En esta época se suele recibir un bono acordado como parte del paquete laboral y aumentan los ingresos en los comercios. Ese dinero adicional circulante puede servir para mejorar la calidad de vida, pero sólo si la suma recibida es bien administrada.
El economista José Acosta, profesor de la Universidad Central de Venezuela, explica que el dinero, al igual que el organismo humano, se debe cuidar, con la idea de llevar adelante una "Salud financiera".
Diagnóstico
"Lo ideal sería hacer un estado de ganancias y pérdidas, ese que hacen los contadores, pero simplemente podemos hacer una lista de dos columnas con los ingresos y los gastos, y hacer la suma algebraica. Con restar los gastos a los ingresos nos haremos una idea de nuestra situación", explica.
"La primera regla del tratamiento es, entonces, pagar las deudas. En este punto debemos reflexionar sobre la calificación que le damos al dinero recibido. Un bono de Navidad forma parte del paquete anual. Si durante el año tuvimos déficit y gastamos más de lo que ganamos, este dinero compensará esa falta que tapamos probablemente con la tarjeta de crédito. Así que si tuvimos que hacer mercado con tarjeta, ese dinero no es extra, sino que servirá para equilibrarnos".
Algo extra
"Ahora bien, si realmente vivimos con los ingresos mensuales y los bonos son dinero extra, sólo entonces, podemos pensar en realizar inversiones, y aquí va la regla de oro: sólo se hacen inversiones con el dinero que sobra".
Cuando se ha pagado lo que se debe y se tiene algo que es realmente adicional, se puede pensar en invertir. "El arte, por ejemplo, es un tipo de inversión para verdaderos conocedores y se puede recuperar después de muchísimos años. Las joyas también son para expertos porque allí compras dos cosas, el diseño y los minerales, pero cuando vendes, sueles vender sólo los minerales y pierdes lo que pagaste por el diseño".
"Las inversiones más manejables, y que recomiendo, son las que se hacen con bonos y acciones, ya que puedes comprar lo que te alcance con tu dinero. Las monedas de oro son una excelente opción también, las vende exclusivamente el Banco Central y valen su peso en oro, literalmente, y puedes comprar desde una en adelante", sostiene.
Capital humano
En el caso de hipotecar la casa para comprar bonos, no es aconsejable "porque puedes perder ambas cosas. Otra situación es cuando somos despedidos, "nos dan la liquidación y sentimos que podemos vivir un tiempo con ese realero y además queremos invertirlo. Mi recomendación es la de invertir en capital humano, en educación, pues de este modo se logrará combinar la experiencia con un nuevo conocimiento teórico, lo cual le dará a la persona una fortaleza para competir en el mercado de trabajo".
Gloria Barreto Scarpitta