Uno de los grandes males que ha sembrado el chavismo y que
será difícil de erradicar, es justamente esas enfermizas
ideas de la justicia social y la solidaridad compulsiva, entendidas
como lo hacen los socialistas, en términos absolutos
y como misión de vida. Bajo estos dos genéricos
términos, que nada explican y todo lo abarcan, se esconde
esa supuesta obligación moral y cristiana del auxilio
al prójimo, trastocada en sentimiento de culpa, y entendida
como "obligación social" de hacerse cargo de los problemas
del otro.
Y no es poca cosa, se trata de la piedra fundamental de la
ideología comunista, sobre la cual se erige el edificio
de un Estado organizado y con el propósito fundamental
de robarle a los ciudadanos sus propiedades y libertades para
satisfacer las necesidades de un proletariado, que antes era
un obrero explotado, y ahora, es la pobreza parasitaria de
gente ignorante y hambreada, que solo espera recibir sin dar
nada a cambio.
Todas esas ideas de deberse a la humanidad, del amor impersonal
a los hombres como especie, de la entrega solidaria a la pobreza
no es más que una manera asqueante de hacer política
barata (populismo), sino una forma efectiva de implantar un
férreo control social para esclavizar a la gente, arruinarla
y preservarse en el poder absoluto, blindado de toda crítica
moral y de principios.
Se trata de una manipulación de sentimientos y pasiones
donde en nombre de los más débiles y pobres, se
tiene la excusa perfecta para imponer el peor de los regímenes
de explotación de los pueblos e incluso, justificar la
violación de derechos humanos, la guerra y la muerte.
No me cansaré de repetir que el socialismo es un sistema
que necesita la pobreza y la miseria, si lograse solucionar
ese grave problema social ya no tendrían razón de
existir, es por ello que Chávez avanza, sin que le tiemble
el pulso, a la ruina del país y una de sus herramientas
se llama la Responsabilidad Social de las Empresas.
Si ya las empresas pagan impuestos y se obligan a una serie
de prestaciones para sus empleados, si por propia conveniencia
hacen inversiones en la procura de una mejor calidad de vida
para su entorno y para educar al consumidor ¿Por qué
obligar al empresario a hacerse cargo de programas que solo
incumben al gobierno? Hay tres razones fundamentales, la primera,
el Estado y el Gobierno son ineficientes para hacer su trabajo
por lo que obligan a las empresas a echarse ese peso al hombro,
segundo, es una manera legal y elegante de quebrar a las empresas,
obligándolas a desviar recursos para fines que no le
son propios. Tercero, el gobierno socialista se baña
en popularidad y cobra el Líder como justo y bueno, al
hacer que los "malos" paguen por su deuda histórica con
el pueblo explotado.
Pero también inculca esa obligación a la persona,
el ciudadano común debe compartir, dar al que no tiene,
sacrificarse por quien es incapaz de da hacerse cargo de sí
mismo y sobrevivir por sus propios medios. Esta es justamente
la semilla siniestra del socialismo, crear esa obligación
artificial, políticamente correcta, de esta manera deja
abierta la puerta para que una serie de programas, ideas y
procesos socialistas entren en la vida de la República
y crean las condiciones apropiadas para que se instaure un
gobierno populista y de parásitos, con el ánimo
de hacerse cargo de nuestras vidas y propiedades.
Ser generoso, solidario y justo es una decisión personal
que atañe únicamente al fuero moral de la persona,
nunca debe admitirse como una forma de vida impuesta por otro,
con el uso de la violencia y de amenazas, menos aún exigida
desde el Estado y como forma de gobierno.
Seguirle el juego a estos socialistas de pacotilla es sembrar
el fracaso, es mantener el mito de la justicia social que
lo que hace es fomentar la irresponsabilidad en la población.
Es fundamental promover el valor de los individuos, de los
emprendedores y de la libertad del mercado, única manera
de producir riqueza y acabar con esa pobreza que el socialismo
necesita perpetuar.
percival367@yahoo.com
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