|
compartir
|
Esperanza estudiantil

Hace pocos años fue que despertó y se lanzó a la difícil contienda política

MARÍA TERESA ROMERO |  EL UNIVERSAL
miércoles 30 de septiembre de 2009  12:00 AM

¿Por qué entró la "generación de 1928" en la Historia de Venezuela? Porque los jóvenes de la Semana del Estudiante de febrero de ese año, no se acobardaron ni resignaron ante las represalias dictatoriales. Ellos siguieron luchando hasta que lograron impactar en forma contundente a la sociedad y la política del país. Ninguna de las rebeliones estudiantiles que hubo antes en contra del gomecismo produjo ese efecto. Aunque significativas, esas luchas universitarias no lograron cambiar el cuadro tradicional de la vida nacional.

En cambio, las del 28 produjeron que en solidaridad con los líderes apresados -Rómulo Betancourt, Jóvito Villalba, Pío Tamayo y Guillermo Prince Lara- más de 300 estudiantes fueran voluntariamente a prisión, y que la sociedad civil caraqueña exhibiera sin temor alguno su repudio. El pueblo venezolano se movilizó espontáneamente para que la mayoría de los estudiantes fueran puestos en libertad y luego apoyó la huelga general. A partir de allí, esos jóvenes no dejaron de luchar, desde las calles, los trabajos, las cárceles, el exilio, la clandestinidad.

Como bien dijo Ramón J. Velásquez, por su condición de adelantados en la hora de los grandes cambios del siglo XX fue que esa generación logró mantenerse vigente por 50 años, acabar con la última dictadura de ese siglo, y construir el único proyecto democrático civil que hemos tenido, a pesar de todos sus defectos. Un proyecto que duró 40 años y sentó las bases de una cultura pluralista y libertaria aún manifiesta.

Hace pocos años fue que despertó y se lanzó a la difícil contienda política actual nuestro sector estudiantil. Ingenuo al principio, se ha ido organizando y haciéndose un lugar esencial dentro de la oposición al régimen. Hoy lo vemos asumiendo arriesgados y valientes métodos de lucha pacífica. Una huelga de hambre a las puertas de una OEA decadente e hipócrita, ciega, sorda y muda, es un acto que puede cambiar a la sociedad como lo hizo la gesta de 1928. De esta generación estudiantil deberían salir los líderes capaces de echar de nuevo a los militares y traer un nuevo proyecto democrático civil.

mteresa100@hotmail.com



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas