CARACAS, miércoles 03 de septiembre, 2008 | Actualizado hace
Comentaristas internacionales, tanto venezolanos como extranjeros,
han venido señalando que pudiéramos estar
presenciando el comienzo de una nueva guerra fría como
consecuencia de las discrepancias que han surgido entre Estados
Unidos y Rusia en relación con varios temas importantes.
La guerra fría fue un enfrentamiento entre el "bloque
occidental" (Estados Unidos y los gobiernos aliados o amigos)
y el "bloque oriental (la Unión de Repúblicas Socialistas
Soviéticas y sus satélites de Europa Oriental más
China y países afines sobre todo de Asia) que se limitó
al ámbito político, ideológico, económico,
cultural e informativo. De allí el nombre de "guerra
fría". En lo militar no pasó de ser una competencia
por superar el potencial bélico del rival, particularmente
en la posesión de armas nucleares y sus vectores. Dentro
de esa competencia, que involucraba estrategias de disuasión
nuclear, el único momento verdaderamente álgido
fue el de la crisis de los misiles en Cuba, la cual, para
bien de la humanidad fue sofocada mediante concesiones
recíprocas entre las dos "superpotencias".
Lo que estamos presenciando ahora es más bien de una
"guerra tibia" porque no están de por medio rivalidades
ideológicas, culturales o económicas. En cambio
sí juegan un papel importante algunas confrontaciones
bélicas afortunadamente limitadas, por ahora, al ámbito
local pero que desafortunadamente, como ocurre siempre cuando
se enfrentan los ejércitos, ya han producido considerables
y lamentables pérdidas humanas.
Rusia trata de preservar lo poco que queda de su esfera de
influencia luego del desmembramiento del imperio soviético
comunista y del pase de prácticamente todos sus
antiguos satélites al bloque occidental mediante su incorporación
a la Unión Europea y a la OTAN.
En Chechenia, Rusia sofocó por la fuerza de las armas
el movimiento separatista checheno; en Kosovo ha rechazado
la independencia de ese territorio en solidaridad con Serbia
y por la similitud de ese caso con el de Kosovo; en Osetia
del Sur, paradójicamente, luego de la confrontación
armada con Georgia, unilateralmente impulsa la independencia
de ese enclave situado dentro del territorio georgiano. Seguramente
Abjasia correrá una suerte similar a la de Osetia. Todos
estos casos son manifestaciones del propósito de Rusia
de consolidar, incluso por la fuerza de las armas,
su control sobre territorios y regiones que le son estratégicamente
vitales.
El caso de Osetia ha llevado al bloque oriental a condenar
la conducta de Rusia e incluso a adoptar algunas represalias
o sanciones como el enfriamiento de las relaciones de la OTAN
con ese país, medida que Moscú ha asumido con absoluto
desdeño.
A este escenario hay que agregar el caso del escudo misilístico
que Estados Unidos está instalando en Europa del Este,
concretamente en Polonia y la República Checa para prevenir
eventuales ataques nucleares terroristas o provenientes de
alguno de los países del "eje del mal" y más concretamente
de Irán, país que está lanzado en una carrera
por controlar la tecnología nuclear. Aun cuando el régimen
de Teherán asegura que sólo persigue dominar esa
tecnología con fines pacíficos, el umbral entre
el uso pacífico y el uso militar que ha alcanzado el
desarrollo nuclear de ese país se hace cada vez más
vago, lo que justificadamente genera preocupación no
solamente a Estados Unidos sino también a toda Europa.
Rusia considera que el escudo misilístico representa
una amenaza a su seguridad porque neutralizaría sus sistemas
de defensa y ha reaccionado anunciando que podría utilizar
a Cuba como una para el reaprovisionamiento de sus aviones
dotados de armas nucleares que mantienen vigilancia
permanente sobre el territorio norteamericano. A esto se agrega
que Rusia acaba de ensayar un poderoso misil de largo
alcance, capaz de transportar 550 kilotones de artefactos
nucleares hasta un objetivo situado a 10.000 kilómetros
(la distancia entre Moscú y Washington es de 7.818 kilómetros).
A todas éstas, uno se pregunta ¿Quién le dio
al teniente coronel presidente vela en ese entierro? ¿Qué
busca este señor con su entrega de brazos y chequera
abiertos a Rusia, con sus carantoñas al dúo Putin-Medvedev,
con su ofrecimiento de recibir "en visita de cortesía
y de trabajo" una flota de la armada rusa y con su infortunada,
prematura e innecesaria declaración de apoyo a Rusia
en el conflicto de Georgia y el reconocimiento de la independencia
de Osetia del Sur?
Si esa guerra tibia sigue subiendo de temperatura, los venezolanos
podemos resultar escaldados.
www.adolfotaylhardat.net
01:18 PM. Nacional y Política. El portavoz del Departamento de Estado, Charles Luoma-Overstreet, dijo hoy que Washington está preocupado por los "comentarios retóricos", al ser consultado por el "silencio" de los "países amigos" ante la actual crisis colombo-venezolana.
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