Venezuela vista desde lejos, podría, para un montón de espectadores, semejarse a una película de esas con un escenario de república bananera y un argumento que gira alrededor de una revolución tropical, con hombres armados en su típica vestimenta verde, que no necesariamente uniformados, y un líder carismático que profetiza cambios universales y un paraíso de colores. Para los más fanáticos, esos que les gusta comer cotufas mirando la pantalla, un país donde se llevan a cabo políticas y programas populares que suponen una transformación social y genética que solo se puede alcanzar a través de un proyecto político socialista, que sea, o al menos lo proclame, antiimperialista, anticapitalista y antiyanqui. Obviamente, debe haber un gran protagonista que lleve al frente la revolución, ponga el estatus quo patas arriba y procure un final feliz para todos. Solo que en esto de cómo debe acabar la película, los guionistas, al igual que los espectadores, pudieran tener diferentes opiniones.
Todo parece indicar que en nuestro film, el final que se está escribiendo no va a ser de esos que suelen dejar satisfecha y contenta a la gente, pues está claro que ni se va a lograr la mayor suma de felicidad posible, como tanto se repite en los discursos presidenciales del domingo, ni tampoco se va a lograr ese mínimo de felicidad, tan deseada por cualquier ciudadano.
No entiendo cómo alguien puede ser feliz, en modo alguno, haciendo largas colas desde muy temprano, durante casi un día, para poder comprar una bolsa de alimentos subsidiados, o para rogar que lo anoten en una lista de algún ministerio, con miras a que le den una vivienda, o suplicar por una ayuda miserable con la cual estudiar o ir al cine. O para que le den un contrato o mantener un trabajo, ponerse una camisa roja, o ser hipócrita, o ser del PSUV, o ser chavista o, lo que es peor, parecerlo. Tampoco creo se pueda alcanzar la felicidad o grado alguno de bienestar mental o físico, viviendo en una sociedad en la que todos estamos clasificados y divididos en parcelas, en las que o nos calificamos como oposición o como chavistas, en la que somos pitiyanquis o piticastristas, en la que somos oligarcas o somos pueblo, o somos lo que al productor de esta historieta le da la gana que seamos. En una sociedad cercada por el hampa, marcada por la violencia más terrible, y fracturada moral y emocionalmente por el gobierno. En la que prácticamente todo funciona mal, ya dudamos si por diseño, o por impericia, en la que el servicio de agua potable depende del negocio de los camiones cisternas, en el que la luz se va a cada rato, dicen que para que nos vayamos acostumbrando a lo que viene, en el que el servicio de transporte público, metro incluido, es cada vez mas ineficiente. En la que, algo tan cotidiano como ir a un banco a cobrar un cheque, visitar a un amigo, comer en un restaurante o simplemente salir a la calle, es cada día que pasa, un acto de vida o muerte.
Esta joya cinematográfica en blanco y negro, llena de contrastes, sin alfombra roja, que no ha sido dirigida por Oliver Stone, no será presentada en el Festival de Venecia, ni en ningún otro. El final de esa película que es Venezuela vista de cerca, desde adentro, por sus verdaderos protagonistas que somos nosotros, aún está por escribirse, puede ser un buen final, sin que necesariamente haga felices a todos. O por el contrario, puede ser uno muy feo y muy triste.
xlmlf@gmail.com
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
- Comisión Electoral anunció resultados de c...
-
Antonio Ecarri solicitará reconteo
de v... - Whitney Houston, la diva de ...
- Capriles Radonski conquistó el corazón de ...
- Diosdado Cabello: Algo huele mal con los re...
- 57% del sufragio opositor se movilizó para ...
- El gozón
- Capriles: No soy un mesías sino un servidor...
- Eljuri otra vez
- Caldera: Esto nos tiene que servir a todos ...
- Diosdado Cabello: Algo huele mal con los re...
- Capriles Radonski conquistó el corazón de ...
- Capriles: No soy un mesías sino un servidor...
- Capriles: Este gobierno solo habla del pasa...
- 57% del sufragio opositor se movilizó para ...
- Comisión Electoral anunció resultados de c...
-
Antonio Ecarri solicitará reconteo
de v... - Lucena: En cada una de las actuaciones del ...
- El gozón
- Elías Jaua da la bienvenida a Capriles a la...
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

