|
compartir
|
Tráfico de imágenes
MIGUEL BAHACHILLE |  EL UNIVERSAL
lunes 16 de noviembre de 2009  04:17 PM

Mientras la población padece las carencias de los servicios básicos como agua, energía eléctrica, seguridad, infraestructura, entre otros, el chavismo se retrepa en el dispendio millonario para especular con el tráfico de imágenes, sobre todo, para el consumo de los ingenuos. En los medios oficialistas, que hasta ahora suman 731, no se refleja conflicto alguno. Pintan un mundo feliz y tranquilo similar al de cualquier pueblo nórdico con mucha asistencia estatal.
Pero el asunto no queda allí. Paralelo a la campaña engañosa, el imperio chavista además de posesionarse de bienes privados asume la administración de hoteles, bancos, fábricas, transportes, fincas productivas, terrenos urbanos y rurales, comunicaciones, televisoras y circuitos radiales, edificaciones en general, entre muchos.

El designio de esta arremetida envolvente, como sucedió en Cuba, es imponer una dinámica turbulenta como dispositivo social único. Esa instancia se convierte así en el agente dominante al cual la gente está obligada a requerir. Es lo que los marxistas denominan "los elementos de un todo". Los continuos programas semanales, ahora diarios de TV; los miles de cuentos e historietas, materiales educativos, y hasta discos en los mismísimos parques, apuntan en esa dirección.

Cómo a Chávez le interesa preservar una apariencia democrática en instancias internacionales, no vacila en colocarse una mascarilla para crear y modificar cánones a capricho que legitimen sus despropósitos. Basta una palabra suya para que "los elementos del todo" se movilicen para refrendarla. Sin embargo su talante rencoroso le impide concebir códigos conciliatorios de contenido asertivo. Todo lo contrario. Los estatutos promulgados tanto por las leyes habilitantes presidenciales como por La Asamblea Legislativa son axiomáticamente patibularios. Las leyes de Tierras Urbanas, Ilícitos Cambiarios, Educación, Pesca y Agricultura, Registro Público y Notariado, Aviación Civil, Ciencia y Tecnología, Patrimonio Público, entre otra centena, así lo corrobora.

No obstante ello el presidente persiste en presentarse como mero educador. Pero ¿qué clase de enseñanza brinda? ¿Y desde cuándo es posible separar la educación de un sistema de valores? Un programa radial o televisivo de corte educativo debe suministrar claves acerca de lo que nuestra sociedad estima y cómo hay que comportarse. Chávez hace lo contrario. Utiliza casi todo su tiempo para adoctrinar a la población utilizando emblemas de odio y confrontación. Basta analizar sus múltiples llamados a la guerra con Colombia para verificarlo.

Las secuelas de esta paradoja funcional es un continuo incremento de nuestro atraso corporativo y cultural. La gente está ocupada discutiendo asuntos que tenían pertinencia 70 años atrás. Mientras los países desarrollados centran el debate en cuestiones como derechos humanos, ambiente, tecnología, educación, transporte, comunicación, nosotros malversamos el tiempo lidiando con los trances del agua, electricidad, calles rotas, escasez de alimentos, etc.
Nos quieren obligar a asentir la tesis fatalista del subdesarrollo crónico no obstante que países vecinos más pobres y con menos recursos que el nuestro han confrontado con cierto éxito sus problemas primarios. Obviamente ello requiere de gobernantes cuerdos y con capacidad para entender el contexto de la modernidad. Objetivo lejano para un país militarizado y dirigido por un teniente coronel sobresaltado.

miguelbm@telcel.net.ve



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas