La próxima primera dama de Estados Unidos ayudará a las mujeres necesitadas
|
|
Chicago, EEUU.- Hace algunas semanas, en la Convención
Nacional Demócrata en Denver, compartí con la nación
algunas de las razones por las cuales considero que mi esposo,
Barack Obama, será un presidente extraordinario.
Cuando terminé mi discurso ante la Convención Nacional
Demócrata, me dirigí a la parte trasera del escenario
con mis hijas. Ellas voltearon hacia mí sin aliento por
la emoción.
"Mami", me dijo Malia, nuestra hija de 10 años. "Tenemos
algo importante que decirte. ¡Tenemos que tener invitadas
a dormir!", comentó emocionada.
Eso me sacó de golpe de mi modo de discurso, con las
luces brillantes y los aplausos, y me llevó de nuevo
al papel que tanto amo: de madre. La siguiente noche 15 niñas
risueñas -mis hijas, las nietas de los Biden y algunas
amigas- tomaron nuestro cuarto de hotel.
Ahora que Barack fue elegido Presidente, estaré honrada
de ser la primera dama. Trabajaré de cerca en los temas
más cercanos a mi corazón: ayudar a las mujeres
trabajadoras y a las familias, particularmente a las familias
de los militares.
Pero así como mis hijas me lo recordaron en Denver,
aun siendo la primera dama, mi trabajo número 1 sigue
siendo la de ser mamá. Con edades de 7 y 10 años,
nuestras hijas son muy jóvenes. Cuando nos mudemos a
Washington mi prioridad será asegurar su salud y que
mantengan los pies sobre la tierra, con infancias normales
-que incluyen tareas del colegio, coro, danza y fútbol.
Nuestras niñas son el centro del mundo de Barack y el
mío. Ellas son la razón por la cual Barack participó
en estas elecciones presidenciales: para hacer del mundo un
lugar mejor para ellas y para todos los niños del mundo.
Para nosotros, y para millones de estadounidenses, esto es
lo que significan estas elecciones: asegurarnos de que Estados
Unidos de América siga siendo un país en el que
todos puedan desarrollar el potencial que Dios les ha dado.
Barack y yo hemos viajado a cada rincón del país,
hemos hablado con la gente sobre sus sueños y sus vidas.
Sus historias han tocado nuestros corazones y han fortalecido
nuestra resolución. Nos han hecho más cierto que
antes que, a pesar de cualquier diferencia que podamos tener,
hay mucho más que nos une como estadounidenses. Pero
los tiempos son difíciles. Los padres trabajan más
duro que antes para criar a sus hijos, pagar sus cuentas,
ayudar a sus padres y mantenerse con la continua subida del
costo de la vida. Cuidar de sus familias es su mayor felicidad,
pero es difícil que ambos intereses coincidan.
Hemos hablado con madres cuyos salarios no cubren el costo
de sus comestibles, pero si toman un segundo empleo no pueden
afrontar el costo extra para el cuidado de sus hijos. Más
de 22 millones de mujeres que trabajan no reciben paga el
día que no trabajan por estar enfermas. Millones de mujeres
realizan el mismo trabajo que los hombres, pero ellas reciben
menos paga.
Es aún más difícil para las parejas de los
militares. En cierto momento sus esposas y esposos están
lejos, sirviendo a nuestra nación. Así que tienen
que ser padre y madre de sus hijos. Ellos están trabajando,
pendientes de sus parientes, ayudando con la tarea y disciplinando
a los hijos, y cada noche rezan con el corazón para que
sus seres queridos regresen sanos y salvos a casa. Estas familias
no le están pidiendo al Gobierno que arregle sus problemas,
únicamente piden que entiendan lo que les sucede a sus
familias y encontrar verdaderas maneras para ayudarlos.
Historias norteamericanas. Como primera dama, continuaré
teniendo estas conversaciones con las mujeres trabajadoras
y las esposas de los militares, y llevaré estas historias
a Washington para asegurarme que las personas que dirigen
nuestro país conozcan la manera en la que sus políticas
tocan la vida de su electorado.
La lucha de las familias estadounidenses no es nueva para
Barack. Él fue criado por una madre soltera que logró
ponerse en la escuela y conseguir una carrera la cual amaba,
mientras seguía consiguiendo el tiempo para leerle a
él cada mañana. Así que él sabe cuán
heroicos pueden ser los padres estadounidenses. Es por eso
que él se ha comprometido a restaurar a la clase media,
reduciendo los impuestos a 95% de todos los norteamericanos
que trabajen, estableciendo equidad en los pagos de las mujeres
y extendiéndolo a la ausencia por asuntos familiares.
Él también sabe que cuando nuestros militares van
a la guerra, sus familias van con ellos. Él es un fuerte
defensor del desplazamiento predecible y de un mejor sistema
de salud, incluyendo cuidados de salud mental para los hombres
y mujeres que regresan de haber servido.
Estos temas son mi pasión. Seguiré trabajando para
encontrar soluciones que hagan una diferencia real en la vida
de las personas. Ahora que Barack tiene la oportunidad de
servir como Presidente, llenaremos nuestro hogar con conversaciones
de cómo servir mejor a las familias de nuestra nación.
Y ocasionalmente, cuando nuestras hijas insistan recibiremos
invitados a dormir.
© us news & world report. distribuido por tribune
media services international.
de EL UNIVERSAL. Si no lo eres, Regístrate aquí
El Universal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios aquí publicados son responsabilidad de quién los escribe.
El Universal no permite la publicación de mensajes anónimos o bajo seudónimos.
El Universal se reserva el derecho de editar los textos y de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje no apropiado y/o que vaya en contra de las leyes venezolanas.
Lo más...
Cómo anunciar |
Suscripciones |
Contáctenos |
Política de privacidad
Términos legales |
Condiciones de uso |
Mapa del Sitio |
Ayuda
El Universal - Todos los derechos reservados 2011

