CARACAS, martes 28 de octubre, 2008 | Actualizado hace
08:00 AM
KIismayu.- Islamistas somalíes
lapidaron a una mujer acusada de adulterio, en la primera
ejecución pública de estas características
en casi dos años.
La mujer, de 23 años, fue ejecutada a última hora
del lunes frente a cientos de personas en el puerto de Kismayu,
en el sur del país, que los insurgentes somalíes
capturaron en agosto, informaron testigos, informó Reuters.
Un guardia disparó cuando un familiar corrió hacia
la mujer, matando a un niño, dijeron.
"Trajeron en un automóvil a una mujer con un velo verde
y una máscara negra, mientras nosotros esperábamos
para ver el despiadado acto de la lapidación", dijo a
Reuters un residente local, Abdullahi Aden.
"Nos dijeron que ella accedió a ser castigada, pero
aún así pudimos escucharla gritar mientras era atada
a la fuerza por las piernas y manos. Un familiar corrió
hacia ella, pero los islamistas abrieron fuego y mataron a
un niño", agregó.
Los islamistas llevaron a cabo una ejecución pública
por última vez cuando gobernaban en Mogadiscio y la mayor
parte del sur de Somalia a mediados del 2006.
Fuerzas gubernamentales aliadas de Somalia y Etiopía
los expulsaron a finales de ese año, pero desde entonces
han emprendido una campaña de guerrillas, al estilo de
Irak, ganando territorio de forma gradual.
Al igual que cuando gobernaban en Mogadiscio en el 2006,
los islamistas que ahora controlan el área de Kismayu
aportan una seguridad muy necesitada, pero también imponen
prácticas fundamentalistas como prohibir el ocio, considerado
anti islámico.
Familiares de la mujer ejecutada, a quien identificaron como
Asha Ibrahim Dhuhulow, dijeron que fue tratada injustamente.
"La lapidación fue totalmente irreligiosa e ilógica",
dijo su hermana, que pidió no ser identificada. "El Islam
no ejecuta a una mujer por adulterio a menos que existan cuatro
testigos y el hombre con el que mantuvo relaciones se identifique
públicamente", agregó la mujer.
Los líderes islamistas de la ejecución dijeron
que la mujer había quebrantado la ley islámica.
Prometieron castigar al guardia que disparó al niño
durante el tumulto producido en la ejecución.
"Pedimos disculpas por la muerte del niño y prometemos
que llevaremos al que abrió fuego ante los tribunales
y se le tratará como corresponde", dijo un líder
islamista no identificado a la multitud.
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Por Norma Jiménez
28.10.2008
9:57 AM
Es increíble que estas cosas aún ocurran. Para empezar el castigo como tal es inhumano, pero por otro lado tampoco tuvo un juicio justo. Si se supone que debe haber cuatro testigos y además el hombre con el que cometió adulterio debe admitirlo y esto no sucedió, ¿cómo la condenaron? No soy partidaria de la intervención en asuntos internos de ningún país, pero me gustaría que casos como estos fuesen debatidos para intentar hacer de este mundo un lugar menos violento y más humano, en especial en países como esos donde la ley traspasa los límites de la justicia.
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