CARACAS, lunes 15 de septiembre, 2008 | Actualizado hace
Alerta al Programa Nacional de VIH/SIDA. Nos informan
que en la farmacia del IVSS de Guaraguao, Puerto la Cruz,
no hay Reyataz ni Duovir desde hace varios días.
A los usuarios les dicen que "desde Caracas no envían
los medicamentos a tiempo". Como ya ha ocurrido lo mismo en
este servicio, es urgente determinar dónde está
la falla en el mecanismo de acceso.
En las columnas anteriores se refirieron al derecho a
la salud, pero hay otros derechos que se nos están vulnerando
a las personas con VIH, que además de afectar nuestra
salud también tienen impacto sobre nuestra calidad de
vida en general, como nuestra estabilidad laboral. Creo que
hay mucho más que seguir comentando al respecto.
Es tan pertinente lo que usted nos escribe, que la
agencia de noticias NotieSe sobre sexualidad, salud
y SIDA, llama la atención sobre dos documentos muy importantes
en materia de derechos humanos. El primero, "VIH, seguridad
alimentaria y nutrición", elaborado conjuntamente por
el Programa Mundial de Alimentos, la Organización Mundial
de la Salud y el Onusida, señala que "la inseguridad
alimentaria puede acelerar el avance del VIH/SIDA y afectar
la adherencia de la terapia antirretroviral, reduce la capacidad
y productividad en el trabajo, y compromete la sustentabilidad
económica del hogar".
Por ejemplo, los adultos con VIH requieren entre 10 y 30
por ciento de más energía que los que no lo tienen.
En el caso de los niños con VIH, deben consumir alimentos
que les proporcionen entre 50 y 100 por ciento más energía
que el resto de la niñez.
En el documento "El VIH/SIDA y los Derechos Humanos", elaborado
por el Onusida y la Unesco se señala que "cuando no se
reconocen los derechos humanos de las personas con VIH o SIDA,
además de causarles un sufrimiento innecesario y de menoscabar
su dignidad, se contribuye directamente a la propagación
de la epidemia al hacer mucho más difícil hacer
frente al problema.
Por ejemplo, si no se respetan los derechos humanos, es menos
probable que las personas pidan consejo, se hagan tests, se
sometan a tratamiento y busquen apoyo, cuando cualquiera de
estas iniciativas obliga a afrontar la discriminación,
la falta de confidencialidad u otras consecuencias negativas.
Las informaciones oscuras o deformadas sobre la transmisión
del VIH se suman al miedo y conducen a prejuicios y discriminaciones
como cuando, por ejemplo, se rechaza a las personas con VIH
en centros de trabajo, escuelas, hospitales o grupos sociales.
El miedo al rechazo, a su vez, aísla a los integrantes
de los grupos más vulnerables y les dificulta el acceso
a la ayuda, la información y los tratamientos tempranos.
Destaca el documento que "la defensa de los derechos humanos
en relación con el VIH no consiste en practicar la caridad
con los seropositivos o los grupos de riesgo, sino en reconocer
los derechos de los que todos gozamos por el mero hecho de
ser personas, como el respeto de nuestra dignidad o la igualdad
de oportunidades para tomar parte plenamente en la vida social
y familiar." (Fuente: www.notieSe.org).
info@accionsolidaria.info
Feliciano Reyna
03:01 PM. Internacional. El director de Aeronáutica Civil de Honduras, Alfredo San Martín, aseguró hoy que el avión que transporta desde Washington al depuesto presidente de Honduras Manuel Zelaya aterrizará en El Salvador porque no tiene autorización para hacerlo en territorio hondureño.
Efrain Ruiz
Beisbol 13
Nueva York .- Ken Griffey Jr. arrugó la cara y volteó la mirada como si le (...)
Héctor Aranguren
Swing Vinotinto
Muchos son los peloteros que han sido "empavados" cuando los comparan con los (...)
Mayte Navarro
Entre grandes cacaos
Se realizó la tercera edición de "White Nights Festival" dirigido por Valéry (...)
Ernesto Linzalata
42 kilómetros
Vieron la luz hace unos meses y ya más de 120 corredores forman parte de las (...)
Ileana Magual Mandé
Energía de la buena
Ser feliz o el término "felicidad" puede significar un mundo de cosas diversas (...)
Aliana González
Caracas bipolar
Día a día observamos la privatización de las aceras: los buhoneros llegan, casi (...)