CARACAS, domingo 08 de noviembre, 2009 | Actualizado hace
Los símbolos colectivos suelen tener orígenes muy diversos y hasta enfrentados a los que, andando el tiempo, les atribuyen algunos individuos o comunidades. Tal vez el más famoso de todos sea el de la cruz. Los cristianos romanos comenzaron a reconocerse uniendo el índice y el pulgar, formando la silueta de un pez o sea, en griego ICTHYUS, lo que era también (si mis escasos latines laroussianos no están trampeando en mi memoria) un acrónimo de Jesús Cristo, Hijo de Dios, Salvador.
Cuando Santa Helena de Constantinopla pretendió haber hecho desenterrar la Verdadera Cruz, dos maderos cruzados sustituyeron al pez como símbolo cristiano. Lo cual es una de las mayores paradojas de la historia: es como si en lugar de ser crucificado, Jesús de Nazareth hubiese ido a la hoguera de alguna Inquisición judía, los cristianos se quemasen para reconocerse, o adoras en la guillotina si Jesús hubiese sido ajusticiado por Robespierre.
Con voz de soprano
Pero bajemos del cielo a la tierra. Hoy vemos que el color rojo abunda en nuestro país, elevado a "rojo-rojito" en el colmo del entusiasmo por algún burócrata petrolero (con la misma voz asopranada y los gestos evanescentes de los castrati). Ese color reverberante "como la sangre del toro" ha llegado a tener significaciones opuestas casi coetáneas y en el mismo continente. Así, mientras en Argentina el rojo teñía los pañolones usado en guisa de corbata por los "mazorqueros" que bajo Rosas perseguían y aniquilaban a los "salvajes unitarios", en Venezuela era roja la escarapela de los centralistas, godos, conservadores u oligarcas enfrentados a los federales.
En la Europa el siglo XIX comenzó a ser la de todos los socialistas, así fuesen revolucionarios como los franceses e italianos, moderados como los ingleses o muy eruditos e influyentes como los alemanes. Aún hoy, el himno de los revolucionarios italianos se llama Bandiera Rossa y un nombre parecido tiene el de los laboristas ingleses.
Tricolor sí, rojo no
Eso llegó al extremo de que, en Francia, los más radicales revolucionarios de 1848 (cuando la llamada "primavera de los pueblos" floreció en todo el continente) propusieron que se cambiase el tricolor por la bandera roja, y sólo frenó ese ímpetu un elocuente discurso de Lamartine, oponiendo el tricolor "que había recorrido en triunfo toda Europa" a una bandera roja que apenas si había pisado el césped del Champ de Mars, una hermosa explanada parisina
Pero fuera de Europa, eso llegó a tener una significación muy diferente. Pese a que la bandera del Profeta era verde (y sigue siéndolo la del Islam), era roja la de Turquía, el más poderoso de los imperios islamitas hasta el siglo XIX e inicios del XX.
A partir de octubre de 1917, la bandera roja sustituyó a la de los zares en Rusia, y a partir de allí, en el pabellón de la Tercera Internacional, la de todos los partidos comunistas del mundo. Y como ya la bandera roja se había convertido en el símbolo revolucionario por excelencia, y él pretendía que la suya era una revolución, Hitler la adoptó también.
Otro matiz cromático
Cambiemos el consonante o para ser más exactos, de matiz o significación cromática. Así como el amarillo es en casi todas partes (pero no en Venezuela) señal de susto y cobardía, el rojo suele serlo del coraje. Es lo que dio su título a la famosa novela La roja insignia del valor donde Stephen Crane vuelca vivencias de la Guerra de Secesión norteamericana.
Pero como nos empeñamos en ser un país distinto, en Venezuela ese color suele tener significados muy diversos, y como veremos al final, en el extremo opuesto de aquel que le diera el novelista norteamericano. Más arriba recordábamos que durante la Guerra Federal, eran rojas las banderas del partido conservador.
Por otra parte, en casi todos los ejércitos regulares modernos, el rojo es el color de las boinas paracaidistas. A quienes se considera hombres de mucho valor, por largarse desde allá arriba para apenas tocan tierra, fajarse a pelear.
Esperar la patada
Pero entre los militares de EEUU no se piensa igual, pues, suelen decir sus cadetes sometidos a una atosigante disciplina, que el único talento de los paracaidistas es el de cerrar los ojos y esperar la patada de su sargento en el trasero para enviarlos al vacío. También se conoce la boutade del general De Gaulle cuando alguien le comunicó lo que pensaba sobre algún asunto de táctica el general Massu, jefe de paracaidistas y fanático partidario suyo: "¿Pensar Massu? ¡Ya se sabría!".
Regresemos a Venezuela, donde el partido de Gobierno ha adoptado como suyo el color rojo. Pero no lo ha hecho para seguir alguna tradición revolucionaria y socialista, sino por ser ese el color de la boina de esos obtusos paracaidistas que esperan la patada del Comandante en Jefe para lanzarse al abismo. Refrendado eso con el saludo de los "círculos bolivarianos" de los primeros días: el índice y el pulgar separados para figurar un revólver.
Por todo eso, Fernando Egaña encontró el nombre exacto para los miembros del PUSV: "los boinacolorá". Pero no termina ahí el simbolismo: desde el 4 de febrero de 1992, en este país el color "rojo-rojito" comenzó a significar lo opuesto a lo que escribió Stephen Crane. Si en lugar de vivir en el siglo XIX y en EEUU, este autor hubiese vivido a finales del siglo veinte y en Venezuela, al enterarse de lo que un boinacolorá hizo (o mejor, desparramó) en el Museo Militar, hubiese escrito un libro con el título de La roja insignia de la cobardía.
hemeze@cantv.net
1.8. Economía. El Ministerio de Energía y Petróleo elaboró un nuevo esquema de Retribución del Servicio Eléctrico en el marco de la promulgación del decreto 6.992, que pondrá fin al congelamiento de tarifas desde 2002.
Víctor David Melo Zurita
Mordida de tiburón
En mala hora se vino a caer la ofensiva de los Tiburones. Ahora que el cuerpo (...)
Efrain Ruiz
Beisbol 13
0
false
18 pt
18 pt
0
0
false
false
false
(...)
Magdalena Calvo de Sosnowshy
Familia y Flores de Bach
No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
A pasos agigantados marcha la organización del Maratón Navidad 2009, a (...)
Antonio Castillo
El Leonático
De nuevo la combinación de resultados nos lleva en solitario a la cima, pero (...)
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
Hoy les voy a comentar a cerca del desfile que para mi es el más bonito del (...)
Guía Turística
¡Buen viaje!
En vuelo desde de Shanghái, (China) y tras una breve escala en Singapur, (...)
Aliana González
Caracas bipolar
El 13 de noviembre de 2007 murió de dengue en el hospital Los Magallanes de (...)
Elides J. Rojas L.
Sobre la marcha
"Venezuela figura como uno de los países más corruptos del mundo, el peor en (...)
Angela Harbauer
Arqueología gastronómica
Los mitos en general perduran porque se fortalecen y trascienden en el tiempo (...)
Ileana Magual Mandé
Energía de la buena
Continúo resumiendo la maravillosa información que recibí en este taller, (...)