Las competencias no son suficientes para lograr ese bienestar que merecemos
"¿De qué me sirve que seas competente si actúas sin respetar nuestros valores?"
Todos (en su sano juicio) somos constantes buscadores de bienestar. Bienestar para nosotros mismos, nuestras familias, las organizaciones de las cuales somos parte y las comunidades en las cuales hacemos vida.
Sea en una empresa o en una unidad del gobierno, el bienestar se logra cuando los resultados son económicos, efectivos y ecológicos. Este tipo de resultados se alcanza no sólo con fondos financieros disponibles ni con infraestructura, sino con talento humano altamente capacitado para realizar las tareas necesarias en el proceso de generar los productos y/o servicios que cada organización brinde a sus clientes, sean estos consumidores, en el caso de las firmas privadas o ciudadanos, en el caso de las unidades del gobierno municipal, regional y nacional. Esa gente, sean líderes o miembros de equipo, deben contar con una serie de competencias (conocimientos, actitudes y destrezas) que les permitan distinguirse por su trabajo, el cual debe ser evaluado por sus clientes internos (los de su organización) y externos (los del mercado y entorno) empleando indicadores tan milenarios como: calidad, rentabilidad, productividad, efectividad (eficacia y eficiencia) y disfrute. ¡Sí, disfrute! Pero& ¿bastan las competencias? Sea que las personas las traigan una vez desarrolladas y demostradas con maestría o sean desarrolladas internamente a través de educación, aprendizaje experiencial y/o coaching; las competencias no son la panacea, ni son suficientes para lograr ese bienestar que merecemos todos. El contenido filosófico, moral y ético del trabajo, conectado ineludiblemente con el comportamiento de directivos, gerentes, supervisores y asociados operativos, juega un rol radicalmente esencial en la forma en que construimos un equipo humano de trabajo en el sector privado o público. Ser capaz pero actuar sin integridad, irrespetando los valores acordados por un colectivo, no sirve de nada para el bienestar organizacional y social.
fsanchezarias@gmail.net
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