CARACAS, sábado 13 de junio, 2009 | Actualizado hace
El título de este artículo no se dirige a la esforzada comunidad cubana que desde hace décadas nos acompaña afanosamente en la construcción de la Venezuela democrática y productiva que soñamos. Se refiere al hastío que a gran parte de la población nos produce el intento de colonización ideológica y saqueo económico que vienen practicando quienes nos chulean desde allá y nos entregan desde acá.
Tampoco nos mueve un resentimiento personal hacia todos o algunos de los miles de "cooperantes" cubanos que han llegado a nuestro país. Entendemos que para ellos se trata de la oportunidad de ver otro mundo, de palpar algo de bienestar, de desertar de su prisión comunista como ya lo han hecho muchos o de regresar a la isla apertrechados de su televisor a color o artefacto de línea blanca como invalorable trofeo resultante de su paso por estas tierras bolivarianas.
Nuestra indignación apunta menos a los hermanos Castro, que al fin y al cabo se han convertido en expertos en chuleo luego de medio siglo de practicar esa técnica para poder sobrevivir, a quien sí apunta es a Hugo Rafael quien ha ofrecido a los pies de aquellos tiranos nuestra dignidad nacional además de importantes recursos materiales en perjuicio de los carenciados venezolanos.
La escasa edad de la gran mayoría de nuestra población, aunada a la distorsión que produce la novel "historia oficial", parece haber sumido en el olvido el hecho de que en mayo de 1967, efectivos de la Fuerza Armada de Cuba, comandados por el luego famoso general Arnaldo Ochoa Sánchez desembarcaron en playas de Machurucuto, en las costas del estado Miranda, cerca de la Laguna de Tacarigua. En los combates fallecieron muchachos venezolanos y con ese motivo se activó nuestra eficaz diplomacia profesional de entonces que culminó con la exclusión o suspensión de Cuba de la misma OEA, a la que hoy muchos miembros gestionan su reingreso sin necesidad de arrepentimiento o suscripción de la Carta Democrática.
En el mismo lugar del desembarco este gobierno "revolucionario" ha levantado un monumento, no para honrar a los compatriotas caídos en defensa de la patria sino de los invasores cubanos. ¡Qué vergüenza Dios mío! Lo que entonces no lograron las huestes del comunismo isleño sí lo logran hoy gracias a la dócil cooperación facilitada por el Júpiter de Barinas quien ha permitido que en lugar de invadirnos por las playas ahora los cubanos lo logren por los puertos y aeropuertos del país.
¿Qué tienen que hacer cubanos en Barrio Adentro, o en los Registros, o en la Onidex, o en los anillos de la custodia del Único? ¿Por qué tiene un viceministro de Sanidad cubano (Aldo Muñoz) que despachar desde Venezuela? ¿Por qué tienen que procesar la inteligencia? ¿Por qué tienen que supervisar el currículum educativo que se quiere imponer en contra de la voluntad popular? ¿Por qué tienen que ser los entrenadores deportivos de nuestros jóvenes?
Damos la bienvenida a quienes quieran cooperar con nosotros. Solicitamos el retiro de quienes quieren ayudar a liquidar la tradicional vocación democrática de nuestra patria. Aupar eso es ni más ni menos que traición.
apsalgueiro@cantv.net
ELIDES J. ROJAS L.
Sobre la marcha
Votar hoy no arregla el asunto de fondo que comienza con Fidel Castro y termina (...)
JULIO T. CABELLO
Diáspora
Es un proceso irreversible. Pareciera que no hay manera de emerger con (...)
Clara Martínez Turco
Puerta Santa
Muy clara y contundente la política que seguirá la Iglesia Católica ante los (...)
MANUEL ALFREDO RODRÍGUEZ
Derecho Innovador
La estafa o fraude por los implantes mamarios de silicona PIP (Poly Implant (...)
ERNESTO LINZALATA
42 kilómetros
Si hay algo que en general las personas le temen y sobre todo los corredores en (...)
ALFREDO PIMENTEL
Fórmula 1 a dos manos
Seguir siendo los mejores, esa es la premisa del papá del RB8 de Red Bull, (...)