CARACAS, miércoles 16 de diciembre, 2009 | Actualizado hace
"Yo nunca pensé la fuerza que tenían los medios para que la gente pudiese salvarse. A mí me tocó la suerte de que yo quedé vivo en el aire, porque todas las emisoras se apagaron. Entendí que la gente no tenía la visión de lo que había ocurrido en otras partes. Aparte, yo fui uno de los primeros damnificados. Por eso empecé a alertar por la radio y la gente me decía que los tenía atemorizados. Pero yo había hecho un recorrido y había visto la sobresaturación de los suelos. Recibimos 750 llamadas entre el 15 de diciembre a las 5:00 de la mañana hasta las 3:00 de la mañana del 16 que pudimos salir".
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