arepas rellenas de queso emmental, cazón, aguacate con un toque de aceite de oliva, toda una delicia gourmet.
Si desea comer, por ejemplo, un rico pescado, una ensalada capresa con tomate margariteño o un hervido no dude en acercarse a los restaurantes de La Guardia, Juangriego o Boca del Río, y si prefiere hacerlo en la playa visite Caribe, El Agua, Parguito, El Yaque o Guacuco; son una buena opción.
Mención aparte merece Pampatar, que en los últimos años se ha convertido en un sitio de alta cocina donde se conjugan la comida criolla e internacional en un ambiente de sofisticación y buen gusto, apto para los paladares más exigentes.
Cuando hablamos de artesanía, en el mapa insular destacan dos poblaciones por sus propuestas: La Vecindad, donde desde hace décadas tejen sus hamacas con elaborados adornos. El otro pueblo es El Cercado, famoso por el moldeado de vasijas de arcilla utilitarias y decorativas reconocidas a nivel nacional.
disfrutando de lo natural
La superficie de la isla de Margarita es de 1.071 km2, y comprende dos parques nacionales: Cerro Copey con alturas como La Sierra, lugar para disfrutar de una inigualable vista y La Restinga, con sus extensa laguna plena de canales que pueden recorrerse en lancha y que se ha convertido en uno de los paseos más emblemáticos de la isla.
razones sobran
Margarita está bendecida por la naturaleza. Es sinónimo de playas, pueblos llenos de historias y folclor, gente alegre y devota. Mientras que para el visitante es el destino nacional que reúne tiendas con productos importados, hoteles y posadas, parques y centros de juego. Todo en un mismo lugar.
Sin embargo, es necesaria la comunión de estos elementos con planes de desarrollo que aplicados correctamente redunden en la consolidación de la Perla del Caribe, nuestro destino número uno, como un lugar seguro y competitivo en el Caribe.