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"A los policías nos matan a cada rato, como si fuéramos perros"

Un cabo fue el policía número 30 de la PM en ser asesinado en lo que va de 2009

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GUSTAVO RODRÍGUEZ |  EL UNIVERSAL
sábado 31 de octubre de 2009  12:00 AM

Frente a la capilla del barrio San José de Petare decenas de policías observaban el cadáver del cabo Jiménez mientras que la agente Aguiar, abrazada al cuerpo, se despedía de su novio y le besaba las manos.

El director de la Policía Metropolitana, comisario Carlos Jiménez, era uno de los impotentes espectadores. No habló sobre los resultados del operativo Caracas Segura, pero se dirigió a sus subalternos por la central de radio.

"Esta mañana hemos recibido una mala noticia. Unos cata 22 interceptaron al cabo I José Alberto Jiménez Arocha, adscrito al Centro de Coordinación Policial de San Bernardino. Lo despojaron de su arma de reglamento, recibió un tiro en la cabeza y ahora nuestro funcionario es un cata 19", indicó el jefe policial para describir el lamentable suceso.

Como de costumbre, el cabo Jiménez llegó al sector La Cresta, parte alta del barrio San José, para buscar a su compañera Lisette Aguiar, a quien llevaría en su moto hasta Fuerte Tiuna, donde cursa estudios como aspirante de la Policía Nacional. Tres antisociales le dieron muerte y huyeron.

"Yo venía subiendo las escaleras de la casa y escuché un disparo, salí corriendo y lo encontré aquí. Eso fue a las 6:15 de esta mañana. Sí hubo alguien que los vio, pero no van a decir nada porque tienen miedo. Nos matan cada rato como si fuésemos perros", dijo la adolorida funcionaria cuando secaba su teléfono celular, salpicado con sus lágrimas y la sangre de su prometido.

"Teníamos un año juntos y pensábamos comprar una casa para vivir en otro lado más seguro. Yo no tuve hijos, pero él sí tenía dos. Esto es espantoso. Nunca había pasado por algo así. También soy funcionaria y me estoy muriendo de dolor", señaló. El funcionario cayó muerto a un lado de la capilla donde se encuentra la imagen del doctor José Gregorio Hernández.

Allí los habitantes del barrio acostumbran a rezar cuando salen de sus casas. Se encomiendan a los santos y luego deciden bajar del barrio. En la parte alta existe un módulo policial, pero los vecinos aseguran que los funcionarios son tolerantes con los delincuentes. Denuncian que se dedican a ver televisión.

Funcionarios del Departamento de Investigaciones identificaron a tres azotes como los responsables del crimen. Realizaron un extenso operativo por los barrios Bolívar, La Bombilla y La Parrilla para tratar de capturar a "el David", "el Ángelo" y su jefe, apodado "el Pataruco". Son considerados como de alta peligrosidad porque en sus andanzas han asesinado a unas doce personas, según los reportes de los funcionarios adscritos a la Zona 7 de la PM.

Los antisociales huyeron con el arma aunque dejaron abandonada la motocicleta,

"Ellos mataron mis esperanzas", decía la joven agente rodeada por sus compañeros de distintas dependencias. Sus familiares intentaron consolarla, pero continuaba aferrada al cadáver. Los vecinos miraban y esperaban que llegara la furgoneta del Cicpc para levantar el cuerpo. Pedían mayor seguridad y agua potable.

Cuatro horas después arribaron las comisiones de la policía científica. Envuelto en una sábana se llevaron al cabo Jiménez y a su novia la transportaron en brazos hasta su casa para que se cambiara el mono de entrenamiento de la Policía Nacional, el cual estaba impregnado de sangre, sudor y polvo.

Lentamente los funcionarios se retiraron y La Cresta del barrio San José se quedó protegida por la deteriorada capilla.

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Comentarios (2)
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Por Pastor Palacios Martínez
31.10.2009
10:04 PM
Este funcionario es uno mas de los cientos de venezolanos victimas del hampa desbordada como consecuencia de la impunidad reinante, complaciente y conveniente, se ha dicho muchas veces y nunca será suficiente, en Venezuela hay mas muertes que en cualquier país en guerra, hay quienes aun voltean la mirada en actitud complaciente para no reconocer nuestra triste realidad, lamento la muerte de este funcionario como lamento la de tantos otros compatriotas, el quizás tendrá venganza de parte de sus compañeros, lo que no me consuela, aunque lo acepto, porque probablemente actuaría igual ante circunstancias similares, pero y todos los demás? quienes ni siquiera pueden ser velados, porque la inseguridad lo impide, la inseguridad y la violencia nos afecta a todos, solo que es conveniente para los sectores a quienes se les encomendó combatirla, cuando los afecten, MAS, a elllos, entonces entenderan que es tarde
 
Por jesus fermin
31.10.2009
1:19 PM
uno a veces no encuentra por donde empezar. esto es una anarquia total, la policia mal dotada, creyendo que con cursos de policia nacional van a acabar a una delincuencia bien armada e impune. tambien hay policias que matan sin piedad a inocentes solo por que los miran mal y eso crea mas odio hacia ellos. hay policias que agarran a los delincuentes , los despojan de sus robos y luego los sueltan y eso tambien crea odio hacia ellos. de repente el cabo muerto era honrado como su pareja pero la rabia de los malandros no esta viendo nada, son policias y punto y se ensañan con cualquier policia. si un policia mata a un malandro no recibe la proteccion que merecen ya que viven en el barrio donde se cometen los delitos. no hay seguridad social para alejarlos de su miseria. que va no encuentro por donde empezar. matan al sargento camacaro, un gran amigo porque le caia fuertemente a las mafias y donde esta la proteccion para el y su familia.
 
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