|
compartir
|
Revolución demográfica

El porvenir del país depende de que desde ya se aplique a fondo el control de la natalidad

ALEJANDRO ANGULO FONTIVEROS |  EL UNIVERSAL
jueves 13 de agosto de 2009  12:00 AM

Venezuela, en sus primeros tres siglos, vivió un marasmo demográfico. Después hubo la paradoja de que comenzó el aumento de su población en el siglo más sangriento de su historia. Ello fluctuó de 1810 a 1830 con la muy cruenta Guerra de la Independencia (primera en mortalidad), de 1857 a 1873 con la Guerra Federal (segunda en mortalidad) y de 1881 a 1920 con la Guerra Libertadora, (tercera en mortalidad).

Las guerras, como cualquiera lo entiende, impiden el crecimiento de la población y hasta su propia existencia. Toynbee decía que la mayor amenaza contra la humanidad era una guerra nuclear; pero que como a las guerras se va por recursos cuyo mayor decrecimiento lo causa el ascenso de la población, éste puede considerarse como el máximo peligro para la supervivencia.

En 1920, con el petróleo, iniciose el violentísimo ascenso de la explosión demográfica venezolana del siglo XX. Esto originó tremendo desequilibrio entre necesidades y recursos, con el lógico perjuicio al bienestar de la población. Bienestar que es y debe ser el fin último y primero de todo gobierno; pero en términos demográficos, por la inveterada incuria al respecto, lo que ha ido en aumento es el malestar colectivo y la patología social (como la criminalidad o supremo problema en Venezuela) e incluso una fuerte e innegable tendencia (mundial en realidad) disgenésica.

Las subsistencias son impactadas por la multiparidad excesiva (no hay país que se desarrolle así) y más aún la salud de la mujer. Es verdad que ha habido un gran progreso general de la ciencia médica y paradójica deshumanización de la profesión médica; pero cuesta creer tamaña insensibilidad galena -que no galana- ante el infortunio de ellas cuando, por ironía y acaso por irrisión, llegó, dicen, "la hora de las mujeres"& Hace casi un siglo que los dirigentes del país no se preocupan del colosal problema ("The human bomb"). Por él nadie parece inquietarse aquí. Y mucho menos sentir angustia. Ni siquiera los espíritus selectos. No califica ni como chisme.

LLama la atención, a mí al menos, que la imponente cuestión permanezca ignorada por este gobierno (que hasta es poblacionista confeso) tan preocupado por la salud del pueblo y que logró una ingente misión salutífera. El Art. 76 constitucional manda que "las parejas tienen derecho a decidir libre y responsablemente el número de hijos o hijas que deseen concebir y disponer de la información y de los medios que les aseguren el ejercicio de este derecho (&) El Estado (&) asegurará servicios de planificación familiar integral basados en valores éticos y científicos".

Empero, no hay manera de que aquí haya una revolución demográfico-educativa que incluya la conciencia sexual: un régimen demográfico moderno implica bajas mortalidad y natalidad.

aafontiveros@cantv.net



Más artículos de esta firma

|
compartir
|
¡Participa!

Envíanos tus comentarios
Para escribir tus comentarios en las notas, necesitas ser usuario registrado
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
correo (obligatorio)
clave (obligatorio)
Ingresar
El Universal respeta y defiende el derecho a la libre expresión, pero también vela por el respeto a la legalidad y a los participantes en este foro. Invitamos a nuestros usuarios a mantener un contenido y vocabulario adecuado y apegado a las leyes.
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
ESPACIO PUBLICITARIO
Síguenos desde:
clasificados.eluniversal.com Estampas
Alianzas
clasificados.eluniversal.com Estampas