CARACAS, domingo 01 de febrero, 2009 | Actualizado hace
10:19 AM
Minneapolis.- Trabajando en una licorería
o en una obra en construcción, Nick Schenk descubrió
los matices de un diálogo realista. Al final, escribió
un guión en trozos de papel, sentado en un bar frecuentado
por obreros, en el noreste de Minneapolis. Al actor y director
Clint Eastwood le encantó el guión. Transformado
en el filme "Gran Torino", el guión ha catapultado a
Schenck al estrellato entre los escritores de Hollywood.
"Gran Torino" es la primera película de Eastwood como
director que logró ponerse al tope de la taquilla, tras
ser difundida de manera masiva en Estados Unidos y Canadá.
Los críticos pusieron a la cinta por las nubes. La organización
National Board of Review galardonó a Schenk por su guión
y a Eastwood por su papel protagónico.
Para el ex camionero, de 43 años de edad, "es como haber
ganado la lotería", pero Schenk no es un novato. Ha escrito
numerosos guiones, aunque "Gran Torino" es el primero en ser
llevado al cine, indica AP.
En "Gran Torino", Eastwood, de 78 años de edad, interpreta
a Walt Kowalski, un obrero jubilado de la Ford y veterano
de la guerra de Corea.
Kowalski, un racista sin tapujos, vive en una urbanización
de Detroit que ha visto mejores épocas. Una familia de
vietnamitas de la etnia Hmong se muda al lado de su vivienda
y el hijo adolescente de los recién llegados intenta
robar a Kowalski su automóvil de colección Gran
Torino, como parte de un rito de iniciación de su pandilla.
Kowalski descubre al ladrón y la familia del adolescente
le ordena que cumpla tareas comunitarias en el hogar de Kowalski.
A medida que transcurre el tiempo, Kowalski va perdiendo su
actitud hostil hacia la familia vietnamita y defiende al adolescente,
Thao y a su hermana, Sue, de las acechanzas de la banda.
El padre de Schenk, Marv, luchó en Corea, pero Schenk
dice que Kowalski es un conjunto de varios seres. El compara
el personaje con un profesor de gimnasia, un entrenador, el
jefe de un taller o "a un padre cuando el hijo comete una
metida de pata. Todos conocemos" a esos seres, señala.
Schenk, quien creció en Fridley, un suburbio de Minneapolis,
ya ha tenido experiencia como guionista y productor de "Let's
Bowl", en el canal de cable Comedy Central y en un programa
de artes marciales, también para la televisión.
Ha escrito con un colaborador otro guión que fue vendido
a una productora, pero nunca llevado a la pantalla. Esos logros
tempranos "me decidieron a persistir en el oficio", dijo Schenk,
que se mudó a Los Angeles en junio.
Un gran aficionado a la historia militar, Schenk habló
con un amigo acerca de la guerra de Corea, que en Estados
Unidos es considerada como "La guerra olvidada". Eso sirvió
de inspiración para crear un guión sobre un veterano
de la guerra de Corea. Ambos hicieron un esbozo de la historia
y Schenk, que en esa época ni siquiera tenía una
computadora personal, comenzó a escribir el guión
en trozos de papel, en Grumpy's, un bar de su vecindad.
Schenk escribió "un 98% del primer borrador y él
es rápido", dice Dave Johannson, de 39 años, que
comparte el crédito de ``Gran Torino'' por la idea. Schenk
demoró otros tres meses en redactar el guión y luego,
él y Johannson lo revisaron.
Al final, Schenk entregó el guión a los productores
ejecutivos Jenette Kahn y Adam Richman. Varios actores rechazaron
el guión, hasta que Eastwood lo leyó y dijo que
sí. "El no cambió una sola palabra", dijo Schenk.
El guionista quiso ambientar "Gran Torino" en Saint Paul,
que tiene una planta de la Ford y una gran población
de Hmong, una etnia de las montañas de Vietnam que huyó
del sureste de Asia hacia Estados Unidos luego de librar una
campaña en la guerra de Vietnam con financiamiento y
adiestramiento de la CIA, pero Schenk dice que Michigan fue
elegida porque ofrece a los productores el 42% de reembolso
de sus gastos.
Schenk ha trabajado con familias Hmong en una fábrica
y visitó un centro cultural Hmong en Saint Paul. También
logró una inmersión en su personaje central gracias
a varios veteranos de guerra que conoció durante su trabajo
como camionero.
"Varios tipos me contaron sus historias, sus historias de
guerra, pues me tenían confianza o porque les resultaba
simpático o respetuoso", dice Schenk. "Esos seres me
contaron cosas que no se animaban a contarles a sus esposas
o a sus hijos".
Pat Dwyer, dueño del bar Grumpy's, un amigo de Schenk,
dice que el guionista "es un tipo sólido, muy trabajador",
que es también un erudito, alguien que "puede sentarse
a charlar acerca de cómo capturar peces debajo del hielo
o sobre los vikingos, o de arte y literatura".
El éxito no ha cambiado a Schenk, dice Dwyer. "Sé
que se siente orgulloso y feliz, pero no alardea. El sigue
siendo Nick".
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