|
compartir
|
A la buena de Dios
NITU PÉREZ OSUNA |  EL UNIVERSAL
miércoles 16 de septiembre de 2009  04:51 PM

En estos tiempos tan convulsionados que nos ha tocado vivir, es difícil jerarquizar el tema principal al que hacer referencia en una columna semanal como ésta. Es que son tantos y tan graves los problemas que atravesamos, que deberíamos remachar una y otra vez el tema de la inseguridad que tiñe de rojo las calles, avenidas, barriadas y urbanizaciones de todo el territorio nacional. ¿Quién de ustedes, amigos lectores, no ha sufrido de un asalto a mano armada o de un secuestro express? ¿Quién de ustedes no tiene un familiar o amigo cercano que haya sido víctima de uno de estos actos violentos? ¿Quién no conoce de alguien que esté en mano de secuestradores? Y sin distingo de clases sociales, credo o raza todos estamos expuestos a ser la próxima víctima, en horas nocturnas o a plena luz del día. Para colmo, si usted ha sido el objetivo de la delincuencia desatada en el país en alguna oportunidad, debe darle gracias a Dios por poder contarlo ¡qué barbaridad! La virgencita nos proteja de sufrir un accidente de cualquier tipo o de ver sentida nuestra salud. Es un verdadero suplicio ir a los hospitales públicos en los que, sencillamente, no hay cómo atendernos y corremos el riesgo de salir más enfermos de como entramos. En días pasados mi hija tuvo que auxiliar a unos jóvenes que tuvieron un accidente en la carretera hacia Tucacas y el vía crucis fue enorme. Llegaron con los heridos a la medicatura de esa zona de Falcón y los médicos les indicaron que se los llevaran de allí porque no había cómo socorrerlos. En una ambulancia partieron a Puerto Cabello y al llegar al hospital la historia se repitió: "no tenemos con qué atenderlos". Arrancaron entonces rumbo a Valencia y en el camino, la ambulancia se accidentó… los jóvenes heridos se quejaban de dolor y los enfermeros no tenían analgésicos para calmarles ni un radio como comunicarse con alguna otra unidad que les auxiliara. Afortunadamente un transportista que pasaba se ofreció a ayudarles, amarró un mecate al parachoques delantero de la ambulancia, lo pegó de su camión y halándolo los llevó hasta una clínica privada en Valencia, donde fueron atendidos. Cuatro horas duró la travesía. La juventud les conservó la vida. Y pensar que a Bolivia le donamos 150 ambulancias recientemente, mientras en nuestro país no hay suficientes y las existentes se encuentran en mal estado. Es que este gobierno revolucionario es definitivamente indolente con los suyos y generoso con los extraños. Pero hay otros temas que también nos agobian, como la economía. ¿Tiene empleo?... si lo tiene, ¿le alcanza su sueldo? Y si le alcanza para comprar los alimentos, pagar los estudios de sus hijos, darle cobijo y ropa ¿puede ahorrar? Si usted es honesto, no puede y, seguramente, que se desvela rezándole a todos los santos para que le protejan de la delincuencia, enfermedades y le conserve el empleo que le ayuda a sobrevivir en estos tiempos en los que a nombre del socialismo, se expropian industrias, comercios y empresas, se lanza a la calle a miles de trabajadores y se persigue a los empresarios con la finalidad de acabar con la propiedad privada convirtiendo a los venezolanos en una gran masa de desempleados dependientes de las migajas que, en misiones, lanza el señor Chávez. A él le gusta ser rico… pero al soberano lo necesita pobre. Pa´ llá vamos.

pereznitu@gmail.com



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas