CARACAS, domingo 24 de mayo, 2009 | Actualizado hace
Gracias antes que nada a Mary, Auristela, María Fernanda,
Dayana, Lisbeth, Fabiola, Eloína y Héctor, por estos
25 años de afecto y camaradería. Gracias también
a Rocío, Trino Márquez, Rafael Alfonzo y demás
miembros del Comité Académico y la Junta Directiva,
por esos cinco lustros de trabajo conjunto. Razones hay para
sentir orgullo: en 1984 hablar en Venezuela de mercado, capitalismo,
necesidad de competir o apertura de la economía era casi
un sacrilegio.
Dos reflexiones básicas para cerrar este cuarto de siglo.
Una: por mucho que hayamos contribuido -a partir de cero-
a hacer tragable la noción de Capitalismo, ella
no ha logrado penetrar en la esfera que más interesa,
en la esencial: ¡en la política! Aun hoy, cuando Chávez
se apresta a imponer el Comunismo, nuestros políticos
(de Oposición) se aterran si se los asocia con el Capitalismo;
aún siguen embarrados en la Socialdemocracia, la Democracia
Social y el Socialcristianismo; ideologías todas que
-gracias a Dios- se quedaron para siempre en el siglo XX.
Todavía ninguno de ellos se plantea siquiera el problema
central: no les queda otro camino que asumir explícitamente
el Capitalismo. Todavía leemos diaria, religiosa y esperanzadamente
los editoriales del más grande ideólogo de la Oposición,
porque estamos seguros que algún día -ya muy viejecito-
él nos va a dar la gran alegría que debió habernos
dado hace 30 años, cuando Felipe González lo hizo:
¡está bien, acepto que el Marxismo fue una zoncera y
que como no existe absolutamente ninguna otra alternativa,
hay que restearse con el Capitalismo! Algo que, repito, debió
haber entendido hace 29 años, cuando Deng Siao Ping y
los comunistas chinos tomaron ese camino.
Mi segunda reflexión deriva de la anterior (y tengo
justo 25 años repitiéndola): si queremos que el
Liberalismo y el Capitalismo puedan dar la pelea en el plano
político ¡en el que hay que dar la pelea!, tenemos forzosamente
que actualizar nuestras ideas. El Liberalismo Clásico
sigue firmemente aferrado al siglo XVIII, es decir, a la Filosofía
Moderna, a Kant, Adam Smith y el Empirismo inglés, y
si no salimos de allí -¡si seguimos atados a Hayek y
a Mises!- no podremos influir sobre los políticos. Porque
lo esencial de la Filosofía Moderna (en la que se funda
el Capitalismo) carece hoy de validez. Si no nos metemos en
ese inmenso debate intelectual entre Modernidad y Posmodernidad,
no habrá forma de defender ni al Mercado ni a la Libertad
Individual.
Para muestra vaya un botón: nosotros seguimos creyendo,
con el siglo XVIII, que la Libertad Individual y la Responsabilidad
van indisolublemente asociadas y que ambas pueden fundarse
en la Conciencia Individual. Los 200 años que nos separan
de Kant han mostrado teóricamente -y, por si algo faltara,
las Crisis Financieras han mostrado en la práctica- que
no hay ninguna posibilidad de que la Responsabilidad le ponga
frenos a la Libertad Individual, es decir, ¡que ésta
es absoluta y arbitraria y que no hay forma legal o mercantil
de controlarla! En términos más familiares:
que la Mano Invisible del Mercado sólo funciona
cuando las empresas son pequeñas y no tienen poder para
influir sobre el mercado. Que cuando ellas empiezan a ser
monstruos transnacionales inmensamente grandes y megafusionados,
pretender que el poder del Estado no intervenga -¡y que
no sea utilizado por ellas en su propio beneficio!- es sencillamente
ingenuo.
En el evento con el que Cedice celebra sus 25 años,
El Desafío Latinoamericano, tendremos oportunidad
de plantear estos problemas. Ruego a mis lectores inscribirse.
gomezemeterio@gmail.com
1.18. Economía. Contrario al escenario de 2008, cuando el consumo se encontraba en su máxima expresión y los precios del petróleo vivían uno de sus mejores momentos de los últimos años, la economía venezolana ahora muestra un panorama menos alentador.
Mariángela Lando
Fanáticos del cable
Tener la vida de otro ser humano en las manos debe ser muy duro. Y fallar en la (...)
Efrain Ruiz
Beisbol 13
Nueva York .- Comencemos aclarando algo: Eduardo Pérez no le costó el juego del (...)
Angela Harbauer
Arqueología gastronómica
El té de tilo es sedante. Sí, al igual que la hierba llamada pasiflora o (...)
Víctor David Melo Zurita
Mordida de tiburón
En mala hora se vino a caer la ofensiva de los Tiburones. Ahora que el cuerpo (...)
Magdalena Calvo de Sosnowshy
Familia y Flores de Bach
No dejes apagar el entusiasmo, virtud tan valiosa como necesaria; trabaja, (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
A pasos agigantados marcha la organización del Maratón Navidad 2009, a (...)
Antonio Castillo
El Leonático
De nuevo la combinación de resultados nos lleva en solitario a la cima, pero (...)
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
Hoy les voy a comentar a cerca del desfile que para mi es el más bonito del (...)
Guía Turística
¡Buen viaje!
En vuelo desde de Shanghái, (China) y tras una breve escala en Singapur, (...)
Aliana González
Caracas bipolar
El 13 de noviembre de 2007 murió de dengue en el hospital Los Magallanes de (...)
Elides J. Rojas L.
Sobre la marcha
"Venezuela figura como uno de los países más corruptos del mundo, el peor en (...)