La época del salto estelar del consumo, alta liquidez y una economía en crecimiento ha dado paso a un período donde las ganancias de la banca, por primera vez en los últimos cuatro años, pierden fuerza.
La Superintendencia de Bancos precisa que las ganancias obtenidas por la banca en los primeros cinco meses de este año, antes de cancelar impuestos, ascienden a 2.528 millones de bolívares que representan una caída de 8,70% respecto al mismo lapso de 2008.
El portafolio de las torres financieras sufre un cambio considerable en un entorno donde las empresas producen menos y la inflación muerde el poder de compra de las personas, mientras que el Gobierno está ávido de vender bonos para balancear las cuentas públicas.
Así, en lo que va de año el total de préstamos se ha reducido en 0,22%, mientras que las colocaciones en bonos públicos aumentan 33,49%.
El problema es que para ayudar a que el Gobierno pueda obtener recursos a bajo costo el Banco Central ha inducido un declive en el rendimiento de los papeles. Las Letras del Tesoro, que en diciembre reportaban intereses de 12,4%, hoy rinden 6,3% y los bonos conocidos como DPN pasan de 14,4% a 11,6%.
Además el Banco Central, en un intento por inyectar vitaminas a la economía rebajó en dos puntos el máximo a cobrar por los créditos, estableciéndolo en 24%, y sólo disminuyó en un punto y medio el pago a los depositantes, estrechando el margen para obtener beneficios.
Así, la mezcla de una masa de créditos que no aumenta y un descenso en el rendimiento de los bonos públicos, comienza a mermar las ganancias.
Adiós al Santander
Durante la transmisión del programa Aló Presidente Teórico, desde el palacio de Miraflores, el presidente de la República, Hugo Chávez, anunció anoche que hoy se concretará "la nacionalización definitiva del Banco de Venezuela."
Tras doce años en el país, el Grupo Santander firmó un acuerdo que selló la venta al Gobierno de 96,78% de las acciones por 1.050 millones de dólares, cifra a la que se añaden, 304 millones de dólares que la entidad española llevará consigo como ganancias por la gestión de semestres anteriores.
Bancrecer, una filial del Banco de Venezuela, enfocada al financiamiento de la microempresa no entra en el paquete vendido al Estado, que concretará la compra de la siguiente manera: 630 millones de dólares a ser cancelados hoy y dos pagarés por 210 millones cada uno, que tendrán que cancelarse a su vencimiento en octubre y diciembre de este año.
El acuerdo contempla que el Gobierno podrá disponer hasta por dos años de la plataforma tecnológica con la que opera actualmente el Banco, cuyo software es del Grupo Santander.
Con esta compra, el Estado se convertirá en la ficha más poderosa del tablero financiero. Datos oficiales al cierre de abril indican que al agregar el Venezuela a Banfoandes, Industrial, Banco Agrícola y Banco del Tesoro, el Estado dominará 21,56% del total de los depósitos, 16,6% de los créditos, contará con una potente red de distribución compuesta de 651 agencias y tendrá en la nómina a 15 mil 340 trabajadores, que representan un 20,7% del sector bancario.
Víctor Salmerón
EL UNIVERSAL